Chrysler y Ford pararán durante un mes la producción en sus fábricas norteamericanas

EFE
WASHINGTON

Ford y Chrysler han anunciado paros de su producción en Norteamérica que evidencian las crecientes dificultades que tienen los fabricantes de automóviles para vender sus productos.

Chrysler, el tercer fabricante estadounidense de automóviles, ha dicho que interrumpirá la producción de sus 30 plantas norteamericanas (22 en Estados Unidos, cinco en México y tres en Canadá) durante un mes, hasta el 19 de enero. Poco después del anuncio de Chrysler, Ford ha anunciado que detendrá la producción en 10 de sus 12 plantas de montaje de vehículos de Norteamérica durante tres semanas en vez de las dos semanas tradicionales durante las fiestas navideñas.

General Motors (GM), el mayor fabricante de automóviles estadounidense ya anunció a principios de mes una “importante” reducción de su producción en Norteamérica durante el primer trimestre del 2009. GM dijo que producirá 250.000 vehículos menos de lo previsto porque “la velocidad y gravedad del declive del mercado del automóvil en EEUU en las recientes semanas ha sido sin precedentes”. Chrysler y Ford han aducido las mismas razones para justificar los parones.
Falta de crédito

Chrysler ha explicado que “debido a la continuada falta de crédito para los compradores de autos y el dramático impacto que ha tenido en las ventas globales del sector en Estados Unidos” se ha visto obligado a reducir su producción para mantener “el inventario de los concesionarios alineados con la demanda del mercado estadounidense”. El momento elegido por Chrysler y Ford para anunciar los parones no es casual. A mediados de cada mes, los concesionarios de los fabricantes adelantan las cifras de ventas durante el periodo, información que sirve a los fabricantes para prever las cifras finales mensuales.

Los concesionarios piden ayuda

Paralelamente, la presidenta de la Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles de EEUU (NADA por sus siglas en inglés), Annette Skyora, ha solicitado al presidente George Bush que “actúe” de forma inmediata para que los fabricantes de automóviles consigan ayuda financiera de emergencia. La administración de Bush, bajo presión demócrata, se ha comprometido a proporcionar 14.000 millones de dólares en préstamos de emergencia a GM y Chrysler después de que los republicanos bloqueasen en el Senado un proyecto de ley que habría facilitado esos fondos a los fabricantes.

La Cámara de Representantes, bajo control demócrata, aprobó la semana pasada el plan de rescate para ayudarles a mantenerse a flote hasta el 31 de marzo de 2009, pero el proyecto no pasó el filtro de la Cámara Alta. Sin embargo, el Gobierno federal sigue sopesando la forma y condiciones en que proporcionará está ayuda y no ha indicado cuándo podría entregar los fondos a los fabricantes.

Skyora ha afirmado en un comunicado: “Estos son momentos desesperados en muchas comunidades en todo el país. Hemos oído palabras de ánimo de la Casa Blanca, pero no hay tiempo que perder. Mucha gente depende de la Casa Blanca para proporcionar préstamos puente que prevengan el colapso del sector del motor. Necesitamos acción ahora”, ha dicho. NADA estima que, de los 19.700 concesionarios de vehículos que existen en EEUU, unos 900 cerrarán sus puertas este año, lo que dejará sin trabajo a unas 50.000 personas.

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