La economía China crece un 6,8% en el primer trimestre del año.

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China junto a Estados Unidos están en el foco económico del mundo, la guerra comercial en proceso ha llamado la atención de todos los economistas. Pese a ello, china asegura que en el primer trimestre del año, su economía ha crecido un 6,8%.  Los analistas consultados por Reuters esperaban un crecimiento del PIB para el primer trimestre de 2018 del 6,7 %, lo que habría sido ligeramente inferior al 6,8 por ciento en el cuarto trimestre de 2017. Esto hace que la potencia haya experimentado un crecimiento similar durante tres trimestres seguidos.

Aunque la cifra principal indica un fuerte comienzo de año para China, habrá un “descenso en el crecimiento en el futuro”, según David Fernández, economista jefe para Asia-Pacific de Barclays. Es así como se espera que la inversión inmobiliaria se modere a medida que el gobierno apunta a frenar la especulación excesiva en el sector, dijo Fernández a CNBC.

Beijing también está tomando medidas enérgicas contra la contaminación ambiental de la industria. Las últimas cifras pueden confirmar que está ocurriendo, con el crecimiento de la producción industrial de marzo desacelerándose a 6 por ciento respecto al año anterior, en comparación con el 7.2 por ciento para el período de enero a febrero.

En otros datos, el crecimiento de la inversión en activos fijos de enero a marzo se desaceleró a un 7,5 por ciento con respecto al año anterior, frente al 7,9 por ciento en los primeros dos meses del año. Los economistas esperaban que la inversión en activos fijos llegara al 7.6 por ciento durante los primeros tres meses de 2018.

Sin embargo, las ventas minoristas superaron las expectativas en marzo, un 10,1 por ciento más que hace un año, superando el pronóstico de consenso del 9,9 por ciento.

China está apostando por la bajada de emisiones reduciendo la producción y aumentando las ventas minoritarias, y de momento está dando resultado. El futuro, realmente es incierto, ya que si la guerra comercial con Estados Unidos se agrava, la economía del gigante asiático podría recibir un mazazo importante.

 

Fuente: www.cnbc.com

Editado: Jordi Gavaldà

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La tensión comercial EEUU-China se enciende y llega a la soja y los coches

Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China crecieron este miércoles después que Pekín decidió gravar productos centrales en el intercambio bilateral, como la soja, los automóviles y el sector aeronáutico

las dos mayores potencias económicas mundiales anunciaron planes para imponerse la una a la otra tasas de importación por 50.000 millones de dólares, un paso firme en dirección a una guerra comercial.

En respuesta simétrica a una iniciativa iniciada por Washington el martes, Pekín también ha puesto en marcha un  proceso en la Organización Mundial del Comercio (OMC), paso que deja en evidencia la posibilidad de un enfrentamiento generalizado.

El portavoz del ministerio chino de Exteriores, Geng Shuang, ha dejado claro que cualquier intento de los estadounidenses de intimidar a China no tendrá éxito. Y quién inicia una guerra comercial solo hace daño a sí mismo y a los demás.

USA ha tarifado productos de los que no son dependientes de China, y para los cuales podrían encontrar otras fuentes de abastecimiento. Productos químicos y ,medicamentos, además de electrónicos y piezas de aviones y satélites.

China y EE.UU. elevan la guerra comercial con amenazas de aranceles por 100.000 millones.

 

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Ni EUA ni China cederán en la guerra comercial que están ambos calentando. Los norteamericanos lanzaban este pasado martes un listado de más de 1.000 productos chinos a los que planea imponer aranceles a modo de amenaza contra las desleales prácticas comerciales chinas. Los asiáticos no se han quedado quietos y han replicado a esta amenaza con otro listado de un centenar de exportaciones estadounidenses.

Cada uno apunta a 50.000 millones de dólares de intercambios. En las listas hay exportaciones de todo tipo: automóviles, aviones, bebidas alcohólicas, soja, algodón, etc. Un negocio de más de 100.000 millones amenazado por nuevos y más aranceles. Los mercados internacionales temen las consecuencias de este enfrentamiento y registran fuertes pérdidas tanto en Estados Unidos como en Europa.

¿Guerra Comercial?

Donald Trump ha descartado que se esté en una guerra comercial: “No hay guerra comercial con China porque esa batalla se perdió hace muchos años por la gente estúpida o incompetente que representaba a EE.UU.” afirmó desde un twitter.

Según los cálculos del Presidente, EE.UU tiene un déficit comercial de medio billón de dólares con China. A ello le sumó 300.000 millones de dólares por robo de propiedad intelectual. Dijo que esta situación no puede continuar así.

Un mes para decidir.

En la lista lanzada por EE.UU este martes hay productos de tecnología industrial, transporte y médicos procedentes de China. Sobre estos productos caerá una tasa del 25%, pero de momento está en un periodo de comentarios públicos de un mes antes de que las tarifas entren oficialmente en vigor.

