La economía Venezolana cada vez más cerca del colapso.

La economía de Venezuela no puede mantenerse aislada de medio mundo eternamente, y la soga empieza a apretar. La primera evidencia se acentúa al encontrarnos ante un país sin prácticamente reserva de divisas, el petróleo, siendo su principal fuente de riqueza atraviesa un momento en el que resulta difícil incluso de vender, apenas posee inversión extranjera, y sin apenas capacidad para encontrar financiación en el exterior, y con un tejido productivo devastado. El negro futuro que augura este vais viene condicionado por el elevado riesgo que supone pata el resto de mercados mundiales.

La ayuda humanitaria ni si quiera se encuentra de condiciones de llegar, y por desgracia aunque lo hiciera,  ésta pasaría antes por las manos del gobierno de Maduro, a quien le ha sido arrebatada la legitimidad para seguir gobernando, lo que supondría que serían los encargados de distribuir la asistencia, como ya dicho en alguna ocasión Maduro: “Venezuela no es mendigo de nadie”. La Unión Europea siguiendo con la tradición de donante en los últimos años, la Comisión Europea aprobó una nueva ayuda que ronda los cinco millones de euros destinados a la crisis del 2018. 

La situación del país resulta difícil tanto para los habitantes, de los cuales uno de cada diez toma la decisión de salir del país, tanto como para la economía nacional que podría ascender su deuda a unos 2.011 millones. Una de las posibles soluciones, pasaría por aumentar las exportaciones, pero aquí encontramos que el precio del crudo se encuentra a uso niveles muy alejados de los mejores tiempos de Chávez, lo que permitía a los venezolanos disfrutar de servicios tan esenciales como la sanidad, vivienda, educación, aunque a costa de una elevada corrupción. 

Maduro, como medidas para mejorar la situación económica, en lugar de ajustar la economía a los precios del petróleo, decide aumentar el control del Estado sobre la actividad, y dar un nombre que tiene mucho que decir al Ministerio de Economía: Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas. 

Escrito por Inés Esteban con fuente de información en: El Confidencial

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El Fondo Monetario Internacional reconoce la deceleración económica prevista para el 2019

Christine Lagarde directora gerente del FMI, el 21 de enero del 2019 habla con la prensa en Davos, Suiza para el Foro Económico Mundial.

La deceleración económica mundial se acerca, y así se ha visto reflejada en la economía China que ha sufrido su crecimiento más lento en los últimos 30 años, y en los EEUU con el impacto al alza de las tasas de interés.

El FMI ha recortado el pronóstico para el crecimiento mundial esperado de un 3,7 a un 3,5 %, respecto a las predicciones realizadas en octubre de 2018.

Tras dos años de crecimiento y expansión, los riesgos están aumentado dado que la economía esta sufriendo un crecimiento más paulatino.

La segunda economía más grande mundo, hablamos de China, atraviesa por un estado bamboleante, reflejando su tasa de crecimientos baja desde 1990, con un 6,8%. El FMI habla de una bajada del crecimiento hasta un 6,2% debido a un descenso de la demanda de las exportaciones chinas.

El FMI no realizo ningún cambio en cuanto al pronostico de las tasas previstas para EEUU, así como si pronosticó una bajada, en los 19 países que utilizan el euro como moneda, de un 1,8 a un 1,6%.

La desorganizada separación británica de la Unión Europea, y el conflicto financiero existente en Italia, suponen riesgos poniendo en peligro el equilibrio de Europa. El aumento de los conflictos comerciales supone un importante riesgo para la economía mundial. El presidente Donald Trump imponiendo las tasas arancelarias sobre la importación de aluminio, acero y otros productos chinos, provocando notables represalias por parte no solo de China si no de distintos socios comerciales de EEUU.