¿Tregua en la guerra comercial China-EEUU?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a su equipo económico que le preparase un borrador de acuerdo comercial con China después de mantener el jueves una conversación telefónica con el presidente chino, Xi Jinping.

De salir adelante, Trump tendría previsto anunciar una tregua en la guerra comercial que mantiene con el país asiático, con el sector del aluminio y el acero como grandes damnificados, en la Cumbre en Argentina del G-20 que se celebrará del 30 de noviembre al 1 de diciembre, según filtraciones del equipo de la Casa Blanca, a los que el presidente habría encargado el proyecto.

De esta forma, el republicano les habría requerido que empezasen a trazar las líneas maestras de un plan que frene la escalada de la guerra comercial con China, que empezó el propio presidente de Estados Unidos. De momento, se desconoce la reacción de Pekín. Sus equipos de negociadores se han quejado en diferentes ocasiones de la falta de confianza en sus homólogos estadounidenses ante los repetidos cambios de opinión del presidente.

En cualquier caso, Estados Unidos ya ha advertido de que en caso de que no se alcance ningún acuerdo, Trump pedirá cuentas a China sobre los casos de robo de propiedad intelectual, ataques en internet y aranceles más mercancías.

A esta incertidumbre, se añade otra no menos importante. El jueves Estados Unidos presentó cargos contra una compañía estatal de China por conspirar para robar secretos comerciales en Micron Technology Inc., dentro del marco de una operación del departamento de Justicia contra casos de espionaje industrial en este país.

De momento, el presidente de Estados Unidos, , sólo se ha pronunciado sobre este asunto con un mensaje en Twitter: «Acabo de tener una conversación larga y muy buena con el presidente Xi Jinping de China. Hemos tratado muchos asuntos, con gran énfasis en el comercial. Estas conversaciones seguirán adelante con reuniones en el G-20 en Argentina», añadió Trump en la red social donde tiene más de 55,6 millones de seguidores. Este comentario no hizo más que apuntalar la filtración anteriormente citada.

Para el analista David Wyss, «está claro que China no quiere una guerra comercial, y en el fondo Trump tampoco quiere nada de esto. Parte de sus quejas son reales. Es cierto que Trump tiene razón cuando critica el déficit comercial con China y les acusa de manipular la moneda, pero creo que está más pendiente estos días de las elecciones del martes», afirma en declaraciones para este periódico.

«Cualquier cosa que haga Trump tiene que presentarla como una gran victoria. De momento, todo va bien a corto plazo», concluye Wyss, en referencia a una posible tregua en esta guerra comercial en la que hasta ahora Washington ha impuesto aranceles adicionales a productos chinos valorados en más de 250.000 millones de dólares. Además, amenaza con seguir hasta castigar todas las importaciones restantes, que el año pasado ascendieron a 505.000 millones.

Editado por Sofía Julià a partir de El Mundo

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Primera visita de un presidente chino a España en 13 años

Xi Jinping se compromete en España a abrir más las puertas de China “al mundo exterior”

El presidente chino ha asegurado en Madrid que su país hará mayores esfuerzos por abrir más sus puertas al mundo exterior mediante instrumentos calve como la innovación y la cooperación. A día de hoy, los dos países han formalizado una veintena de acuerdos en el ámbito económico, comercial y cultural que se anunciaron antes del encuentro.

China quiere constituir un nuevo sistema económico modernizado y va a realizar esfuerzos por crear un acceso al mercado más ágil y por mejorar también el entorno de inversión garantizando la protección de la protección intelectual. Esto se debe principalmente al que el país quiere expandir su comercio interno a la vez que se encuentra con la necesidad de importar más productos de mayor calidad. España también está haciendo enormes transformaciones y reformas con tal de promover el desarrollo y brindar nuevas oportunidades para mejorar la relación bilateral con China.

Los dos países quieren potenciar su relación frente al turismo puesto a que supone un sector económico muy importante para ambos. Xi Jinping afirma que de 130 millones de ciudadanos chinos que salen de viaje anualmente, 500.000 de ellos viajan a España. Esta es una cifra que el mandatario chino cree de forma optimista que se podría aumentar.

