La UE, EE UU y Japón unen fuerzas contra China.

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La férrea defensa que China hizo del libre comercio y la globalización en la reunión ministerial de la OMC en Buenos Aires no ha convencido a las grandes economías del mundo. Tanto que logró incluso revertir la creciente endogamia de EE UU. En un inédito esfuerzo de cooperación comercial, la administración de Donald Trump ha sumado fuerzas con la Unión Europea y Japón para enfrentar lo que considera excesos comerciales de China. El texto, sucrito en el marco de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que se celebra en Buenos Aires, apunta a temas más sensibles. El documento denuncia como anomalías que deben ser corregidas el “severo exceso de capacidad en sectores clave”, “las condiciones competitivas injustas a causa de subsidios que distorsionan el mercado” y las intervenciones distorsivas de grandes empresas estatales. El acuerdo menciona también como un problema a resolver “las transferencias tecnológicas forzadas”. Las partes se cuidaron de nombrar a China, pero el listado de reclamos describe en detalle las principales demandas que los firmantes del documento realizan a Pekín.

EE UU nunca ocultó su malestar con las políticas comerciales Chinas que considera desleales. Lighthizer lo dejó bien claro durante su discurso ante los delegados de 164 países reunidos en Argentina: es necesario rever la condición de país en desarrollo, un estatus que permite a grandes economías como China e India un trato preferencial, y analizar el impacto que tienen en el mercado mundial la competencia contra grandes empresas financiadas con dinero público. También pidió a la OMC que haga más con la sobrecapacidad crónica de algunas economías –no nombró a China- un fenómeno que plancha los precios de materias primas.

El problema ha sido que Lighthizer no sólo lanzó críticas contra China, sino también contra el corazón de la OMC, a la que acusó de impedir el crecimiento de las economías que cumplen con todas las reglas. “Se necesita una reflexión seria” sobre el funcionamiento de la organización, dijo. Las críticas fueron leídas como una retirada de EE UU del juego del comercio global, en línea con las políticas de muros comerciales que impulsa Trump. El papel de defensor del libre comercio y los acuerdos comerciales multilaterales lo asumió entonces China. De ahí la importancia política de esta nueva alianza que une bajo un mismo objetivo a EE UU, la UE y Japón, tres de las cuatro mayores economías del mundo. La idea de fondo es salvar al mundo de una ola de proteccionismo. La UE y Japón han logrado al menos que EE UU se sume a un documento conjunto, algo que parece ir a contramano del discurso de Trump.

Fuente: Elaboración Propia a partir del diario El Pais 

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Moody’s augura que el tráfico aéreo en Europa crecerá entre un 5% y un 7% en 2018

“El crecimiento del tráfico se mantendrá fuerte en 2018”, augura la agencia de calificación Moody’s en su informe Aeropuertos europeos en 2018, publicado hoy. El volumen de tráfico aumentará a razón de entre el 5% y el 7% en el conjunto de los aeropuertos de Europa el año que viene.

 

 

Concretamente, respecto a los aeropuertos españoles, la agencia reconoce que “continuaron registrando un crecimiento superior al promedio, aunque a un ritmo ligeramente más lento que hace un año”. Lo explica por la recuperación de los mercados no pertenecientes a la UE, que estos últimos cinco años han perdido turistas por su complicada situación geopolítica o el terrorismo, como Turquía. “El aeropuerto de Estambul volvió a crecer año tras año en pasajeros en el segundo trimestre”, recoge el informe.

La excepción en cuanto a la proyección de crecimiento pronosticada para los aeropuertos europeos es el Reino Unido a consecuencia del Brexit. Acorde con sus perspectivas macroecómicas más moderadas, también vivirá una desaceleración del crecimiento del sector aeroportuario. Salvo para el principal aeropuerto británico, Heathrow, la agencia espera “aumentos de capacidad más pequeños… que conducirán a una desaceleración más marcada en el crecimiento del tráfico de pasajeros”. Así se quedarán entre el 3% y el 6%.

 

Fuente: Periódico “elmundo”.

El Euro cae debido a la violencia policial en Cataluña

La moneda europea sufre descenso muy importante después de la fuerte represión llevada a cabo en el país catalán.

Cobra fuerza el plan de la UE de elevar impuestos a los gigantes online

 

El pasado domingo el Euro cayó después de la desproporcionada actuación de las fuerzas del orden españolas en Cataluña, las cuales habían recibido ordenes de evitar la votación de los catalanes en el referéndum convocado el día 1 de octubre. Según Bloomberg, “la moneda compartida en Europa ha roto una escalada de dos días, al poco después que la policía española recibiera instrucciones para requisar las urnas, y golpeara ciudadanos en los colegios electorales”.

El Euro ha caido un 0,3%. Concretamente, la moneda europea ha pasado de cambiarse por 1,18 dólares a hacerlo por 1,176 dólares americanos. Es la primera vez desde febrero, que el Euro sufre un descenso respecto al dólar.

Conclusión: La falta de solución política al conflicto catalán puede condicionar la evolución a la baja de la moneda compartida por 19 de los 27 estados miembros de la Unión Europea.

