#Entornoeconomico : El FMI teme que Grecia no pueda asumir la deuda a finales de marzo

El FMI (Fondo Monetario Internacional) está preocupado de que Grecia no sea capaz de pagar sus deudas ya que eso llevaría a reducir las pensiones. un hecho que el mismo país intenta aumentar.

“Esta disposición podría afectar, por ejemplo, a la implementación de la controvertida reforma de las pensiones, teme el organismo internacional.”

No obstante, Grecia es uno de los países que se ha visto más afectado por la crisis, teniendo que ser rescatada dos veces, a punto de llegar al tercer rescate.

Además, un hecho importante a destacar es que Grecia debía cumplir con el objetivo de llegar a un superávit presupuestario del 3,5%. Pero al no poder aumentar sus ingresos, el país se ve obligado a reducir las pensiones. Hecho que se ha mencionado al principio del comentario.

Por lo tanto, este artículo nos lleva a pensar que Grecia no tiene la suficiente capacidad para salir de la crisis, y los rescates que se le ofrece no les ayuda a mejorar su situación. Es decir, que habría que intentar encontrar otra solución para la situación del país.

Comentario elaborado a través de la fuente El Economista

Judith F.

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El Eurogrupo empieza hoy a discutir el rescate de Grecia

Hoy se va a producir la reunión mensual de los ministros de Economía de la Eurozona. Entre otros temas, se debatirá la posibilidad de un tercer rescate a Grecia, ya que se ha descartado una salida limpia del país heleno, como la tuvieron Portugal, España e Irlanda, debido al nerviosismo que se ha instalado en los mercados con esta posibilidad.

Desde 2010, Grecia ha recibido dos rescates de la Unión Europea y el FMI, por valor de unos 240,000 millones de euros. El programa actual de ayuda de la UE expirará a finales de año, mientras que el del FMI lo hará en el primer trimestre de 2015. Antonis Samaras, primer ministro griego, quería salir del rescate sin más ayuda adicional, para poder librarse de la troika, pero debido a las turbulencias financieras que se han producido ha tenido que dar marcha atrás en sus intenciones.

En principio, el Eurogrupo llegará a un acuerdo sobre esta cuestión en su reunión del próximo 8 de diciembre, para que el rescate pueda ser ratificado por los parlamentos nacionales que así lo requieran, como Alemania, antes de Navidad. Gikas Hardouvelis, ministro de economía de Grecia, explicará hoy la situación de su país y las intenciones de su gobierno a sus colegas del Eurogrupo. En los próximos días, la troika regresará a Atenas.

La salida limpia de los rescates es altamente improbable. Un alto funcionario europeo ha explicado que hay que explorar las otras opciones. Ha dicho que, sea cual sea la que se elija, será una relación contractual entre Grecia y la Unión Europea en una de las formas legales previstas, habrá dinero en ella y será formalizada y previsible. Uno de los puntos de conflicto entre la UE y Grecia es la participación o no del FMI en el rescate, ya que en principio el ejecutivo griego no quiere pero muchos miembros de la Unión Europea estarían a favor de que dicha institución siguiera participando en el rescate.

En mi opinión, creo que Grecia debería trabajar activamente para reactivar su economía, tomando riesgos para evitar seguir teniendo que ser rescatada por las instituciones internacionales.

Fuente: El Economista

Víctor Jiménez

Schäuble considera que el rescate a Chipre servirá de modelo de futuro

Wolfgang Sch‰ubleBerlín. (EFE).- El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, considera que el rescate financiero articulado para Chipre, que obliga a contribuir a accionistas, acreedores y grandes depositantes, debe servir como modelo para casos futuros.

En una entrevista difundida hoy por el semanario económico alemán “Wirtschaftswoche”, Schäuble asegura que “la participación de accionistas, tenedores de bonos subordinados y después de depositantes no asegurados debe ser la norma cuando un instituto financiero cae en una situación difícil”.

Si no, argumenta el ministro alemán, “los bancos lograrían grandes beneficios con negocios arriesgados, pero en el caso de una quiebra, las pérdidas se cargarían sobre toda la sociedad”.

“Eso no puede ser”, apostilló Schäuble, que está considerado como uno de los artífices, junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), del formato del rescate chipriota, el primero de la eurozona en el que se obliga a contribuir a los depositantes con más de 100.000 euros en sus cuentas.

Unas declaraciones similares del jefe del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, desataron una fuerte polémica mediática y turbulencias financieras pocos días después de que se cerrase el acuerdo en torno a las condiciones del programa de ayuda financiera a Nicosia.

“En lo sustancial, Dijsselbloem ha sido criticado de forma injusta. Y no por mi parte”, indicó Schäuble a este respecto, recalcando su postura.

