Guindos afirma que la corrupción no tiene coste económico, sino social

  • El ministro de Economía llama a no bajar la guardia pese al contexto de crecimiento que se vive en España

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El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha evitado este jueves cuantificar el impacto económico de los casos de corrupción que se han dado recientemente. “El coste no es económico, es social. Está en la desazón que genera”, planteó. Asimismo, cree que el mundo institucional funciona en la lucha contra ella: policía, Guardia Civil y juzgados acaban demostrando que “quien la hace la paga”.

Guindos se ha mostrado así de seguro en la XXXIII Reunión del Cercle d’Economia en Sitges, donde ha pedido no bajar la guardia pese a que “los datos que vamos conociendo son los mejores desde el inicio de la crisis”.

Los riesgos no desaparecen

Aunque estemos en un contexto positivo y pese al buen tono de la economía, aún se dan “riesgos a la baja”. El principal es la “otra cara de la moneda de la globalización”, el proteccionismo. Pero en el horizonte aparecen también el Brexit, la retirada de estímulos de los bancos centrales, la amenaza de los populismos… Y los riesgos también pueden venir desde dentro. “Puede que nos equivoquemos, que la agenda de reformas no sea la necesaria”, reconoció. Por eso, una vez más recordó que “la economía española aún es vulnerable”.

El ministro se mostró especialmente crítico con la amenaza del populismo. Planteó que se basa en dos grandes premisas. La primera, la existencia de “un chivo expiatorio”, un mal que siempre viene de fuera. La segunda, que las recetas a aplicar son “mágicas y simples”. Incluso lo ha relacionado al caso catalán, momento que ha aprovechado para decir que “ningún territorio le da la más mínima posibilidad a la independencia”. Como en ocasiones anteriores, sostuvo que ese escenario “tendría un impacto extremadamente negativo”.

Faltan empresas más grandes

Mirando a España, y en el ámbito económico, el ministro también insistió en la necesidad de que la empresa gane tamaño. “El tamaño de la empresa española es muy pequeño”, analizó. Ello lastra la internacionalización y la captación de financiación, entre otras desventajas. ¿Dónde radica el problema? Citó la regulación, que limita el crecimiento y “está teniendo un efecto muy negativo”.

Así, las empresas de menor tamaño quedan atrás en la carrera del I+D. “Lo hacen las empresas grandes. Es difícil para una pequeña tener los incentivos para hacerla”, dijo.

Una verdadera Europa unida

Fuera de nuestra fronteras, en el ámbito europeo, planteó la necesidad de una verdadera unión continental. Pidió unión fiscal, monetaria, económica y política. “Nos hemos quedado bastante atrás”, criticó. Sobre todo en un contexto europeo de crecimiento, “un momento de encrucijada”.

“Los próximos seis o nueve meses serán relevantes para definir el futuro de la economía de la zona euro”, tras la reciente elección de Macron en Francia y las elecciones alemanas que se vienen, prosiguió. Más allá aparece el Brexit. “No somos conscientes de las implicaciones que va a tener”, planteó. Donde sí está seguro es en que se avecinan “años de tensión” por las negociaciones de la salida de Reino Unido de la UE.

 

Fuente: La Vanguardia

 

La fábrica cuyos empleos ‘salvó’ Trump despedirá al 90% de sus empleados y los sustituirá por robots

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Empezaron siendo más de 1.000. Después, se redujeron a 800. Y en diciembre serán unos 150. Esos son los puestos de trabajo que Donald Trump ha salvado en la fábrica de la empresa Carrier en la ciudad de Indianápolis, que empleó como herramienta de relaciones públicas en noviembre y diciembre.

El 22 de diciembre, la planta tendrá aproximadamente el 10,7% de los trabajadores con que contaba en noviembre, cuando el presidente de EEUU decidió intervenir para salvar sus empleos.

Ha sido como el cuento de la lechera, pero con puestos de trabajo. Cada vez se han salvado menos. Y el golpe de gracia lo dio Carrier el martes, al anunciar que 632 de esos trabajadores van a ser despedidos entre el 20 de julio y el 22 de diciembre. Aunque en torno a 70 de esos despidos van a ser de contratados temporales, la plantilla total de Carrier en Indianápolis quedará en 2018 en unos 150. O sea, que en vez de 2.000 despidos, la empresa va a llevar a cabo 1.850.

