Mas-Colell tranquiliza a los ahorradores: “No hay riesgo de contagio de Chipre”

El conseller d’Economia, entrevistado en RAC1, lamenta que se haya roto el “principio básico de la garantía de depósitos

Barcelona. (Redacción).- El conseller d’Economia de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, ha tranquilizado este lunes a los ahorradores catalanes al asegurar que “no debe haber ningún efecto contagio por el rescate de Chipre“, donde el Gobierno ha pactado con la troika un nuevo impuesto sobre los dépositos que ha derivado en un corralito parcial y la retirada de hasta un 10% de su valor mediante un nuevo impuesto.

“Europa debería haber actuado de una manera que no pudiera afectar a un principio básico como es el de la garantía de depósitos. Es un principio de la unión bancaria europea”, ha lamentado Mas-Colell en una entrevista en RAC1.

El conseller ha insistido en que “la gente puede absolutamente tranquila. La situación de Chipre es extremadamente particular. Es la de un sistema bancario completamente sobredimensionado, en quiebra técnica. Sobredimensionado por las sospechas, muy fundamentadas, de que ha sido usado como vehículo de blanqueo de capitales, especialmente de Rusia. Este no es nuestro caso. […] No hay ninguna razón para preocuparse. ”

Por otra parte, Mas-Colell ha asegurado que la instrucción dada este sábado por el president de la Generalitat, Artur Mas, de abrir todas las vías de diálogo con el Gobierno central para centrarse en “salvar el estado de bienestar” catalán no significa de ningún modo renunciar a los objetivos soberanistas del Govern. “El derecho a decidir no tiene marcha atrás”, ha subrayado.

El conseller ha insistido en que el diálogo con Madrid no puede condicionar otros planteamientos del Govern: “Si se nos pide que la condición para continuar con los asuntos ordinarios sea renunciar a determinados posicionamientos, no lo haremos. Los países normales de la UE no actúan así. No lo haremos y punto”.

“El derecho a decidir está sobre la mesa y nunca renunciaremos. Ahora hay una hoja de ruta y pasa por hacer una ley y actuar a través del Parlament de Catalunya. Dentro de unos meses veremos donde estamos tendremos que tomar decisiones, y esperamos que se hagan con inteligencia”, ha señalado.

En relación a las dificultades de tesorería que sufre la Generalitat y los ajustes que tendrá que hacer en 2013, Mas-Colell ha valorado que “el decreto de prórroga de los presupuestos es aguantable unos meses, pero si tuviéramos que ir a todo el año no sería tolerable. En cualquier caso, hagamos lo que hagamos el presupuesto de 2013 será un drama.”

El conseller ha dado por hecha la flexibilización del déficit: “No iremos con el objetivo de déficit del 0,7%. Esto ya está bien orientado. Europa flexibilizará el objetivo español, no tardará mucho. Y esta vez la negociación llevará a compartir estos margen extra. No se en qué magnitudes, pero la negociación está bien enfocada.”

La Vanguardia

COMENTARIO:

El conseller de economía tranquiliza a los ahorradores y dice que no sucederá lo mismo que en Chipre, también ha insistido en que hay que salvar el estado del bienestar y luchara para ello a pesar del objetivo del déficit.

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España tiene que bajar los salarios para ser competitiva

Income Spain
Income Spain (Photo credit: Wikipedia)

 

Introducción.

 

Uno de los temas que despiertan más controversia entre los economistas y que es más sensible en la opinión pública son los salarios. El lunes de esta semana el INE publicó el Índice de Coste Laboral Armonizado y ayer la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, ambas estadísticas referidas al cuarto trimestre de 2012. Por lo que refiere la Encuesta en el cuarto trimestre de 2012 el coste laboral de las empresas disminuyó un 3,2% con respecto al mismo trimestre del año anterior y el coste salarial por trabajador y mes disminuye un 3,6%.

 

El Índice de Coste Laboral Armonizado va en la misma dirección: el coste por hora trabajada disminuyó un 3,1% en el cuarto trimestre de 2012 con respecto al tercer trimestre, empujado por la eliminación de la paga de Navidad en el sector público. Si a esta disminución de los salarios monetarios unimos el aumento del 0,8% de los precios de los bienes de consumo durante ese trimestre, se puede concluir que, para el conjunto de la economía, la caída del salario real fue todavía mayor: 3,9%.  Esta reducción de los salarios reales, que muestran las estadísticas publicadas esta semana, tiene como consecuencia una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores que lógicamente está desplomando el consumo y el ahorro.

