La desaceleración de la economía española revive a las empresas zombies.

“El Banco de España informa sobre un repunte de empresas que no son capaces de generar beneficios suficientes para afrontar los gastos financieros. Este tipo de compañías son un lastre para la economía y pueden agravar aún más la coyuntura económica. El supervisor alerta de una caída generalizada de los beneficios y de la rentabilidad corporativa de las empresas españolas.

Por primera vez desde la salida de última recesión experimentada por la economía española crece el número de empresas que registran unas ratios negativas en rentabilidad. Es decir, no son capaces de generar ganancias. Para el Banco de España, que ha informado hoy sobre la información de la Central de Balances Integrada de empresas no financieras y en el que destaca que las sociedades con registros negativos en su rentabilidad aumentó en 2019, hasta el 25,3% en la del activo y hasta el 27,9% en la de los recursos propios, es una fuente de preocupación porque son empresas que van camino de la desaparición o, en el peor de los casos, de elevar su endeudamiento para seguir agonizando.” (Jiménez, 19)

Auguran una caída generalizada de los beneficios y rentabilidad de muchas empresas españolas, a demás del cierre de una mayoría de estas mismas, esto debido a que las empresas no están pudiendo recuperar las inversiones, y los ingresos no logran superar en muchos casos los costes y, cuando lo hacen, los beneficios obtenidos son muy pocos; por lo que se cree que muchas empresas tendrán que parar la actividad por un tiempo, o en el caso de otras, cerrar definitivamente.

Dicen que las empresas van en camino a desaparecer, o incluso peor, elevar su endeudamiento para seguir “agonizando”. La porción de empresas que están “muertas en vida” se ha triplicado desde 2007, suponiendo el 10% de las empresas españolas.

Debido a las crisis se ve una caída en la demanda, por lo que muchas personas entran en una fase de negativismo y dejan de consumir, debido a esto las empresas no reciben los ingresos suficientes y algunas para no cerrar deciden endeudarse, pero realmente en este tiempo, si no se reforman o reinventan, no servirá de mucho en el futuro. Muchas ya han cerrado, haciendo así que muchas personas del personal pierdan sus empleos, afectando la economía en general.

Elaborado por María Fernanda Daza Guerra a partir de “El Banco de España informa sobre un repunte de empresas que no son capaces de generar beneficios suficientes para afrontar los gastos financieros. Este tipo de compañías son un lastre para la economía y pueden agravar aún más la coyuntura económica. El supervisor alerta de una caída generalizada de los beneficios y de la rentabilidad corporativa de las empresas españolas.”.  (Jiménez, 19)

Bibliografía

Jiménez, F. S. (29 de 11 de 19). eleconomista.es. Obtenido de https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10229202/11/19/La-desaceleracion-de-la-economia-espanola-revive-a-las-empresas-zombies.html

El parón del consumo arrastra al PIB, que crece al menor ritmo desde 2014

Trabajadores en una cadena de montaje de una fábrica de motocicletas.

“La economía prosigue con su ralentización. Entre abril y junio creció un 0,4% trimestral frente al 0,5% registrado en el trimestre precedente. En tasas anuales todavía avanza con un vigoroso 2% en plena desaceleración global. Sin embargo, la composición de este crecimiento tiene ahora unas bases algo menos robustas. Si bien es cierto que el ahorro de los hogares mejora, el consumo de las familias y la inversión se estancan. La actividad aguanta gracias al sector exterior, que está aún sujeto a la incertidumbre comercial, y al gasto público, todavía pendiente de una reducción del agujero en las cuentas del Estado”

En este artículo hablan de la ralentización del crecimiento de la economía española. Sigue creciendo, pero a un ritmo mucho más lento. Ante la perspectiva de esta desaceleración se observa un aumento del ahorro de las familias, pero una disminución del consumo y la inversión de las mismas. Si la actividad sigue aguantando es porque este efecto de freno en el consumo y la inversión aún no ha tenido tanto efecto en el sector exterior.

La incertidumbre a nivel general está afectando mucho al consumo de las familias. El crecimiento de la economía española se apoyaba mucho en el crecimiento del empleo y al haber más empleo, también había un crecimiento del consumo de la población.

En mi opinión, cuando se habla de desaceleración de la economía, la gente, ante la incertidumbre de lo que va a pasar, no saben si en un futuro próximo pueden perder el empleo, reaccionan aumentando el ahorro y por tanto disminuyendo el consumo. Es decir, una parte de lo que ganan las familias se destina a ahorrar y no a consumir de esta manera aseguran poder satisfacer sus necesidades básicas si las cosas se ponen mal. Esto tiene un efecto directo en el crecimiento económico ya que, si disminuye la demanda de forma importante, porque una parte importante de la población deja de adquirir bienes y servicios, las empresas empezarán a disminuir beneficios. Si disminuyen los beneficios porque venden menos, las empresas reducirán el número de trabajadores, es decir aumentará el paro y aun se reducirá más el consumo.

Fuente: Elaboración realizada por Clàudia Pujol Riera a partir de: https://elpais.com/economia/2019/09/30/actualidad/1569827274_459374.html

#EntornoEconómico: Abril, un mes ralentizado en China para la producción industrial, la inversión y el comercio

La inversión inmobiliaria, en cambio, acelera su ritmo de crecimiento para situarse en un 7,2% en el agregado del primer trimestre.

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Los indicadores de producción industrial, inversión en activos fijos y de ventas al por menor de China, divulgados por la Oficina Nacional de Estadísticas, registraron en abril menores incrementos interanuales que en marzo.

En concreto, la producción industrial creció un 6% en el cuarto mes del año con respecto al mismo mes del año pasado, ocho décimas menos que en marzo, mientras que las ventas minoristas subieron un 10,1% interanual, cuatro décimas menos. Además, la inversión en activos fijos acumuló un alza del 10,5% en el primer cuatrimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2015, frente al ascenso interanual del 10,7% que exhibía al cierre del primer trimestre. Estas cifras, aun siendo elevadas, reflejan la tendencia a la desaceleración paulatina de la segunda economía mundial.

La inversión inmobiliaria, en cambio, aceleró su ritmo de crecimiento para situarse en un 7,2% en el agregado del primer trimestre respecto al mismo lapso del año pasado, un punto porcentual más que en el acumulado hasta marzo. Esta mejora, sustentada casi totalmente por las medidas de estímulo puestas en marcha por las autoridades del gigante asiático, sigue la tendencia de los últimos meses y se concentran, casi exclusivamente, en las grandes ciudades.

En la industria, los sectores automovilístico y tecnológico experimentaron sólidas expansiones de un 12,1% y un 8,3%, respectivamente, en términos interanuales, secundados por un alza del 6,9% en la industria. Sin embargo, la minería —en pleno declive del sector por los bajos precios de las materias primas en todo el mundo— se quedó casi en plano con un ligero ascenso del 0,1%, con lo que lastró la producción industrial china.

La Oficina Nacional de Estadísticas elabora el indicador de producción industrial con los datos aportados por las empresas con facturaciones anuales superiores a 2,7 millones de euros.

Elaborado a partir del artículo de EL PAÍS

Álvaro Jiménez Domínguez