Carrier pertenece al gigante industrial United Technologies (UTC), que fabrica desde los ascensores Otis hasta los motores Pratt & Whitney que llevan el 25% de los aviones de pasajeros del mundo y la mayor parte de los cazabombarderos más famosos de EEUU.

Todo empezó en febrero del año pasado, cuando UTC anunció el traslado de dos plantas y un centro de distribución de Indiana a la ciudad de Monterrey, en el Norte de México, en un proceso que empezaría a mediados de 2017 y concluiría en 2019. En total, Carrier iba a liquidar 2.000 empleos.

La decisión tuvo repercusión a nivel nacional en EEUU debido a un vídeo, que a día de ayer había sido visto cerca de cuatro millones de veces en YouTube, en el que la dirección de la empresa explicaba a los 1.400 empleados de la fábrica de calderas que era «una decisión extremadamente difícil» y que no debían «tomarla de manera personal». Donald Trump, entonces en campaña, usó el caso de Carrier para criticar que el libre comercio es malo para Estados Unidos, y defender la salida del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte que tiene este país con México y Canadá desde 1994.

«No vamos a dejar que Carrier se marche», dijo Trump en un mitin en Indiana en abril. Y el 29 de noviembre, ya como presidente electo, Trump tuiteó: «Gran día para Indiana y para los grandes trabajadores de ese maravilloso estado. Vamos a mantener a las empresas y los puestos de trabajo en EEUU. Gracias, Carrier». Era, además, una decisión política. Los empleos teóricamente salvados estaban en Indiana, el estado cuyo gobernador, Mike Pence, se iba a convertir en vicepresidente con Trump. Pence, Trump y la propia Carrier se apresuraron a decir que se habían salvado «más de 1.000 empleos».

No era verdad. Aunque Carrier no cerraba su fábrica de calderas, iba a echar a 670 empleados, o sea, el 48%. La empresa, además, lograba una cantidad pequeña, pero significativa, de ayudas del estado de Indiana – siete millones de dólares, o 6,2 millones de euros -, y se comprometía a invertir 16 millones de dólares (14 millones de euros) en la fábrica. Ese dinero iba a ir a automatizarla, según el consejero delegado de UTC, Greg Hayes. O sea, robots reemplazarían a los trabajadores. Los demás planes de cierre de instalaciones, que implicaban 600 despidos más, se mantenían.

El presidente del sindicato de la fábrica de Indianápolis (lo más parecido al comité de empresa en España), Chuck Jones, no vaciló en decir en diciembre que, literalmente, Trump «mintió como un cabrón». La sutileza sindical desató una furibunda respuesta del presidente en Twitter, donde acusó a Jones de hacer un trabajo tan nefasto, por lo que no era de extrañar que las empresas se fueran.

La puntilla llegó el martes. Al final, de los 2.000 despidos, va a haber 1.850. Y de los «más de 1.000» empleos que se iban a salvar, quedarán unos 150. O sea, el 10% de la plantilla inicial de la planta.

Comentario: La fábrica en la que Donald Trump ”utilizó” para sus fines, ha tenido una caída en sus trabajadores. Una vez logrado su ”fin” ya no ha habido más interés y han tenido recortes de empleados en la empresa hasta llegar al punto en que han recortado al 90% de la plantilla, llegando a ser tan solo 150 trabajadores en poco tiempo. Llevando a cabo un total de 1850 empleados, una cifra realmente alta.

China admite que la mayoría de sus empresas violan normas ambientales

Resultado de imagen de china contaminacionMás de dos tercios de las compañías investigadas por China en su última campaña contra la contaminación han violado las normas ambientales, dijo el viernes un funcionario del Ministerio de Medio Ambiente. China lanzó una campaña a principios de este mes con el objetivo de “normalizar el cumplimiento” en 28 ciudades de la región de Beijing-Tianjin-Hebei, un importante hotspot de contaminación. Tian Weiyong, jefe del departamento de monitoreo del Ministerio de Protección Ambiental (MEP), dijo que 4.077 firmas ya habían sido investigadas como parte de la campaña, y que 2.808 empresas han violado las normas ambientales, el 69 por ciento del total. China está en el cuarto año de su “guerra contra la contaminación”, pero Beijing tradicionalmente ha luchado por imponer su voluntad a las poderosas empresas industriales ya los gobiernos locales obsesionados con el crecimiento.