Fuente: Elaboración propia utilizando información de Bloomberg.

Guindos afirma que la corrupción no tiene coste económico, sino social

  • El ministro de Economía llama a no bajar la guardia pese al contexto de crecimiento que se vive en España

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El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha evitado este jueves cuantificar el impacto económico de los casos de corrupción que se han dado recientemente. “El coste no es económico, es social. Está en la desazón que genera”, planteó. Asimismo, cree que el mundo institucional funciona en la lucha contra ella: policía, Guardia Civil y juzgados acaban demostrando que “quien la hace la paga”.

Guindos se ha mostrado así de seguro en la XXXIII Reunión del Cercle d’Economia en Sitges, donde ha pedido no bajar la guardia pese a que “los datos que vamos conociendo son los mejores desde el inicio de la crisis”.

Los riesgos no desaparecen

Aunque estemos en un contexto positivo y pese al buen tono de la economía, aún se dan “riesgos a la baja”. El principal es la “otra cara de la moneda de la globalización”, el proteccionismo. Pero en el horizonte aparecen también el Brexit, la retirada de estímulos de los bancos centrales, la amenaza de los populismos… Y los riesgos también pueden venir desde dentro. “Puede que nos equivoquemos, que la agenda de reformas no sea la necesaria”, reconoció. Por eso, una vez más recordó que “la economía española aún es vulnerable”.

El ministro se mostró especialmente crítico con la amenaza del populismo. Planteó que se basa en dos grandes premisas. La primera, la existencia de “un chivo expiatorio”, un mal que siempre viene de fuera. La segunda, que las recetas a aplicar son “mágicas y simples”. Incluso lo ha relacionado al caso catalán, momento que ha aprovechado para decir que “ningún territorio le da la más mínima posibilidad a la independencia”. Como en ocasiones anteriores, sostuvo que ese escenario “tendría un impacto extremadamente negativo”.

Faltan empresas más grandes

Mirando a España, y en el ámbito económico, el ministro también insistió en la necesidad de que la empresa gane tamaño. “El tamaño de la empresa española es muy pequeño”, analizó. Ello lastra la internacionalización y la captación de financiación, entre otras desventajas. ¿Dónde radica el problema? Citó la regulación, que limita el crecimiento y “está teniendo un efecto muy negativo”.

Así, las empresas de menor tamaño quedan atrás en la carrera del I+D. “Lo hacen las empresas grandes. Es difícil para una pequeña tener los incentivos para hacerla”, dijo.

Una verdadera Europa unida

Fuera de nuestra fronteras, en el ámbito europeo, planteó la necesidad de una verdadera unión continental. Pidió unión fiscal, monetaria, económica y política. “Nos hemos quedado bastante atrás”, criticó. Sobre todo en un contexto europeo de crecimiento, “un momento de encrucijada”.

“Los próximos seis o nueve meses serán relevantes para definir el futuro de la economía de la zona euro”, tras la reciente elección de Macron en Francia y las elecciones alemanas que se vienen, prosiguió. Más allá aparece el Brexit. “No somos conscientes de las implicaciones que va a tener”, planteó. Donde sí está seguro es en que se avecinan “años de tensión” por las negociaciones de la salida de Reino Unido de la UE.

 

Fuente: La Vanguardia

 

Conflicto de intereses

Trump_la_fine_dellUE_e_la_MMT_810x540Todo está milimétricamente cuidado en cualquier viaje al exterior de un presidente estadounidense, más aún cuando implica una agenda que incluye en un solo día una reunión con los líderes de la UE, un almuerzo de trabajo con la nueva promesa de la política europea, el presidente francés Emmanuel Macron,y una cumbre con los jefes de los Ejecutivos de la OTAN.

Bajo el protocolo y las declaraciones formales emergió una falta de sintonía entre ambos lados, diferencias de fondo en temas fundamentales como Rusia, y pocas respuestas a los grandes interrogantes que quedan abiertos tras la llegada de Trump a la Casa Blanca: la nueva relación comercial entre ambas orillas y qué decisión tomará el americano respecto al acuerdo del cambio climático.

Y Macron, que se coló en la agenda de Trump aupado por su “tremenda victoria”, según le felicitó el estadounidense, escenificó las tiranteces entre los viejos socios. Trump le invitó a un almuerzo de trabajo en la embajada estadounidense. El protocolario apretón de manos se extendió con sonrisas forzadas hasta derivar en un evidente pulso físico entre la cara más visible del populismo del planeta y la nueva promesa de la UE.

“Tengo que decir que en el centro de nuestra discusión estaba el pragmatismo”, comentó Macron después en una comparecencia conjunta con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. “Necesariamente no interpretamos las cosas de la misma manera, pero hablamos con franqueza”, añadió. La prioridad del francés fue salvar la integridad del acuerdo de París. Recomendó al americano que no tome decisiones “precipitadamente”, y le pidió que asuma la “responsabilidad colectiva” de mantener el acuerdo como un compromiso global.

El encuentro entre Trump y Macron ilustró el choque entre un líder que ha articulado sus relaciones exteriores basándose en sus intereses, en un juego de suma cero, y el bloque europeo.

