Hacienda exige que las empresas informen sobre sus filiales en ‘paraísos fiscales’

Ep – 23/02/2009 19:38h

El portavoz de la Organización de Inspectores de Hacienda del Estado, Francisco de la Torre, pidió hoy que las empresas españolas informen a la Agencia Tributaria sobre la actividad de sus filiales en ‘paraísos fiscales’ “de la misma manera que informan las matrices de sus operaciones”. “La opacidad es lo más grave de los ‘paraísos fiscales’ y las empresas deberían dar la misma información que se da en España. En caso contrario, debe perseguirse, sancionar e incluso prohibir que tengan allí filiales”, explicó De la Torre.El portavoz de los Inspectores comentó que espera “una mayor presión política” en favor de la desaparición de los territorios ‘off-shore’ tras la petición de erradicarlos formulada ayer por los líderes mundiales reunidos en Berlín con motivo de la celebración del G-20. En España, el 69% por ciento de las empresas del Ibex 35 está presente en paraísos fiscales, según se desprende de la V Edición del estudio ‘La RSC en las memorias anuales de las empresas del Ibex 35’ –correspondiente al ejercicio 2007–, elaborado por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa.

De éstas, 17 fueron obligadas a reconocer la presencia de sus filiales en territorios ‘off-shore’ y son: ACS, Acciona, Acerinox, Altadis, Banco de Sabadell, Banco de Santander, Banco Popular, Banesto, BBVA,  Endesa, Ferrovial, Gas Natural, Iberdrola, Inditex, Prisa y Repsol YPF, según el informe.

“No deberían ser admisibles los países que no dan información, porque fomentan el blanqueo de capitales y favorecen la reintegración de los fondos obtenidos ilícitamente en la economía global”, apuntó De la Torre, quien distinguió a los ‘paraísos fiscales’ frente a los países de “baja tributación” como Reino Unido e Irlanda.

El portavoz de los inspectores de Hacienda acusó a los territorios ‘off-shore’ de “contribuir a la crisis financiera” mediante el tránsito de fondos “sin control” y por “carecer de limitaciones” en las emisiones de todo tipo de títulos, con o sin respaldo, que “imposibilitan el trabajo de las autoridades financieras”.

En cuanto a la evasión de impuestos de personas físicas, De la Torre destacó la necesidad de “compartir información” entre países para evitar que las personas que viven en España “tributen por su renta mundial en otro país y a la vez disfruten de los servicios públicos”.

Utilizar sociedades opacas no es delito

Fuentes jurídicas consultadas por Europa Press explicaron que utilizar sociedades llamadas “opacas” o “fantasma” en ‘paraísos fiscales’ no constituye un delito en la legislación española y que “sólo un juez” puede determinar “caso a caso” si dichas sociedades “se utilizan para evadir impuestos u otros delitos”.

Ante las peticiones de los líderes del G-20, los abogados consideraron que sus palabras “no llegaron a concretar nada” y que “confunden” el blanqueo de capitales, procedente de actividades delictivas, con la falta de transparencia del mercado de capitales y la evasión de impuestos. “El concepto de paraíso fiscal es subjetivo según países”, apuntaron.

“No es lo mismo pedir un convenio internacional para luchar contra el blanqueo de capitales del narcotráfico que contra la evasión fiscal”, explicaron los expertos, quienes advirtieron sobre la necesidad de mantener “las garantías jurídicas” y no equiparar la lucha contra dos delitos distintos.

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Las grandes empresas abandonan los paraísos fiscales, que se centran en actividades delictivas

http://www.cotizalia.com 23/02/2009 06:00h

 

 

La batalla desatada por el G-20 contra los paraísos fiscales –Dominique Strauss-Kahn, el director gerente del FMI, ha llegado a sugerir la necesidad de “destruirlos” por la vía fiscal, como a Al Capone– le pilla a España con los deberes hechos. Al menos, en aquellas operaciones consideradas legales por las autoridades tributarias. Otra cosa distinta son las transacciones vinculadas a actos delictivos: narcotráfico, venta de armas o blanqueo de capitales, principalmente operaciones inmobiliarias, cuya cuantía, por razones obvias, es difícil de estimar.

 

Los últimos datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo indican que la inversión española efectuada a través de paraísos fiscales se sitúo en sólo 113,89 millones de euros durante los tres primeros trimestres del año pasado (últimas cifras publicadas). Se trata de un cantidad irrelevante respecto de los 23.295 millones de euros que invirtieron las empresas en el exterior (apenas un 0,5%), lo que da idea de la escasa importancia que tienen en la actualidad estas plataformas de ahorro fiscal.

 

La importancia también es irrelevante desde el punto de vista de la presencia de empresas extranjeras en España. La inversión exterior a través de paraísos fiscales se situó en los nueve primeros meses del año pasado en 141,04 millones de euros, cifra que contrasta con los 33.789 millones que invirtieron las empresas extranjeras en nuestro país.

 

Atrás quedan, por lo tanto, los años en los que los paraísos fiscales cumplían un papel determinante en los flujos comerciales españoles. Hay que tener en cuenta que en los últimos 15 años, la inversión española en el exterior a través de paraísos fiscales ha superado los 8.329 millones de euros en términos brutos, es decir sin tener en cuenta la repatriación de fondos. Eran los tiempos en los que la Islas Cayman (un enclave en el Caribe dependiente de la Corona británica) copaba casi la totalidad de la operaciones offshore. En 2008, sin embargo, las empresas españolas únicamente invirtieron en ese territorio 28,3 millones de euros, cantidad sólo superada por el principado de Lichtenstein, con unos escasos 48,63 millones de euros ‘legales’. Aquí, lógicamente, no se incluyen las operaciones delictivas que se realizan por razones fiscales.