La relación bilateral trae beneficios para ambos países

España por un lado quiere aprovechar la presencia del presidente XI Jinping ganar atractivo como destino de la inversión del gigante asiático y consolidarse como socio estratégico. China por otro, busca cultivar sus lazos con otros bloques económicos. La Unión Europease presenta como una alternativa clave, mientras que España, un país con el que tradicionalmente ha mantenido una relación amistosa (y que está llamado a ganar peso en la UE tras el Brexit), se muestra como una vía atractiva para lograr ese acercamiento.

Xi ha invitado a los parlamentarios y a los presidentes de ambas Cámaras a visitar su país y ha recalcado que la relación bilateral entre ambos países ha sido beneficiosa. Ahora de lo único que se trata es de mejorarla adoptando una visión más estratégica y de largo plazo. En resumen, determinamos que es posible lograr una mayor cooperación económica entre los países en beneficio de ambos.

Elaborado por Clara Pujadas basado en eleconomista.es

Europa, ¿con EEUU o China?

La guerra comercial que libran Estados Unidos y China puede saldarse con más vencidos que vencedores. Por descontado, estar en el medio de la contienda no augura un prometedor futuro. De un lado, está la obsesión de la administración americana por poner freno a la expansión de China, afianzar la intención de voto conservadora y sobre todo no perder, en un plazo de cinco a diez años, liderazgo e influencia en el terreno de la tecnología, innovación, inteligencia artificial, logística, armamento y transporte. De otro, está la necesidad de Beijing de conquistar mercados extranjeros para poder continuar con su modelo de sociedad, supeditado por completo al crecimiento y al cumplimiento del contrato social que intercambia poder para el Partido Comunista y sus elites a cambio de desarrollo para su población.

Por ello, hay que preguntarse, ¿debe Europa mirar hacia EE. UU. o China? 
La UE debe saber leer la situación y comprender que un posicionamiento radical e incondicional a China o bien a EE.UU no es sostenible a largo plazo, ni para nosotros, ni ellos, ni el planeta. 
Por otra parte, la neutralidad e inacción puede terminar llevando a Europa a la irrelevancia. Por tanto, ¿qué debemos hacer? La solución pasa únicamente no por decantarse por uno de los polos sino por unificarlos. Para ello y dada la situación actual es importante tender puentes de entendimiento y progreso entre ambas superpotencias.
España, tradicional aliado militar y económico de Washington, y el “gran amigo” de Beijing entre los países grandes dentro de Europa puede jugar un papel fundamental en ello, y sin duda beneficiarse al igual que el mundo del fin de la escalada de tensión entre ambos titanes.

La visita de Estado del presidente Xi a España a finales de noviembre supone una oportunidad para empezar a construir las bases del nuevo posicionamiento de Europa, y en concreto de España, como un sólido puente de entendimiento entre Washington y Beijing.
Para funcionar de puente España podría albergar una serie de encuentros a máximo nivel político y empresarial donde se buscasen de manera concreta alianzas entre empresas líderes en materia de automoción, infraestructura, energía, telecomunicaciones, y finanzas y otros proyectos de gran nivel, primero entre la UE y China, y a posteriori entre EE.UU. y la UE.

En Europa, el libre comercio de bienes y servicios ha supuesto un verdadero avance para todos; la creación de lazos cada vez más estrechos, profundos y complejos entre países de la UE ha logrado dejar atrás viejos fantasmas de confrontación. Las relaciones no son perfectas, pero el entramado institucional que ha asegurado paz y estabilidad por más de medio siglo se ha labrado sobre infinidad de negociaciones y concesiones. Por ello, el viraje de UE hacia uno de los polos, China o EE. UU., puede ser un devastador golpe de efecto para el otro, y a la vez sentencia de muerte para las economías de la eurozona en el medio plazo.
Entender que ambos actores pueden y deben continuar jugando un papel protagonista y que el moderador puede ser Europa es la clave.
Aun no siendo tarea sencilla, las fórmulas comerciales y de gobierno china y estadounidense pueden encontrar en la UE un punto de entendimiento y confianza. .

Editado por Sofía Julià  a partir de El Mundo

Se hunde el precio del opio y Birmania tiene que cambiar la adormidera por el gusano de seda.

El cultivo de la adormidera en Birmania es tan ancestral que algunas familias ni siquiera recuerdan en qué momento comenzaron a practicarlo. Sin embargo, el futuro de la planta de la que se obtiene el opio en el país está en entredicho: las estrictas leyes del país y el hundimiento de los precios ha hecho que muchos de ellos se pasen a otro negocio: los gusanos de seda. De fondo, el impulso de la demanda de China.