Ha elaborado nuevas leyes y normas, ha aumentado la gama de castigos y ha reforzado sus capacidades de supervisión y ejecución para hacer frente al incumplimiento. China impuso multas totales de 6,63 mil millones de yuanes (963 millones de dólares) por violaciones ambientales en 2016, un 56 por ciento más que el año anterior, informó el Ministerio de Medio Ambiente en un comunicado.

En el año 2016, se castigaron 137.800 violaciones medioambientales, un 34% más que en 2015, en sus esfuerzos por impulsar la aplicación de la ley ambiental y su cumplimiento. China tiene ahora más de 300 millones de vehículos … eso es casi la población total de Estados Unidos

Comentario: Las empresas cada vez ansían más el dinero sin tener ningún tipo de escrúpulo. Estas, contaminan sin tener en consideración las leyes establecidas por el gobierno para tener una protección medioambiental. Llegando al punto en el que el gobierno , dice que pagaría recompensas de hasta 50.000 yuanes a los residentes que reportaron violaciones ambientales graves, incluyendo el vertido de residuos peligrosos o materiales radiactivos.

China una de las principales potencias mundiales, tiene la mayor cantidad de empresas contaminadoras mundiales. Aun siendo las multas de cifras realmente considerables, se siguen cometiendo errores, llegando al punto en el que el gobierno tiene que usar represalias más imponentes para estas.

Fuente: traducido de SouthChinaMorningPost

¿Ha tocado techo el fenómeno ‘start-up’? #Entornoeconomico

  • Emprendedores y fondos de capital riesgo coinciden en que hay euforia

¿El fenómeno de las start-up morirá de éxito? Parece que no.

Entering Startup

Un factor que está siendo tendencia en la mayoría de nuevas empresas son las Start-up. ¿Qué son? Son empresas que quieren arrancar, emprender o montar un nuevo negocio basándose en ideas o planes en construcción.

Este nuevo concepto en el sector empresarial puede ser un punto positivo para las economías puesto que está siendo un éxito mundial actualmente.

Dicho término está siendo usado sobre todo en el sector tecnológico porque asegura una rentabilidad a largo plazo y sus costes son mucho menores que los del sector industrial.

España sigue teniendo un sector industrial muy tradicional. Sería muy positivo para el país aplicar dicho concepto porque mejoraría su economía y obtendría mayor rentabilidad. Asimismo, es un sector optimista: puede obtener muy buenos resultados de ahora en adelante.

Comentario elaborado por Judith F. a partir del artículo de La Vanguardia.

BMW, Google y BSH, las empresas con mejor reputación en España

 

img_lestadella_20160517-114403_imagenes_lv_otras_fuentes_empresas_reputacion-ktdG-U401848375511lh-992x558@LaVanguardia-WebLas empresas con mejor reputación en España son: el fabricante de automóviles BMW, la tecnológica Google y el fabricante de productos de marca blanca BSH, con una valoración superior a los 80 puntos, datos ofrecidos por la Reputation Institute que analiza a reputación de las principales empresas operadoras en España. Le siguen a continuación Samnsung, Daimler Sony, Nintendo, Adidas, Grupo Bimbo y Danone.

Dicho estudio se realiza a 8.000 consumidores, y es la percepción que estos tienen de una empresa a partir de la evaluación de una serie de dimensiones como son los resultados financieros, ciudadanía, liderazgo, innovación y otros comportamientos favorables hacia ella como recomendación a terceros, trabajar en ella y de más.

Esa comprobado que un gran porcentaje d a decisión de compra se debe a la percepción hacia la empresa y los valores que transmite, y no al producto en sí, por eso es importante la conexión emocional entra las empresas y su público. Tras años de caídas en la reputación de las compañías españolas vuelven a remontar y consolidarse.