 

Al margen de Lichtenstein e Islas Cayman, los paraísos fiscales utilizados por las empresas españolas son Andorra, Bahrein, Emiratos Árabes, Gibraltar, Guernsey, Hong Kong y Panamá.  En total, las legislación española incluye como paraísos fiscales a 48 países y territorios, entre los que se encuentran Mónaco, Andorra o Líbano.

 

Gibraltar, ¿en la lista negra?

 

Destaca el caso de Gibraltar, territorio en el que, según las estadísticas oficiales, las empresas españolas invirtieron una cantidad insignificante, apenas, 680.000 euros, cuando es algo más que notorio que el dinero procedente de España desviado al Peñón para eludir el pago de impuestos es sensiblemente mayor, principalmente el derivado de operaciones inmobiliarias. El papel de Gibraltar es tan relevante en el blanqueo de capitales que el Gobierno español llegó a anunciar que pediría a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que revise la condición de la colonia británica como paraíso fiscal cooperante y que sea devuelto a la lista negra de los “no cooperantes” en la lucha contra el fraude fiscal.

 

Las estadísticas oficiales sugieren, por lo tanto, que si antes los paraísos fiscales cumplían un papel importante para las empresas legales a la hora de optimizar sus inversiones en el exterior por razones fiscales, en la actualidad los centros financieros offshore han centrado sus actividades en proteger a capitales ilícitos, ya que las grandes empresas han abandonado esos territorios, al menos en el caso español. Básicamente por dos razones. Por un problema reputacional ante sus clientes y accionistas, y también por el hecho de que los países han optado por rebajar la fiscalidad de las inversiones en el exterior, lo que hace menos atractivos a los paraísos fiscales, que se han quedado como último refugio del dinero ilegal.

 

Las cifras oficiales contrastan, en cualquier caso, con las que da el Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa, que en su último informe estima que el 69% de las empresas del IBEX 35 tienen presencia en paraísos fiscales. Además las empresas, en general, evitan pronunciarse sobre si tienen algún tipo de política donde se establezca su posición al respecto o se presente un plan para ir abandonando progresivamente este tipo de prácticas.

 

Los paraísos fiscales son territorios en los que el sistema fiscal ofrece una escasa o nula tributación, generalmente en relación con los impuestos directos y que facilita la elusión fiscal de contribuyentes mediante la opacidad de la identidad de los inversores.

 

En el caso español, la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales ha detectado en los últimos años un fraude creciente a través de paraísos fiscales utilizando las remesas de los inmigrantes. En su última Memoria anual da cuenta de la existencia de transferencias ordenadas  con fondos de origen ilegal mediante giros de escasas cuantía, lo que les permite evadir los controles.

 

Warren Buffet: En cinco años la economía se habrá recuperado de este ‘Pearl Harbor económico’

elEconomista.es / France Press | 13:51 – 9/03/2009

El gurú estadounidense Warren Buffett estimó que la economía debería estar recuperada “en cinco años” aunque espera que “sea más pronto”. “Los mejores días para Estados Unidos (a nivel económico) están por delante, pero queda el interrogante del ritmo al que llegaremos allí”, dijo Buffet en una entrevista con la cadena de televisión CNBC.

 

Buffett calificó la actualidad como un Pearl Harbor económico, en referencia al ataque japonés contra la base militar estadounidense en 1941.

Las acciones “rápidas y sagaces” de la Reserva Federal “permitieron evitar lo peor”, y la evolución de la situación económica, y en particular la inflación, “dependerá de la sabiduría de las políticas de gobierno”, señaló. De hecho, alaba la actuación de Ben Bernanke.

Según el Oráculo de Omaha, la mayoría de las entidades están “en bastante buena forma” y pueden encontrar una salida a sus problemas actuales dado el bajo coste de la financiación. Con todo, reconoce que Citi es “un caso especial”.

Respecto a si es un buen momento para comprar acciones bancarias, recuerda que tiene participaciones en bancos y está contento con ellas, pero que le preocupan posibles ampliaciones de capital.

Buffett, que llamó a “un frente unido inmediato” de los partidos Republicano y Demócrata, advirtió que la inflación podría llegar a ser peor que en los años 70. El famoso inversor cree que la economía estadounidense no era un “castillo de naipes” en los últimos diez años, pero que se han cometido errores a la hora de prestar dinero.

“Nunca había visto tanto temor” (entre los inversores), aseguró el empresario norteamericano. “Toma cinco minutos asustarse, pero retomar la confianza requiere mucho más tiempo. Y el sistema no funciona sin confianza”.

Respecto a su ya famoso artículo en el que recomendaba comprar acciones estadounidenses hace unos meses, Bufett confiesa que le hubiera gustado escribirlo más tarde, pero que se mantiene en el argumento de fondo de que a 10 años vista, las acciones rentan más que los bonos del Tesoro.

Además, señaló que era un error “demonizar” a los ejecutivos por usar aviones privados, ya que éstos le han permitido cerrar muchos acuerdos a Berkshire.

Críticas al sector del automóvil

“Los fabricantes de automóviles han hecho un montón de estupideces, puesto que su modelo de negocio ya no existe y necesitan uno nuevo”, señaló Buffett.

Asimismo, el veterano inversor indica que tanto los actuales responsables de la industria como los sindicatos “no solían estar tan locos como ahora”, por lo que les recomendó “trabajar juntos” para evitar la quiebra del sector, ya que en su opinión ésto “no sería bueno para EEUU”, y subrayó la dificultad de saber si sería positivo o no dejar quebrar a General Motors.

Por otro lado, el conocido como ‘Oráculo de Omaha’ afirma que el Gobierno debería hacer todo lo posible para lograr que la industria automotriz de EEUU sea viable con cifras de ventas anuales de entre 12 y 13 millones de unidades.