El Euro supera los 1,50 dólares

Escrito por Carlos Dan– 22/10/09

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Allá por agosto del 2008 el euro conseguía superar el dólar, y la moneda única europea alcanzaba diferencias que no se volvieron a registrar en catorce meses. Ha tenido que llegar octubre para que el euro cotice a 1.50 dólares, en una revalorización que podría traer algunos problemas para la eurozona.

El euro comenzó a recuperarse en el mes de marzo, y el resultado es un 20% de revalorizaciones respecto al dólar en lo que va del año. El Banco Central Europeo marca hoy un tipo de cambio de 1.4921 dólares por euro, generando varias caras largas en los países europeos.

Así, Jean-Claude Trichet, presidente del BCE dijo que “la volatilidad excesiva y los movimientos desordenados de tipos de cambio tienen consecuencias negativas para la estabilidad económica y financiera”, mientras que Jean-Claude Junker, primer ministro luxemburgués afirmó que esta evolución del euro “es un problema que nos preocupa”.

Obviamente, el euro todavía permanece lejos de las 1.60 unidades alcanzadas en abril del 2008. Sin embargo, este tipo de cambio de 1.50 es capaz de poner en peligro a los exportadores comunitarios, además de poner en riesgo su recuperación.

 

 En mi opinión, en el aspecto comercial, la revalorización del euro frente al dólar perjudica a las exportaciones y pone en peligro el crecimiento industrial de los países de la euro zona. Por la subida del euro se ven favorecidas, sobre todo, dos tipos de empresas: las que tienen una alta proporción de la deuda en dólares y las que dependen de materias primas que cotizan en la moneda estadounidense.

En cuanto a las inversiones financieras, en el mercado de valores, la apreciación del euro suele ser también negativo para las empresas aseguradoras y automovilísticas, es decir, las más dependientes de las exportaciones en dólares.

La apreciación del euro frente al dólar afecta fundamentalmente a los países europeos con mayor dependencia de las exportaciones como son Italia y Alemania. En el caso de España, sin embargo, el efecto es menor e incluso hasta positivo porque ayuda a contrarrestar el aumento del precio del petróleo, que se paga en dólares. De hecho, hay que tener en cuenta que un dólar más alto tiene un efecto negativo sobre el gasto energético europeo, debido a los altos precios del petróleo. En este sentido, si el dólar sube, el mercado español resulta más perjudicado por su mayor dependencia de las importaciones de petróleo. Si sube el euro, se ve beneficiado. 

 

 

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