 

La buena noticia es que la reducción de los costes laborales, al disminuir los costes de producción, no sólo aumenta la competitividad de las exportaciones  sino que abarata también los productos nacionales frente a los importados. A la larga estas mayores ventas deberían generar una mayor producción y más empleo, lo que a su vez aumentaría el consumo.

 

Vivienda

 

Un ejemplo que constata que el proceso descrito se puede producir pronto lo encontramos en el mercado de la vivienda. Según los datos de transmisiones de derechos de la propiedad publicados esta semana por el INE en el mes de enero  se contabilizaron 39.670 compraventas de viviendas, frente a las 23.500 registradas en diciembre, lo que supone un crecimiento del 19%; es el dato más alto registrado desde febrero de 2011.  Una mejora que se debe en parte a la mayor demanda de los extranjeros pero también a la reducción de los precios de la vivienda. Es probable que esta tendencia haya seguido en febrero. Efectivamente según datos suministrados por Tinsa en febrero de este año los precios de la vivienda siguen su ritmo de corrección y mostraron un descenso del 0,4% frente al mes de enero: algo menos intensa a la registrada en el mes de enero con respecto a diciembre. Desde máximos, la corrección de precios de la vivienda es del 35,6%.

 

La caída de los salarios

 

Esta reducción del precio de la vivienda y de los salarios permitirá ajustar poco a poco los enormes excedentes de casas y de mano de obra existentes en España. Conviene recordar que en 2008, al comienzo de esta crisis, la mayoría de los economistas sostenían que los salarios reales eran demasiado elevados con respecto a la productividad. ¿Qué efectos tuvieron esos salarios reales muy elevados en una economía abierta? Disminuyeron las exportaciones, aumentaron las importaciones y se produjo un elevado déficit exterior y como consecuencia un fuerte endeudamiento con el resto del mundo. España está ahora consiguiendo el “milagro” de reducir los salarios rompiendo la resistencia que siempre ha existido a reducir dichos salarios. Y eso es bueno, porque como señaló Keynes, la resistencia o rigidez a la baja de los salarios es una de las causas que hacen más difícil reducir el desempleo. En cambio para el economista inglés una política de salarios flexible favorece el empleo, que es en este momento el objetivo prioritario de la política económica española.

 

En cambio si los trabajadores pretendiesen mantener su poder adquisitivo cuando la producción y la renta nacional están disminuyendo se produciría una erosión de los beneficios empresariales o un aumento de sus pérdidas que necesariamente reducirían el tejido empresarial. Por tanto, en la dura realidad que nos ha tocado vivir, se debe evitar una actitud defensiva de los salarios porque lo único que se conseguiría es aumentar el elevado nivel de desempleo.

 

No está de más recordar que España sigue siendo un país deudor y que sólo podremos reducir esa deuda si somos capaces de exportar al resto del mundo. Y sólo desde esa perspectiva de aumento de las exportaciones y del empleo se puede justificar la reducción de las rentas del trabajo. Los trabajadores y la opinión pública debemos, además, ser conscientes de que estas rebajas salariales no significan otra cosa que compensar las subidas salariales que por encima de la productividad se realizaron en la fase expansiva del ciclo, es decir, desandar un mal camino que emprendimos hace 10 años. 

 

El aumento de la inversión

 

Y por eso cuando la economía se recupere,  probablemente a finales de este año, y la inversión se relance, la estrategia de los sindicatos ha de consistir en maximizar el incremento del empleo y minimizar el aumento de los salarios. El proceso de devaluación interna debe seguir reduciendo los costes y estabilizando los precios internos. Se deben evitar, mientras tanto, los elevados costes de confrontación que por este motivo se pueden producir entre empresarios y sindicatos.

 

Sabemos que las exportaciones están marchando bien y que en cambio la inversión, que es la pieza básica de la cadena que llevará al aumento del empleo, todavía no marcha al ritmo adecuado. La inversión está bloqueada por la falta de expectativas y el crecimiento de las exportaciones está intentando compensar en parte las caídas en las expectativas empresariales y en el consumo. De ahí la necesidad de profundizar más en las reformas (facilidad para contratar trabajadores, normalización de las condiciones de acceso al crédito, reducción de impuestos, energía más barata, etc.) que aumente la inversión, el consumo y la ocupación.