El ministro de Finanzas agregó sobre el rescate chipriota que Nicosia no recibirá más dinero del exterior que los 10.000 millones de euros comprometidos, frente a las recientes informaciones de que el país precisaría realmente más de los 17.000 millones que conforman el total del paquete (los 7.000 millones restantes los debe aportar la propia Chipre).

La Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) ya han estimado que las necesidades financieras de Chipre de aquí al primer trimestre de 2016 ascienden a 23 millones de euros.

Conclusión:

Hace pocas semanas decían que Chipre era un caso único y ahora es el modelo a seguir…Creo que tienen que ser más serios y no contradecirse. No es justo que los depositantes tengan que asumir parte de la deuda y ahora digan que hay que aplicar el mismo modelo para todo los países con una situación similar. Alemania sólo mira por su intereses sin importarles los demás. La deuda la tendrían que pagar los estados y no personas que no tienen culpa de nada.

La Vanguardia

Riesgos de contagio, versión Chipre

Una pancarta en el Parlamento de Chipre que pregunta por quién será el próximo. ¿España o Italia?
Una pancarta en el Parlamento de Chipre que pregunta por quién será el próximo. ¿España o Italia?

El caso griego es único. Las autoridades europeas han insistido una y otra vez en que Grecia es un caso “aislado y excepcional”: no se van a aplicar más quitas a los poseedores de bonos soberanos de un país del euro, hasta hace un par de años uno de los activos más seguros del mundo. Hay un producto financiero aún más seguro: los depósitos bancarios. Alguien que mete su dinero en un depósito no está especulando: generalmente está perdiendo dinero en términos reales, por la inflación. Ahora, los ministros de Finanzas de la zona euro deciden que Chipre también es un caso “aislado y especial” y le quitan el escudo a los poseedores de depósitos bancarios, a quienes habían prometido que nunca, en ningún caso perderían su dinero, siempre que en la cuenta tuvieran menos de 100.000 euros. Las razones pueden a llegar a entenderse: Chipre es un lavadero de dinero, hay que castigar a los rusos que han blanqueado allí capitales con la ayuda de los bancos y de las autoridades chipriotas, siempre tan dispuestas a mirar hacia otro lado. Pero ojo: esa es una caja de Pandora. Bruselas empieza a darse cuenta de eso con la previsible reacción en los mercados, y ha convocado una reunión por videoconferencia para rebajar el castigo a los ahorradores chipriotas con el objetivo de cerrar la dichosa caja pandoril a las 19.30 (hora de la capital europea). Puede que se celebre tras el voto en Chipre acerca del rescate, aseguran fuentes diplomáticas. Se trata de calmar las aguas.

Pero no es tan sencillo.

Los inversores tienen la mosca detrás de la oreja desde hace semanas. Hace al menos tres meses que corría por Bruselas el rumor (publicado por el Financial Times) de que los depositantes podrían sufrir una quita, que es lo que ha sucedido a pesar del inevitable cargamento de eufemismos: Europa aprueba un gravamen único sobre los depósitos que se parece muchísimo a lo que los anglosajones llaman haircut (corte de pelo, o quita). La salida de capitales extranjeros de Chipre se intensificó en cuanto aparecieron esos rumores, una y mil veces negados por las autoridades chipriotas y por las europeas. Pero ese era el elefante en la habitación. Y ahora hay que manejar las potenciales consecuencias de romper el tabú sagrado de que puede venir un huracán, de que un tsunami puede llevarse por delante tu banco, de que el Dioni puede llevarse el dinero a Brasil y aun así no pasa nada y el Estado te devuelve tu dinero hasta 100.000 euros.

La Comisión está intentando reducir el coste para los depositantes con menos de 100.000 euros. Pero los líderes europeos ya han cruzado el Rubicón y han dicho a los 300 millones de ciudadanos de Europa que el principio inquebrantable de proteger los depósitos de menos de 100.000 euros se puede cambiar si a los votantes alemanes (y a los finlandeses y austríacos, cuyos ministros son aún más duros que el alemán en las reuniones del Eurogrupo) no les gusta. “Las condiciones del rescate a Chipre son negativas para los depositantes de toda Europa, y no están claros los riesgos sobre la deuda soberana”, según una nota de Moody’s, la agencia de calificación siempre dispuesta a poner el dedo en la llaga a posteriori. Es fácil hacer amarillismo con la situación chipriota. Es complicado encontrar el equilibrio para que una crónica o una columna no desate la bestia. Pero la decisión tomada en la madrugada del viernes al sábado tiene potenciales consecuencias, según señalan los analistas. Son estas.