Trump anunció el pasado mes de abril que impondría aranceles hasta de 60.000 millones de dólares en importaciones procedentes de china, aunque según lo informado ahora el volumen afectado será de 50.000 millones. Según denuncia, las políticas de Pekín obligan a las empresas de Estados Unidos a transferir tecnología y propiedad intelectual a empresas chinas.

China responde con más madera y ataca la base de votos de Trump.

China anunció este pasado miércoles que está estudiando en imponer tarifas adicionales del 25% sobre más de 100 productos de origen norteamericano. Estas medidas pasaran a la acción si EE.UU sigue adelante con su amenaza.

“Prepararemos medidas de la misma magnitud para los productos estadounidenses. Estas medidas se anunciarán pronto. Confiamos y somos capaces de responder ante cualquier medida proteccionista de EE.UU.” advirtió en un comunicado el Ministerio de Comercio chino.

China apunta con los aranceles a los productos agrícolas, al medio rural americano, que son la base de votantes de Trump.

El gigante asiático, que es el segundo socio comercial de EE.UU., ya anunció este lunes la imposición de gravámenes a un conjunto de 128 productos estadounidenses, en respuesta a las tarifas que Washington anunció el mes pasado sobre las importaciones de acero y aluminio chinos.

Europa busca calmar las aguas

“La Unión Europea no apoya medidas que vayan en contra de las normas de la OMC” ha dicho el portavoz de Comercio de la Comisión Europea.

 

Elaborado por Aida Pallejà a partir de La Vanguardia

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Una tasa de crecimiento económico menor

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China ha establecido su tasa de crecimiento económico para este año 2018 en 6,5%, una cifra menor que la del 2017 (6,9%). También ha anunciado que se mantendrán más al margen de las actividades económicas que sean arriesgadas puesto a que eso a supuesto el colapso de muchas de sus grandes firmas.

Actualmente, China es el segundo país más grande e influyente del mundo, pero está  teniendo serios problemas con los créditos prestados ya que son demasiados. Los políticos están preocupados por que exista un riesgo para la economía.
“Li Keqiang” ha dicho que lo importante es que este año se trabaje en este riesgo para reducirlo mediante campañas que eliminen toda actividad que viole la ley.

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“Desarrollo de alta calidad”

China es un motor imparable de crecimiento global y siempre se había centrado en inversiones de deudas y exportaciones para manejar su crecimiento en las pasadas cuatro décadas. Ahora, Beijing se quiere centrar en un crecimiento más lento pero con un consumo más sostenible basado en crecer.

Por lo que, la economía China está en una transición de una fase de rápido crecimiento a una etapa de desarrollo de alta calidad y eso le permitirá alcanzar relativamente la tasa de empleabilidad completa.

Otros de sus muchos objetivos para este nuevo año serían el de conseguir que la tasa de inflación sea de un 3%, Reducir la polución a la vez que la pobreza y eliminar la sobreproducción.

El hecho es que la deuda ha aumentado mucho en el país en los últimos años alcanzando números preocupantes. Las deudas del gobierno local aumentaron un 7,5% el año pasado llegando a los $2,6 trillones en Enero. Fuentes aseguran que la deuda ahora sería equivalente a el 234% del total de salidas del país. Beijing necesitaba concentrarse menos en el crecimiento masivo y más en mejorar las finanzas de los bancos entre muchas otras cosas.

 

 

Elaborado por Clara Pujadas basado en bbc.com

 

El deseo de Trump por golpear a China puede tener consecuencias

Resultado de imagen de china amenaza eeuuChina ha amenazado con tomar represalias después de que la Administración de Trump haya recibido autorización para imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio alegando motivos de seguridad nacional.

Después de que diversos estudios comerciales sobre  el acero y el aluminio puntualizaran que el aumento de las importaciones estos últimos años ponen en peligro la seguridad nacional el secretario de comercio de EEUU propuso la posibilidad de introducir aranceles globale a las importaciones de esos metales. (arancel del 24% a las importaciones de acero y del 7,7% a las de aluminio).

A todo esto Wang Hejun, miembro del ministerio de Comercio de China, califica como imprudente la acción de establecer dichos aranceles alegando esos argumentos.

“El margen de seguridad nacional es muy amplio y, se puede abusar del concepto si no hay una definición clara […] Si la decisión final de EEUU amenaza a los intereses nacionales tomaremos las medidas oportunas para proteger nuestros derechos legítimos”, añadió Hejun.

Los analistas afirman que existe cierto temor a que las tensiones entre las dos potencias aumenten, y justamente eso es lo que Pekín quiere evitar pues su economía depende, en gran parte, de las exportaciones, y se puede ver gravemente afectada.

La enorme potencia asiática podría focalizar sus represalias en sectores concretos como el agrícola del cual EEUU necesita importaciones, sobre todo de la soja de la cual es el principal importador.

