Los estudios de arquitectura tendrán que crecer para sobrevivir

CincoDías, jueves 29 de octubre de 2009

La caída del sector inmobiliario está reorganizando a marchas forzadas el mapa de la arquitectura española. La reducción de las obras visadas ha provocado el cierre de muchos de los pequeños estudios de uno, dos y tres profesionales que constituyen el grueso del sector. La clave para afrontar el futuro está, según los expertos, en ganar tamaño para competir.


En 1989 los arquitectos Miguel A. Alonso del Val y Rufino Hernández Minguillón fundaron AH Asociados, un pequeño estudio en Pamplona. Dos décadas después dirigen un gran estudio , con casi 100 profesionales, oficinas en Madrid, Barcelona y Bilbao, un departamento de I+D+i y un área internacional, que acaba de conseguir una licencia profesional para ejercer en Qatar. Allí, levantarán las torres Moonrise, dos grandes edificios de uso mixto de alrededor de 41.000 metros cuadrados.

García Muñoz hace un diagnóstico muy claro de un sector en el que operan 51.000 profesionales y donde existen unos 20.000 micro estudios independientes. “Hay que olvidarse del estudio unipersonal, excepto en casos excepcionales, como el de un Frank Gehry, por ejemplo, que es un artista de reconocimiento”. García Muñoz, que ha realizado un análisis sobre el tamaño de los estudios como factor de rentabilidad, defiende el crecimiento como solución para el futuro. “Los estudios grandes puede ofrecer precios más competitivos y obtener más encargos. La única forma de competir ahora es dar mejor servicio y para ello hay que contar con al menos cinco profesionales”.

A mayor tamaño, mayor rentabilidad.

Los peces grandes se comen a los pequeños, también en la arquitectura. Según Gonzalo García Muñoz, un estudio grande realiza una parte mayor de su producción por medio de empleados cuyo coste es inferior al del arquitecto y distribuye mejor los costes indirectos entre las horas de actividad, “por lo que su rentabilidad es mayor”. También puede pedir honorarios más altos “porque sus clientes lo aceptan más fácilmente y porque su estructura y nombre lo justifican mejor”. El fundador de Soft ha realizado un análisis sobre el aumento de rentabilidad asociada al tamaño de los estudios, con un resultado que oscila entre el 1% del despacho unipersonal, el 23% del estudio de cinco profesionales (pequeño), el 40% del de siete (mediano) y el 45% del grande.

Jordi Ballester

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