La industria de la adormidera, planta de la que se extrae el opio que en su mayor parte acaba llegando a las calles en forma de heroína, es clave en el país también conocido como Myanmar. El boom de los últimos años ha hecho que el país asiático se haya convertido en el segundo productor mundial, solo por detrás de Afganistán.

Una adormidera.

Pero esto está cambiando. El precio del opio ha caído, influido por el ‘gusto’ por otras drogas como la metanfetamina, y el gobierno de Birmania ha multiplicado sus esfuerzos para erradicar el cultivo. De momento, según los datos de la ONU, la superficie total dedicada al cultivo de amapolas se ha reducido un 25% desde 2015.

La propia organización internacional ha ayudado a más de 1.000 granjeros a reutilizar sus tierras para otros cultivos, como el café. Sin embargo, en algunas partes del país, especialmente en aquellas en conflicto, se siguen realizando nuevas plantaciones. El control de las autoridades es menor, por lo que los traficantes de drogas encuentran refugio en estos lugares, aumentando su inversión.

Gusanos de seda.

En el futuro de estos campesinos el papel de China se antoja clave. Empresas del gigante asiático están invirtiendo en el país, trayendo expertos en sericicultura para desarrollar la industria del gusano de seda y, de paso, reducir el cultivo de adormidera. Para ello, se están plantando moreras para alimentar a los gusanos y exportar los capullos a China.

Muchos birmanos han decidido unirse, movidos no solo por la tranquilidad de un cultivo que no está perseguido por el gobierno, sino por una mayor seguridad, ya que el opio se recoge solo una vez al año y puede ser fácilmente arruinado por las lluvias.

Con todo, los hábitos son muy difíciles de cambiar, y algunos campesinos simplemente se están dedicando a la adormidera y al gusano de seda al mismo tiempo. Por eso no es raro ver a niños jugar con herramientas para cultivar adormidera, pequeñas cantidades de esta planta junto a las moreras o tropezarse con pequeños lotes de ella, a veces dedicadas simplemente al autoconsumo de los adictos al opio.

Escrito por Maria Caelles a partir de El Economista.

El impresionante impacto de los autobuses eléctricos chinos en el consumo de petróleo mundial.

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La producción de CO2 global es muy elevada, en gran parte esta producción deriva de todo tipo de vehiculos, entre ellos los autobuses urbanos. China ha tenido siempre un gran problema con este tema, la contaminación en algunas ciudades ha llegado a ser la mas alta de todo el mundo, sin embargo, también es el país que mas medidas esta tomando.  Los datos a continuación corresponden a Bloomberg, una empresa estadounidense de datos y estadística.

Se calcula que en estos momentos los autobuses eléctricos en China están ahorrando a las ciudades hasta 279.000 barriles diarios. Y, de paso, una buena cantidad de emisiones en las urbes.

El cálculo se realiza de la siguiente manera. Bloomberg señala que por cada 1.000 autobuses con batería se ahorrarían 500 barriles al día de combustible. A partir de ahí se aplican las multiplicaciones, con los datos que tenga la firma analista.

Lo que sí es público son las previsiones de las autoridades chinas en esta materia. Prevén que para 2025 haya 1,2 millones de autobuses eléctricos en el país. Teniendo en cuenta que en 2016 se consumieron 97 millones de barriles de petróleo al día, los autobuses de China ya representan un descenso en el consumo mundial de combustible diariamente. Pero las cifras mejoran si se proyectan.

Tomando como referencia 2016, al año se consumían 35.244 millones de barriles. Según cálculos procedentes del experimento en Shenzhen, los 1,2 millones de autobuses eléctricos de 2025 ahorrarán 194 millones de barriles al año. Comparando ambas cifras se llega a la conclusión de que estos vehículos reducirán el consumo de petróleo en un 0,5%. Evidentemente, se trata de una estimación que no tiene en cuenta posibles aumentos en el consumo global. Hay muchas otras variantes que también quedan fuera de la ecuación pero la estimación sirve como punto de referencia.

