España pierde 1.000 empleos al día

Diciembre acaba con un nuevo máximo histórico de 4.422.539 parados.

España tenía que salir del hoyo del paro en 2011. Todos los pronósticos apuntaban a una leve -y deseada- recuperación del empleo. En cambio, el hoyo se ha hecho todavía más profundo. Cada día se ha cobrado unos 1.000 puestos de trabajo si se tiene en cuenta la afiliación a la Seguridad Social. Y los 4.422.359 parados que se registraban en las oficinas de empleo el pasado 31 de diciembre, 322.286 más que el año anterior, han vuelto a marcar un nuevo máximo histórico, el enésimo de esta interminable crisis que va ya camino de su quinto año.

La contratación indefinida apenas representa el 5,6% del total

La tasa de cobertura baja al 69,2% y pierde siete puntos en 12 meses

La sempiterna tragedia griega que vive el euro se agravó en verano. La frágil confianza en la que se asentaba la recuperación española se evaporó. La economía ahora se contrae y su peor consecuencia, el paro, crece sin cesar. En diciembre se sumaron 1.897 desempleados más que el mes anterior, según el Ministerio de Empleo. Un número, a priori, bajo que sumado a los que se han contabilizado en una nefasta segunda mitad del año ha dado al traste con todos los pronósticos emitidos.

En términos de empleo, 2011 puede dividirse claramente en dos mitades. Hasta junio las afiliaciones a la Seguridad Social crecían levemente, en 1.597; desde entonces se han desplomado, en los últimos seis meses hay 356.657 afiliados menos hasta cerrar el año con 17.229.922. El desplome en medio año ha sido de tal calibre que 2011 ha finalizado con caídasmayores, tanto en paro registrado como en afiliaciones al instituto público, que las registradas en 2010.

“Ha sido un segundo choque exterior”, analiza Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, comparando los acontecimientos del verano con el evento que marcó un antes y un después en la crisis: la caída de Lehman Brothers. “Españaestaba haciendo bien los deberes hasta entonces, pero los problemas de Italia y Grecia han provocado un nuevo choque. La confianza y el crédito han colapsado”.

Esto último, el crédito, tiene gran importancia en España dado el pequeño tamaño de sus empresas, lo que las hace especialmente dependientes de la financiación de los bancos. “La estructura de las compañías es tan pequeña que depende mucho del crédito”, ahonda Florentino Felgueroso. Este profesor de Economía de la Universidad de Oviedo apunta que el empeoramiento de la situación en la segunda mitad del año ha hundido las expectativas y eso retrae a los empresarios a la hora de contratar a nuevos empleados. En apoyo de esta tesis, Felgueroso esgrime los datos de contratación, sobre todo la indefinida, que en diciembre apenas supuso un 5,6% del total, el dato más bajo desde 1997.

La nueva secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, responsabilizó al Gobierno anterior del hundimiento de los compromisos. En línea con lo que declaró la ministra de Empleo, Fátima Báñez, el fin de semana, Hidalgo afirmó: “Las sucesivas reformas incompletas del marco de relaciones laborales no terminan de dinamizar, flexibilizar y aportar seguridad al mercado laboral. Prueba de ello es lo sucedido con la contratación indefinida”. Las palabras de Hidalgo se apoyan en evoluciones como la caída de los compromisos fijos desde que en verano el Ejecutivo de Zapatero levantara las restricciones a la contratación temporal.

La variante española de la crisis tiene mucho que ver con la caída de la construcción. A mitad de año, cuando la recuperación asomaba la cabeza, el empleo en la industria, los servicios y la agricultura reflotaba en estos sectores. No en el ladrillo. Pero desde septiembre la caída vuelve a ser generalizada y no hay un solo sector que se escape al desplome. Y así ha sido al final del año: los servicios han contado en diciembre 240.590 parados más; la construcción,22.861; la agricultura, 19.132 y la industria, 17.832.

Que sea el sector servicios el que más parados ha aportado a la suma final del año, explica que haya más mujeres en paro (2.212.621) que hombres (2.209.738). La gran destrucción de empleo en la construcción castigó el empleo masculino en los compases iniciales de la crisis. Pero cuando el deterioro ha llegado a los servicios, las mujeres también han salidoperjudicadas por su gran presencia en este sector.

Lo más preocupante de este escenario es que cuesta ver la luz al final del túnel. Oliver espera que si se solucionan definitivamente los problemas del euro en primavera puede verse cierta recuperación. “Habremos perdido un año y algo”, lamenta el catedrático de Economía.

Esta pérdida de tiempo es la que explica que la protección a los parados también haya caído durante el año pasado. Así en noviembre la tasa de cobertura quedó en el 69,2%, bastante por debajo del 76% del mismo mes del año anterior.

Con todas estas cifras sobre la mesa y con las negociaciones para una nueva reforma laboral abiertas, la patronal volvió a aprovechar las estadísticas para reclamar cambios legales. “Los datos de paro demuestran la necesidad de una reforma laboral profunda”, titulaba la CEOE en su comunicado. Para la organización que preside Juan Rosell, los cambios legales son necesarios para que los empresarios se animen a firmar contratos indefinidos.

Tampoco variaron su discurso habitual los sindicatos. CC OO reclamó un cambio en la política económica del nuevo Gobierno: “Si las medidas que se adoptan son la depreciación de los salarios, solo se contribuirá a incrementar la crisis de demanda y sus efectos negativos sobre la recuperación económica”. UGT, por su parte, prefirió apostar por demandar diálogo para buscar soluciones y rechazó que una reforma laboral resuelva la situación.

Fuente: Diario el País,MANUEL V. GÓMEZ – Madrid – 04/01/2012

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