 

Desequiibrios

 

En resumen, parece que se están poniendo las bases para reducir vía precios los enormes desequilibrios existentes en los mercados de trabajo y de la vivienda. Los salarios se reducen y los precios de la vivienda, aunque siguen cayendo, han suavizado su ritmo de corrección en febrero. Otros datos de este primer trimestre del año (Índice de Producción Industrial y cotizantes a la Seguridad Social) que hemos ido conociendo apuntan a que la actividad económica sigue disminuyendo pero a un ritmo más moderado que durante el cuarto trimestre de 2012.

 

Otros indicadores muestran un comportamiento más positivo: en enero de este año mejoró el comercio minorista. El INE publicó este jueves que en el mes de enero, eliminando tanto el efecto de calendario como la estacionalidad, el comercio minorista aumentó un 0,9% con respecto a diciembre del año pasado. Esta tasa contrasta con la caída de diciembre  respecto a noviembre: -2%.

 

Toda esta información confirma las predicciones de los servicios de estudios y de los organismos internacionales que prevén un menor ritmo de caída del PIB durante los tres primeros trimestres de este año y quizá un crecimiento positivo en el cuarto. Y mientras las cifras de paro y de déficit público sigan tan altas la moderación salarial (tanto en el sector público como en el privado) deberá presidir las relaciones laborales.

 

Conclusiones: La China de la UE? O un ajuste necesario? Vivimos por encima de lo que producimos o ganamos por el valor añadido? ¿Cuáles son a tu juicio los aspectos más relevantes a favor y en contra de esta tendencia? Fundamenta.

 

Fuente: Rafael Pampillón Olmedo. “Ajuste en los salarios”. Expansión 16 de marzo de 2013. Página 24.

 

España entra en el EA4 con estanflación

Santiago - Protector of Spain
Image by Lawrence OP via Flickr

La estanflación (calco del inglés: stagflation, palabra compuesta a partir de stagnation, estancamiento, e inflation, inflación) indica el momento o coyuntura económica en que, dentro de una situación inflacionaria, se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede.

Aunque las autoridades del Gobierno no reconocen este término lo cierto es que España ha entrado en ESTANFLACIÓN (crecimiento del 0,3 en el primer trimestre de 2011 con una inflación de 3,8%) y al desempleo estructural, más que duplicando la cifra mediade la UE (20,29% frente a 8,5%) a consecuencia delo cual, el consejero del BCE,González-Páramo, ha dicho sin tapujos que el nuestro es el mercado laboral más ineficiente e injusto de Occidente”.

Además, España es el segundo Estado de la OCDE dónde más ha crecido la presión fiscal en 2010 y es el país en que el FMI constata la existencia de una “generación perdida” por el colosal paro juvenil que entre 25 y 30 años supera más del 50% (según la encuesta de Población Activa del primer trimestre: 4.910.200 desempleados en España), con unas expectativas para el próximo año (Informe del Servicio de Estudios del BBVA) que rebajan las previsiones del crecimiento del PIB (1,6%) y aumentan las del paro (20,5%). Sin olvidar el recorte en las pensiones y el incremento de la edad legal de jubilación.

Es verdad que algunos de estos recortes eran imprescindibles. Constituían condición necesaria, pero no suficiente para la recuperación. Por eso estamos en el grupo de países que el FMI ha matriculado como EA4, es decir, Euro Área 4, integrada por los tres países rescatados (Grecia, Irlanda y Portugal) y España, la mejor de los periféricos y la peor de los fuertes, el país que ha hecho reformas pero que es incapaz de crecer y que lastra al conjunto con su desempleo. No parece que el FMI mienta, especialmente cuando sostiene que nos alejamos de la inercia de los países rescatados, pero seguimos condicionados muy negativamente.

La subida del petróleo amenaza con paralizar la recuperación económica mundial

¿Terminará la situación en los países árabes contaminando la convaleciente economía mundial?

Veamos que dicen los expertos sobre los futuros del petroleo.

Los futuros del petróleo tipo Brent llegaron a tocar los 119,79 dólares por barril el pasado 24 de febrero, el nivel más alto desde agosto de 2008, por preocupaciones de que los disturbios sociales que se acaban de desatar en Libia se pudieran propagar a otros importantes productores de crudo en Oriente Próximo, incluyendo Arabia Saudí. En septiembre de 2010 cotizaba en los 80 dólares por barril.

“En líneas generales todavía no se puede saber cuál va a ser el efecto de la escalada del precio del petróleo”, Federico Steinberg, investigador principal de Economía y Comercio Internacional del Real Instituto Elcano y profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid. Steinberg añade que “hay que esperar para ver si se producen efectos de segunda vuelta, es decir, para ver si las empresas sufren en su proceso de producción un aumento de los costes derivados del encarecimiento del crudo y trasladan esas subidas a los productos finales que ofrecen a los consumidores”. Si eso ocurriese, comenta, “los trabajadores solicitarían subidas de suelto y entraríamos en una espiral inflacionista”.