Potencial pánico bancario en Chipre. Las autoridades chipriotas, con buen criterio, han decretado un corralito parcial: impiden a los ahorradores chipriotas sacar su dinero porque de lo contrario todo el mundo lo sacaría de sus cuentas para evitar el impuesto. La duda es qué sucederá cuando las autoridades levanten el bloqueo de las cuentas. Lo más probable es que los ahorradores extranjeros (principalmente rusos, que controlan el 30% de los 70.000 millones depositados en los bancos chipriotas) retiren su dinero de forma fulminante. Si eso ocurre, el impacto sobre la economía chipriota podría ser devastador. Se iniciaría el ya clásico círculo vicioso. La banca quebraría. Haría falta mucho más dinero.

Chipre es un país pequeño. Pero la clave en la crisis del euro es siempre el contagio: tampoco Lehman Brothers era el mayor banco del mundo y pasó lo que pasó. Lo más importante de este nuevo capítulo de la crisis del euro es si Chipre es de veras un caso aislado y especial —la letanía que repiten los mandamases de Bruselas y las capitales— o es un peligroso precedente para futuras crisis financieras. Porque en ese caso, en cuanto los ahorradores vean que existe la más mínima posibilidad de que se produzca una crisis en el banco del país en el que tienen depositado su dinero, saldrán pitando. En julio de 2011, Bruselas aseguraba tajantemente que el recorte de la deuda pública griega era un caso aislado y especial, y aun así eso no impidió un pánico general en la deuda de la periferia, incluida España. La fragilidad de los sistemas bancarios en varios países del Sur abre la puerta a que ahora pueda repetirse un episodio así, si la confianza se esfuma. En otras palabras: el Eurogrupo está jugando con fuego.

Aunque tal vez no sea para tanto. Un economista de un hedge fundanglosajón explica lo siguiente: “El caso chipriota tiene riesgos, claro. Pero soy optimista y no veo un contagio masivo. La razón es sencilla. A mediados de 2011, con Grecia, la UE no tenía un cortafuegos seguro para apoyar a Italia y España. Con la promesa del BCE de hacer todo lo que sea necesario, ese escudo sí existe ahora. Por eso lo más probable es que los ahorradores e inversores se mantengan en calma. Desde luego estamos en territorio inexplorado, especialmente con Italia en medio de una crisis política que impide que un eventual Gobierno italiano pudiera negociar las condiciones con el fondo de rescate europeo para que el BCE le diera apoyo si fuera necesario”.

Potenciales riesgos en Grecia. Tras el fallido primer programa, Grecia está inmersa en un segundo paquete de ayuda. Ha hecho grandes esfuerzos, pero su economía sigue en depresión y dista mucho de haber sacado la cabeza del lodazal. Si los inversores y ahorradores sospecharan que en algún momento puede haber una renegociación sobre las condiciones de ese segundo programa, no es descabellado pensar que el modelo chipriota podría activarse: se abriría la posibilidad de imponer una quita a los depositantes en Grecia. Ante esa posibilidad, muchos preferirán sacar el dinero de los bancos y guardarlo bajo el colchón. Y ahí empieza esa misma dinámica diabólica del círculo vicioso, que aparece en cuanto se esfuma la confianza. Ese capítulo, por las informaciones que llegan de Grecia, no ha llegado. Sin embargo, algún hedge fund ya recomienda activar protocolos de emergencia por si acaso. Las dinámicas con las crisis financieras son muy curiosas: todo parece normal hasta que cualquier chispa –una cola en un cajero en el telediario— enciende una peligrosa mecha.

Potenciales riesgos en la periferia. El Eurogrupo ya se encargó el sábado de prometer lo que todo el mundo sabía: que mejora las condiciones del rescate portugués e irlandés. Los otros dos casos potencialmente peligrosos son el de Italia, inmerso en una preocupante parálisis política y en una crisis económica que dura ya una década, y España. España sigue bajo programa de rescate financiero. Ya ha tenido un plan de reestructuración y capitalización que en teoría le blinda. Tiene acceso a préstamos ilimitados del BCE. El corralito ni está ni se le espera, a pesar de las voces alarma apocalípticas de Niño Becerra y compañía. Pero hay que ver de cerca qué sucede con las entidades nacionalizadas y con mayor estigma.

EL PAIS

The Economist no descarta un rescate a España que “aceleraría la recuperación”

insiste en su último número en que un rescate de la economía española que redujera los costes de financiación “aceleraría la recuperación”.

En un artículo titulado ‘Un escenario color de rosa’, la revista británica advierte al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de que, aunque haya evitado por ahora el rescate, “el nerviosismo de los mercados todavía podría forzarlo”.

En este sentido, insiste en los beneficios que reportaría la petición del rescate aunque admite que “dañaría la imagen de Rajoy” y recuerda que en los países que la pidieron, la ayuda supuso un cambio de Gobierno.

No obstante, apunta que los ministros del Ejecutivo de Rajoy consideran que el rescate es “una bala de plata que es mejor no gastar” y añade que al presidente del Gobierno “tiene el tiempo de su lado” ya que aún le quedan tres años de legislatura. “Hablando en términos electorales, no tendría que preocuparse por la economía hasta 2016”, dice el artículo.