Fuente: blogthinkbig.com

Editado: Jordi Gavaldà

No a las zapatillas, ropa y juguetes baratos

El Plan “Made in China 2025”

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China le mostró al mundo hace poco su primer avión de pasajeros fabricado en casa. También fabricó el primer tren de muy alta velocidad que viaja hasta a 400 km/h. Por otro lado, sus carreteras inteligentes no se quedan cortas ya que está pensado que puedan ser capaces de recargar las baterías de los coches eléctricos aún en movimiento. Estos inventos se suman a las fábricas y a los centros de investigación que tiene Apple en su territorio y de automotoras como GM, Volkswagen y Toyota.

Estas y muchas otras operaciones forman parte del plan “Made in China 2025”. Este plan se inició para que corrieran miles de millones dólares con el objetivo de que el país se convierta en una potencia no solo a nivel industrial pero también tecnológica. En otras palabras, lo que Pekin pretende es conquistar el mundo actual. A ello, el mismo Donald Trump considera un “robo de tecnología” que atenta contra la seguridad nacional y la libre competencia y que ahora está en el centro de una potencial guerra arancelaria entre los dos países.

Pekín ha anunciado que desea pasar de ser un país reconocido por tener mano de obra de bajo costo a un país de ingenieros. Es por eso por lo que quiere dejar atrás su fama como proveedor de zapatillas, ropa y juguetes baratos. 

“Quien gana se lo lleva todo”

La estrategia que está llevando a cabo ahora Pekín ya fue anunciada en 2015 pero muchos analistas prevén que esta estrategia se ha tomado en consideración mucho antes. La estrategia lleva presente mucho tiempo, lo que cambia es que ahora hay grandes cantidades de dinero destinadas a estos programas, a la vez que se realizan cambios más agresivos para ejercer presión en las empresas extranjeras para que transfieran su tecnología tanto de forma directa comoindirectamente.

China por otro lado también ha realizado compras de empresas extranjeras basadas en sectores estratégicos. Y por último, también hay una serie de regulaciones que condicionan la permanencia de las empresas gigantes a nivel tecnológico. Por ejemplo, Apple abriría su primer centro de almacenamiento de datos en China simplemente para cumplir con nuevas normas impuestas por el gobierno. Una nube de datos con información clave que estará controlada por Pekín.

 

Elaborado por Clara Pujadas basado en bbc.com

La economía China crece un 6,8% en el primer trimestre del año.

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China junto a Estados Unidos están en el foco económico del mundo, la guerra comercial en proceso ha llamado la atención de todos los economistas. Pese a ello, china asegura que en el primer trimestre del año, su economía ha crecido un 6,8%.  Los analistas consultados por Reuters esperaban un crecimiento del PIB para el primer trimestre de 2018 del 6,7 %, lo que habría sido ligeramente inferior al 6,8 por ciento en el cuarto trimestre de 2017. Esto hace que la potencia haya experimentado un crecimiento similar durante tres trimestres seguidos.

Aunque la cifra principal indica un fuerte comienzo de año para China, habrá un “descenso en el crecimiento en el futuro”, según David Fernández, economista jefe para Asia-Pacific de Barclays. Es así como se espera que la inversión inmobiliaria se modere a medida que el gobierno apunta a frenar la especulación excesiva en el sector, dijo Fernández a CNBC.

Beijing también está tomando medidas enérgicas contra la contaminación ambiental de la industria. Las últimas cifras pueden confirmar que está ocurriendo, con el crecimiento de la producción industrial de marzo desacelerándose a 6 por ciento respecto al año anterior, en comparación con el 7.2 por ciento para el período de enero a febrero.

En otros datos, el crecimiento de la inversión en activos fijos de enero a marzo se desaceleró a un 7,5 por ciento con respecto al año anterior, frente al 7,9 por ciento en los primeros dos meses del año. Los economistas esperaban que la inversión en activos fijos llegara al 7.6 por ciento durante los primeros tres meses de 2018.

Sin embargo, las ventas minoristas superaron las expectativas en marzo, un 10,1 por ciento más que hace un año, superando el pronóstico de consenso del 9,9 por ciento.

China está apostando por la bajada de emisiones reduciendo la producción y aumentando las ventas minoritarias, y de momento está dando resultado. El futuro, realmente es incierto, ya que si la guerra comercial con Estados Unidos se agrava, la economía del gigante asiático podría recibir un mazazo importante.

 

Fuente: www.cnbc.com

Editado: Jordi Gavaldà