Un mercado inquieto

El nerviosismo en el mercado petrolífero comenzó el pasado 25 de febrero con el estallido de revueltas sociales en Túnez para derrocar al régimen de Ben Ali. Aquel día el Brent cotizaba en 95 dólares. La ola de protestas se extendió a Egipto y poco después a Libia. Las revueltas en este país han sido las que con más fuerza han impulsado el precio del crudo, por el miedo a que se corte completamente su producción de petróleo. Libia bombeó 1,57 millones de barriles al día en enero, según los datos de los últimos informes mensuales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La cifra representa el 1,8% de la producción mundial de ese mes.

El verdadero temor del mercado es que las protestas se extiendan también por Arabia Saudí, mayor productor mundial de petróleo, con un bombeo de 8,43 millones de barriles diarios en enero. “Descontar una interrupción del suministro en Libia es una cosa, pero otra muy distinta es que la revuelta se extienda a Arabia Saudí, que tiene el 20% del petróleo del mundo” explicaba David Rosenberg, estratega de Gluskin Sheff, el pasado 24 de febrero, según recogió la agencia de noticias Bloomberg.

Los futuros del West Texas, tipo de petróleo referencia en Estados Unidos, tocaron el viernes 4 de marzo los 105,17 dólares por barril, el precio más alto desde septiembre de 2008. En septiembre de 2010 cotizaba en 73 dólares.

“Unos precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril son malas noticias para la recuperación económica de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), tal y como ha señalado ya la AIE. Unos precios de combustibles altos suponen más inflación y menos capacidad adquisitiva para los ciudadanos”, apunta Mariano Marzo Carpio, catedrático de Recursos Energéticos en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona, quien considera que “todo ello se combatirá con subidas de tipos de interés, lo que supone dinero más caro para las empresas, que pueden ver mermadas su capacidad inversora, y dinero más alto que afectará a los créditos al consumo”. Para este profesor, “nos encontramos en un escenario con perspectivas de inflación alta y bajo crecimiento económico, que es el pero panorama posible al que se pueden enfrentar las economías”.

Según Rafael Pampillón, profesor de entorno económico y análisis de países del IE Business School, “lo que está claro es que la subida del precio del petróleo no le hace ningún bien a la economía mundial”. Explica que “el encarecimiento del crudo influye negativamente en todas las economías del mundo, como muestra el hecho de que el Banco Central Europeo (BCE), haya avisado ya de que podría subir los tipos de interés en la reunión de abril, una amenaza que nosotros habíamos previsto para noviembre. Los mercados han reaccionado con subidas en el Euribor y en los tipos de interés exigidos a la deuda soberana”.

Subidas de tipos en la zona euro

El Banco Central Europeo (BCE) decidió en su última reunión mensual celebrada el pasado 3 de marzo mantener los tipos de interés en el 1%, nivel al que se encuentran desde mayo de 2009. Sin embargo, el presidente del organismo, Jean-Claude Trichet, reconoció en rueda de prensa para explicar esa decisión que podía haber un aumento de las tasas en abril. “Es posible que suban los tipos de interés en la próxima reunión”, dijo, aunque especificó que no es seguro y que no tendría por qué ser el comienzo de una serie de subidas. El banquero galo explicó que su preocupación es una inflación que se está mostrando más persiste de lo que en un principio habían previsto, por el encarecimiento del petróleo.

Trichet dejó claro que el consejo de gobierno del BCE “está preparado para actuar” con el fin evitar que las presiones inflacionistas al alza se materialicen, por lo que mantiene “una vigilancia fuerte” sobre los precios.

El Índice de Precios al Consumo de la zona euro volvió a acelerarse en febrero hasta el 2,4% interanual, tras el 2,3% de enero, según una primera estimación divulgada el 1 de marzo por Eurostat, la oficina europea de estadísticas. La razón principal de este ascenso fueron los precios de la energía y de las materias primas. El objetivo del BCE es mantener la inflación cerca pero por debajo del 2% interanual.