 

Elaborado por Chantal Choni,

A partir de la fuente:Lavanguardia

Las pymes repuntan su morosidad y piden menos crédito

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El Indicador Sintético de Morosidad empresarial indico que las morosidades en las pymes repunto notablemente a finales de año, dos puntos por encima de como inicio el año y registrando el mayor incremento desde que empezó la recuperación.

A pesar de esto del aumento de la deuda comercial entre empresas, también se aprecia una mejora de los plazos medios de cobro. El plazo de cobro es de 79’7 días frente a 81,5 días del trimestre anterior.

También se detectó una desaceleración del ritmo de nueva concesión de crédito, aunque este aspecto puede ser por la inestabilidad de Gobierno de España.

Este hecho puede ser un indicador de mayor movimiento en la economía especialmente las pequeñas y medias empresas, en España la mayor parte del tejido empresarial está constituida por estas.

Elaborado por Chantal Choni,

A partir de la fuente:Cinco Días

No por estar en las redes sociales una empresa es digital.#entornoeconomico

Un estudio elaborado por el Instituto de la Economía Digital (Icemd) y la consultora Millward Brown constata que sólo dos de cada diez empresas en España son digitales. ¿Qué pasa con las ocho restantes? ¿No han descubierto Facebook aún? Por supuesto que sí, pero eso no las convierte en digitales, ya que para poder ser consideradas así necesitarían de una completa transformación de su organización y su cultura.

“El proceso de transformación digital de las organizaciones y los negocios requiere un enfoque global y no sólo centrado en los negocios basado en internet. Los cambios se producen en la sociedad de forma transversal y afectan a las organizaciones en su conjunto y no sólo en el ámbito de la comunicación sino de manera integral, desde su funcionamiento operativo hasta la misma misión, valores y modelos de negocio presentes y futuros”, explica Cristina Ribas, directora del Postgrado en Transformación Digital de las Organizacione  de la UPF Barcelona School of Management.

Para abordar esta profunda transformación, las compañías requieren perfiles que hayan interiorizado el hecho de vivir en una era digital. Las empresas se quejan de que no encuentran talentos digitales a nivel global y estratégico, más allá de las profesiones centradas en gestión de redes sociales, e-commerce o el marketing digital como algo separado del resto de la empresa.

Esto será algo fácil para la llamada Generación Z, es decir, los nacidos en el siglo XXI. Ellos han crecido pegados a un dispositivo y no entienden ningún ámbito de la vida desligado de la tecnología. Sin embargo, estas personas aún son jóvenes, y el reto actualmente está en manos de los llamados Millennials, que son los nacidos ente los 80 y el 2000 y han crecido a caballo entre lo analógico y lo digital.

“La cultura digital ya hace tiempo que está transformando, la economía, la política, el periodismo o la educación, entre otros ámbitos. Los cambios se producen en la sociedad afectan a las organizaciones en su conjunto y a los individuos en su papel de ciudadanos y profesionales. La demanda de profesionales y directivos formados en este nuevo modelo y capaces de liderar esta transformación no deja de aumentar”, sostiene Ribas.

Para la experta, el reto de esta “generación bisagra” es combinar la experiencia de sus predecesores con las habilidades digitales de los que les siguen, con el fin de dar respuesta a un nuevo modelo de sociedad con nuevos valores.

“La digitalización permite una sociedad más igualitaria promovida por la democratización de las redes y la capacidad de expresarse en libertad globalmente gracias a Internet. Pero el uso que cada individuo y cada sociedad haga de estas herramientas no es automático”, destaca.

Comentario: Esta notícia nos indica que según un estudio realizado por el Instituto de la Economía Digital (Icemd) y la consultora Millward Brown constata que sólo dos de cada diez empresas en España son digitales.

Esto afecta a la riqueza del país a largo plazo ya que hoy en día las empresas son digitales, de este modo es más fácil llegar a al consumidor. Cada vez los consumidores son más exigentes y piden más, es por eso que los resultados de este estudio afectan negativamente.

Para que una empresa sea digital no basta con estar activa en las redes sociales se trata de tener una etsructura y estrategia digital, actualizada y adaptada a la demnada de los consumidores.

Las empresas que trabajan en España deberían plantearse dar el paso a la era digital, de este modo muchas tendrían más exito del que tienen.

Ariadna Civantos

Fuente: La Vanguardia