Estas propuestas ponen de manifiesto el deseo y las intenciones de Trump de golpear a China. y si todas estas propuestas se llevan realmente a cabo, supondrían daños colaterales para los aliados de EUUU y represalias para el país. De hecho, las autoridades de Bruselas ya han empezado a elaborar posibles medidas contra productos emblemáticos de EEUU como el whisky bourbon de Kentucky y los lácteos de Wisconsin.

Durante una reunión con congresistas la semana pasada, Trump se mostró convencido de que la imposición de aranceles crearía muchos puestos de trabajo y rechazó las advertencias en las que se asegura que en el pasado este tipo de medidas han causado más perjuicios que beneficios, ya que suponen un aumento de los costes para las compañías.

“Quiero mantener los precios bajos, pero también me quiero asegurar de que tenemos una industria del acero y una industria del aluminio porque las necesitamos por motivos de defensa nacional”, declaró Trump. “Si alguna vez tenemos un problema, no quiero que nos encontremos en una situación en la que estemos obligados a comprar acero a un país con el que tenemos un conflicto”, concluyó el presidente.

Elaborado por Georgina Coll a partir de expansion.com

La UE, EE UU y Japón unen fuerzas contra China.

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La férrea defensa que China hizo del libre comercio y la globalización en la reunión ministerial de la OMC en Buenos Aires no ha convencido a las grandes economías del mundo. Tanto que logró incluso revertir la creciente endogamia de EE UU. En un inédito esfuerzo de cooperación comercial, la administración de Donald Trump ha sumado fuerzas con la Unión Europea y Japón para enfrentar lo que considera excesos comerciales de China. El texto, sucrito en el marco de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que se celebra en Buenos Aires, apunta a temas más sensibles. El documento denuncia como anomalías que deben ser corregidas el “severo exceso de capacidad en sectores clave”, “las condiciones competitivas injustas a causa de subsidios que distorsionan el mercado” y las intervenciones distorsivas de grandes empresas estatales. El acuerdo menciona también como un problema a resolver “las transferencias tecnológicas forzadas”. Las partes se cuidaron de nombrar a China, pero el listado de reclamos describe en detalle las principales demandas que los firmantes del documento realizan a Pekín.

EE UU nunca ocultó su malestar con las políticas comerciales Chinas que considera desleales. Lighthizer lo dejó bien claro durante su discurso ante los delegados de 164 países reunidos en Argentina: es necesario rever la condición de país en desarrollo, un estatus que permite a grandes economías como China e India un trato preferencial, y analizar el impacto que tienen en el mercado mundial la competencia contra grandes empresas financiadas con dinero público. También pidió a la OMC que haga más con la sobrecapacidad crónica de algunas economías –no nombró a China- un fenómeno que plancha los precios de materias primas.

El problema ha sido que Lighthizer no sólo lanzó críticas contra China, sino también contra el corazón de la OMC, a la que acusó de impedir el crecimiento de las economías que cumplen con todas las reglas. “Se necesita una reflexión seria” sobre el funcionamiento de la organización, dijo. Las críticas fueron leídas como una retirada de EE UU del juego del comercio global, en línea con las políticas de muros comerciales que impulsa Trump. El papel de defensor del libre comercio y los acuerdos comerciales multilaterales lo asumió entonces China. De ahí la importancia política de esta nueva alianza que une bajo un mismo objetivo a EE UU, la UE y Japón, tres de las cuatro mayores economías del mundo. La idea de fondo es salvar al mundo de una ola de proteccionismo. La UE y Japón han logrado al menos que EE UU se sume a un documento conjunto, algo que parece ir a contramano del discurso de Trump.

Fuente: Elaboración Propia a partir del diario El Pais 

China mantiene su apuesta por la apertura económica y profundizará las reformas

Militares abandonan el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, antes del XIX Congreso del Partido.

China va a crea políticas aperturistas para la llamada de inversores extranjeros de todo el mundo, de esta el presidente Xi Jinping manera abre el mercado chino y prevé modernizar el socialismo para el año 2035. Esto ha dicho el presidente en el 19º congreso Nacional.

“Vamos a continuar reformando las empresas estatales, desarrollando entidades económicas de propiedad mixta y convirtiendo las empresas chinas en entidades de primer nivel y competitivas a nivel global”

El principal objetivo del presidente es llegar al 2020 con una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos posibles. De esta manera no va a volver a cerrar las puertas de China, si no al contrario, el pasado del mercado Chino cerrado ha pasado a la historia. Así el partido Comunista de China (PCCh) se compromete con las reformas en todos los niveles y especialmente con las empresas públicas, haciéndolas entidades realmente competitivas e importantes a nivel mundial.  Consiguiendo así una reducción de la pobreza y una mejora en la calidad de vida de los chinos.

Sin embargo, el Partido ha dejado claro que este aperturismo se limita al terreno económico: “China simplemente no copiará ni replicará modelos políticos de otros países”

Elaboración propia a partir de CincoDias.elPais y elEconomista