Asimismo, sostiene que el Gobierno es “optimista” sobre la situación económica, aunque apunta que “muchos españoles no lo son” y agrega que “sólo uno de cada seis españoles confía en Rajoy”. También apunta que los ministros españoles “se jactan de haber doblado una esquina” en el camino a la recuperación, pero advierte de que “ésta es una visión demasiado color de rosa”.

Ante esto, se tiene que entrar a valorar que sería mejor para España. El rescate sería una solución  a corto plazo, pero hipotecaria España. Se tiene que aguantar al máximo y no pedir el rescate hasta que no sea imprescindible.

Bankia estrena el año con una caída del 12%

Bankia se deja a primeras horas de la mañana un 12%, en el primer día en que cotiza fuera del Ibex 35, tras recibir 10.700 millones en CoCos de su matriz BFA.

El banco nacionalizado cotiza fuera del selectivo español, a la espera de realizar la conversión de los bonos contingentes convertibles (CoCos) que le ha inyectado Banco Financiero y de Ahorros (BFA).

La matriz de Bankia recibió el 26 de diciembre 13.459 millones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que se suman a los 4.500 millones que obtuvo el pasado 12 de septiembre. Tras ser recapitalizado y nacionalizado, BFA ha procedido a recapitalizar a Bankia.

La vía elegida, por ser la más rápida, ha sido la suscripción de CoCos. Sin embargo, en estos primeros días de enero, Bankia tendrá que realizar la conversión de los bonos en acciones, lo que provocará una dilución para los actuales accionistas superior al 90%. Y eso, sin contar que la conversión podría conllevar un descuento, en línea con lo que ha ocurrido con ampliaciones de capital recientes, como la de Popular. En este caso, la dilución llegaría al 95%.

En este escenario, los títulos de Bankia cotizan pasadas las 10:00 de la mañana con una caída del 12%, hasta los 0,344 euros, en un día en que la bolsa española, en línea con el resto de Europa, cotiza en verde gracias al acuerdo alcanzado en EEUU para evitar el abismo fiscal.

Fuente: Diario Expansión.

http://www.expansion.com/2013/01/02/mercados/1357118279.html

España recibirá la próxima semana 40.000 millones del rescate bancario

Viñeta
Viñeta

España recibirá la próxima semana el primer pago del rescate europeo a la banca, cerca de 40.000 millones de euros para recapitalizar las entidades nacionalizadas a cambio de una profunda reestructuración y la creación de un “banco malo”.

El Ministerio de Economía prevé que el próximo 12 de diciembre el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) transfiera al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) 39.468 millones, que se devolverán con un interés inferior al 1 %.

De esta cifra, los cuatro bancos nacionalizados recibirán 36.965 millones, de los que casi la mitad, 17.960 millones, irán a Bankia, mientras que 5.425 millones serán para Novagalicia; 9.080 millones para CatalunyaCaixa y otros 4.500 millones para Banco de Valencia.

Habrá también una trasferencia de hasta 2.500 millones para la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocido como el “banco malo”.

Además en el futuro se sumará una tercera partida, próxima a los 1.500 millones, que se destinará a aquellas entidades bancarias que, sin estar nacionalizadas, necesiten ayudas y vayan a transferir sus activos al “banco malo” en el primer trimestre de 2013.

El pasado 3 de diciembre el Eurogrupo dio el visto bueno final al desembolso del primer tramo de la ayuda, después de que la Comisión Europea y el BCE constatasen en su informe sobre la primera revisión del rescate a la banca que España ha cumplido todas las condiciones.

El Memorándum de Entendimiento (MoU) que España firmó con sus socios europeos tras solicitar la ayuda a la banca, obligaba a acometer una profunda reestructuración del sector y a crear un “banco malo” con los activos “problemáticos” de las entidades.

En este sentido, el 28 de noviembre la Comisión Europea aprobó ya los planes de las cuatro entidades en manos del Estado, que deberán reducir sus balances respecto a 2010 en un 60 % en los próximos cinco años, lo que implicará despidos y cierre de sucursales.

En cuanto al segundo de los compromisos, el “banco malo” -Sareb- quedó constituido oficialmente el 30 de noviembre con el Estado como único accionista y está previsto que antes de que acabe el año reciba los activos de las entidades nacionalizadas.

Para que esto sea posible se creó una sociedad promotora con un capital social de 60.000 euros, que se ampliará para dar entrada a los socios privados y para empezar a comprar los activos.

El capital de Sareb será mayoritariamente privado, especialmente gracias al apoyo de la gran banca, con la duda de BBVA, y de las aseguradoras, representadas por Mapfre, Mutua Madrileña, AXA, Catalana Occidente, Pelayo y el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).