“El gran problema puede ser si la subida de la inflación se produce muy de golpe porque las economías no podrían adaptarse y podrían sufrir. También será importante conocer si se trata de un shock temporal en el precio del petróleo o es permanente”, afirma Steinberg, para quien el inconveniente de subir los tipos de interés es que “se frena el crecimiento económico”. A pesar de ello, cree que “la crisis de los años Setenta nos enseñó que las subidas de las expectativas de la inflación son muy peligrosas, por lo que los bancos centrales no van a permitir que eso ocurra”. Este investigador del Real Instituto Elcano y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, recuerda que “el BCE se ha mostrado más decidido a subir los tipos de interés, pero la Reserva Federal de Estados Unidos ha restado importancia a la inflación y está más preocupada por la actividad económica y el empleo”.

Pampillón advierte de que si finalmente se materializan las subidas de tipos en Europa el euro se apreciará contra el resto de monedas, “lo que provocará una reducción de las exportaciones de los países de la zona euro porque sus productos pierden competitividad”. “Alemania puede ser uno de los países perjudicados por la subida del euro, porque su economía depende mucho de las exportaciones, y estas se verán frenadas. Y si la primera economía de la Eurozona pierde fuerza, eso afectará a otras economías de la región que, como España, colocan allí muchos de sus productos”, argumenta. Además, cree que, en el actual entorno de dudas, “el riesgo soberano de los países periféricos de la zona euro puede volver a crecer, porque al aumentar la incertidumbre en los mercados y la versión al riesgo, los inversores volverán a exigir tipos de interés más altos para comprar deuda pública”.

Para Marzo Carpio, “la subida del precio del petróleo va a afectar de forma general a todos los países de la OCDE, pero lo hará de forma particular en los países del sur de Europa, como por ejemplo, Portugal y España, en los que la salida de la crisis está siendo más lenta y están siendo presionados por los
mercados de deuda”.

Efectos en América Latina

La recuperación económica no ha sido homogénea en todo el mundo, por lo que la subida de los precios del petróleo no afectará a todas las regiones por igual, tal y como reconoció el 3 de marzo el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, quien constató que existe un crecimiento “bastante rápido” en Asia y Latinoamérica, y una avance lento en Europa y en Estados Unidos. “Hay un doble problema en esta recuperación en curso: en primer lugar, el riesgo de sobrecalentamiento en los países emergentes, y, en segundo lugar, los problemas en el norte de África y sus consecuencias en los precios del petróleo”, indicó. El funcionario realizó estos comentarios ante los medios de comunicación después de una reunión con autoridades del gobierno de Brasil para discutir las perspectivas globales y de la región.

“En Latinoamérica la subida del petróleo afecta de manera dispar a unos países y a otros. Venezuela, por ejemplo, que es un exportador de crudo, pensará que el encarecimiento del crudo es algo maravilloso. Otros países, no tanto. Sin embargo, la subida del petróleo se enmarca dentro de un encarecimiento generalizado de todas las materias primas y, en líneas generales, los países latinoamericanos son exportadores de materias primas, por lo que podrían verse favorecidos con la actual situación del mercado. Latinoamérica puede ser una de las regiones más favorecidas por el encarecimiento del petróleo”, opina Steinberg.

Marzo Carpio tiene una visión diferente: “Los países latinoamericanos también sufrirán el encarecimiento del petróleo. Su población tendrá que pagar más para hacerse con materias primas que se están encareciendo, lo que afectará a la economía y no compensará el beneficio que para estos países exportadores de materias primas supone vender sus productos más caros al exterior”.

En la misma línea, Pampillón señala que “como exportadores de materias primas, a los países latinoamericanos esta tendencia alcista generalizada en este mercado les favorece”, pero cree que “el problema es que si se frena la recuperación de las economías más desarrolladas la demanda de materias primas también se frenará”. “Además, Suramérica también padecerá unos costes energéticos más altos, lo que también provocará subidas de tipos, apreciación de monedas y, por lo tanto, más dificultades para exportar. A lo que hay que añadir que un encarecimiento del precio del dinero dificultará el acceso de las empresas a los créditos para invertir, algo que también es muy negativo para estos países”, argumenta.

De cara a los próximos meses, este profesor del IE Business School cree que es “muy difícil” saber qué es lo que ocurrirá con los precios del petróleo. “El crudo ya estaba mostrando una tendencia alcista antes de que comenzaran las revueltas sociales en el norte de África y en Oriente Medio. Y lo mismo estaba ocurriendo con la inflación. Pero en cualquier caso, es imposible saber cómo se desarrollarán los hechos en estas regiones tan imprevisibles, ni cómo esto puede afectar al precio del crudo”, reconoce.

Fuente: Knowledge Wharton