Noticia extraida de El Economista

Dejamos de ser una gran preocupación europea

Europa

Como hace una década, España vuelve a despertar halagos entre sus vecinos del euro. Tras superar un rescate de algo más de 40.000 millones de euros para salvar sus bancos y quitarse el estigma de ser el principal problema de la región, nuestra economía crece como ninguna de las grandes (2,8% este año), supera con holgura la media de la zona euro (1,7%), crea empleo como pocos países y, por primera vez, va camino de cumplir con sus objetivos fiscales. Pero cuando la Comisión Europea presente hoy sus recomendaciones para los estados miembros, a España le continúan pesando las tareas pendientes: su economía necesita un motor más fiable para mantener este ritmo.

Los avisos llevan tiempo sonando, y todos apuntan en el mismo sentido: las reformas tienen que continuar para mejorar la productividad. “En general, conseguir una mayor productividad y asegurar un crecimiento equilibrado, duradero e inclusivo a largo plazo requerirá más reformas, y evitar cualquier marcha atrás en las pasadas”, señalo la Comisión y el BCE en un comunicado el pasado mes tras la séptima revisión post-rescate.

Pocas horas después de que la Comisión presente hoy sus recomendaciones por país, los ministros de Finanzas del euro pasarán revista a esta séptima revisión a España. Pero el estado de nuestra banca está lejos de ser de los que preocupa en Europa, a pesar de espasmos puntuales como el de Banco Popular. Los bancos están prestando de nuevo a la economía real, cumplen “con comodidad” los requerimientos de capital y la reestructuración ha ido bien.

Como en otros rincones de la Unión, los bancos registran aun un “elevado” número de créditos morosos en sus libros, y se ve afectados por la baja rentabilidad, lo que les obligará a “adaptar” sus modelos de negocio. Además, el comunicado del pasado abril añadió que el Sareb tiene que deshacerse con más rapidez de los activos inmobiliarios. Pero los bancos españoles no representan un peligro tan inmediato como los italianos, ni tan sistémico como los alemanes

Elaboración de una noticía de El economista

Los españoles dedican el 39,5% de su salario al pago de impuestos y Seguridad Social

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El 39,5% del salario de los trabajadores españoles se destinó al pago de impuestos y cotizaciones a la seguridad social en 2016, frente al 36% de la media de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), según el informe ‘Taxing Wages 2017’ publicado por esta organización.

Mientras que en la OCDE la carga fiscal sobre los salarios se redujo 0,07 puntos porcentuales respecto a 2015, en España aumentó 0,09 puntos debido al aumento del impuesto sobre la renta.

En concreto, el IRPF pesó un 11,6% sobre el salario, frente al 13,4% de la media de la OCDE. Por su parte, las cotizaciones sociales pagadas por las empresas supusieron el 23% (14,4% en el conjunto de la OCDE) y las abonadas por los trabajadores, un 4,9%.

Clasificación

Así, España se coloca en el décimo quinto puesto de los países con mayor cuña fiscal de la OCDE, en un ranking encabezado por Bélgica, donde a los trabajadores se les retiene el 54% de su salario. Los belgas son los únicos que deben transferir a la Administración y la Seguridad Social una suma mayor de su salario de la que ellos reciben en neto.

Por detrás de Bélgica, los países con mayor diferencia entre salario bruto y neto son Alemania, donde se retiene el 49,4%, Hungría (48,2%), Francia (48,1%), Italia (47,8%) y Austria (47,1%).

También por delante de España se encuentran Finlandia (43,8%), República Checa (43%), Suecia (42,8%), Eslovenia (42,7%), Letonia (42,6%), Eslovaquia (41,5%), Portugal (41,5%) y Grecia (40,2%).

Entre el 30% y el 40%, se sitúan Estonia (38,9%), Luxemburgo (38,4%), Turquía (38,1%), Países Bajos (37,5%), Dinamarca (36,5%), Noruega (36,2%), Polonia (35,8%), Islandia (34%), Japón (32,4%), Estados Unidos (31,7%), Canadá (31,4%) y Reino Unido (30,8%).

Por último, los países de la OCDE con cuñas fiscales más bajas son Chile (7%), Nueva Zelanda (17,9%), México (20,1%), Suiza (21,8%), Israel (22,1%), Corea del Sur (22,2%), Irlanda (27,1%) y Australia (28,6%).

COMENTARIO:

La evasión fiscal y los salarios extremadamente bajos están a la orden del día en España. Una retención de un 39,5% en impuestos no parece que sea la solución a los problemas del país. Muchos millones de euros descansan en paraísos fiscales pudiendo estar en las arcas públicas españolas. Reducir el IRPF sería la mayor de las soluciones. Poniendo unos porcentajes coherentes una infinidad de personas se pensarían dos veces las triquiñuelas legales que se llegan a inventar.

Por otro lado, en España hay un gran número de personas con salarios muy bajos. Si además se les retiene un 39,5% de su renta la situación social nunca va a mejorar. No estamos desarrollando la educación, la sanidad, etc. debido a una falta de capital. La solución no creo que pase por seguir aumentando los impuestos y ahogando a los ciudadanos.

Fuente: elEconomista.es