Hacienda recuerda que las ventas de segunda mano ‘online’ también tienen impuestos

WallapopLas ventas realizadas en paginas de segunda mano tributan por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) con un tipo del 4%. Empresas como Wallapop, Vibbo, Milanuncios.

La recaudación de estas es por comunidad autónoma, y no es el vendedor el que tiene que pagar este impuesto no, es el comprador el que debe tributarlo.

“No hay ninguna novedad”, dijo este jueves el ministro Cristóbal Montoro cuando se le preguntó por el asunto. “Lo que se está haciendo es interpretar la legislación vigente que siempre ha previsto esta opción”, aclaró. Y recordó que “el comercio online no puede ser diferente de lo que han sido las transacciones comerciales normales. Está sujeto a las mismas normas tributarias que los demás”. Por eso, insistió en que “no hay ninguna novedad tributaria ni se cambia el impuesto”.

A partir de ahora se van a empezar a tomar medidas para poder lograr que los compradores paguen los impuestos correspondientes en donde hacienda ya ha pedido bases de datos a las aplicaciones en donde existen estas compra/ventas para poder investigar estas transacciones.

 

Elaboración propia a partir de elpais.com

“La transformación de los hábitos de consumo va mucho más allá de la crisis”

  • Wallapop realiza transacciones por más de 10 millones al mes

Nuestro país se encuentra a la cabeza del consumo de segunda mano. Más de la mitad de los españoles compraron o vendieron el pasado año productos usados, y las expectativas son de un crecimiento importante para los próximos años, estimándose que este mercado alcanzará en España los 2.000 millones de euros en 2015, multiplicando así por cuatro su tamaño actual.

En este contexto nace Wallapop, la app creada por Miguel Vicente, Gerard Olivé y Agustín Gómez, que en tan sólo seis meses ha conseguido sobrepasar el millón de descargas en nuestro país, colándose rápidamente en el top 10 del ranking de aplicaciones móviles más descargadas, gracias, entre otras cosas, al enorme incremento que ha protagonizado la compraventa de segunda mano a raíz de la recesión económica.

Según Miguel Vicente, “ha habido un cambio del patrón de consumo importante en los últimos años. Los españoles cada día valoran más positivamente comprar productos de calidad usados o vintage, por las ventajas que supone en precio, concepto además desarrollado con la ayuda de la crisis”.

Wallapop actualmente realiza transacciones entre compradores y vendedores por valor de 10 millones de euros al mes, contando con un inventario que supera los dos millones de artículos, cuyo valor total oscila sobre los 250 millones de euros, cifras que demuestran la gran acogida que ha tenido la aplicación en nuestro país. El éxito, según Gómez, se debe a que “existe una necesidad de cercanía física en la compraventa de segunda mano que no se estaba cubriendo en los modelos online. Wallapop fomenta los intercambios locales o de barrio, la inmediatez de contacto entre comprador y vendedor y una aproximación exclusivamente móvil -smart-phones y tabletas- en armonía con las tendencias de los usuarios actuales”. Además, el objetivo de Wallapop es lograr encuentros efectivos, para lo que están dotando a la plataforma de mecanismos de control que permitan chequear de antemano la reputación de cualquier persona que ofrezca un producto.


Estamos viviendo un cambio que va mucho más allá de la crisis económica, se trata de una transformación de la consciencia social, en el que conceptos como la compra inteligente han ganado mucho peso en los hábitos de consumo y naturalmente en el proceso de decisión de compra. Inconscientemente cada vez más las personas vamos detrás de ofertas o gangas y es que el modelo de pensamiento entorno un producto ha cambiado mucho, si el producto es bueno y tiene buenos antecedentes y por supuesto esta en buen estado, ¿Por que no comprarlo de segunda mano? Por otra parte, dejamos de utilizar productos que no hacen ningún tipo de servicio en nuestros hogares y nos replantemos cada vez más el poder vender-los para sacar un dinero extra, esta mentalidad ha llegado en la mente de gran parte de la sociedad actual, dejando paso así a la oportunidad de crear una aplicación inteligente que pretenda vender vía Internet. 

El Economista

Ferran Folch