El Gobierno reconoce que el paro no bajará en toda su legislatura

Según sus previsiones, la tasa de paro será del 27,1% este año; del 26,7% en 2014 y del 25,8% en 2015. Es decir, cuando acabe su mandato no habrá bajado del nivel que se encontró Mariano Rajoy cuando ganó las elecciones en noviembre de 2011, el 22,8% de la población activa.

La tasa de paro prevista para el conjunto del año es el mismo 27,1% alcanzado en el primer trimestre. Es decir, 6.202.700 parados, una cifra récord. Cuando Rajoy ganó las elecciones, se encontró un 22,8% de desempleo a finales de aquel 2011, unos 5,2 millones de parados.

“Ayer conocimos el dato de la Encuesta de Población Activa, que nos enfrenta a una situación dramática de paro y nos obliga a trabajar aún más. Es el momento para no cejar en el empeño de hacer reformas”, advirtió la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, al presentar la revisión de las previsiones del Gobierno, comunicadas a la Comisión Europea en el nuevo Programa de Estabilidad 2013-2016.

El Ejecutivo pronostica ahora “tasas positivas” de creación empleo a partir de 2014. Según el ministro de Economía, Luis de Guindos, el cuadro macroeconómico “aporta realismo” y 2014 será “el año de la recuperación”.

Si Economía defendía hasta ahora que el Producto Interior Bruto (PIB) caería un 0,5% este año, su nuevo pronóstico es que caerá un 1,3% para volver a crecer la economía un 0,5% en 2014.

De Guindos aseguró durante la presentación del cuadro macroeconómico que el crecimiento será “en torno a cero en el cuarto trimestre de este año”, cuando las anteriores previsiones apuntaban al fin de la recesión en el tercero.

A pesar de empeorar sus previsiones, Sáenz de Santamaría advirtió de que la política económica “no se improvisa”, por lo que el Gobierno mantendrá sus objetivos ya marcados, siendo “el primero” de ellos la consolidación fiscal.

Crisis económicaEl consumo no bajará más en España

La salida de la recesión tendría lugar gracias, en parte, a una‘mejoría’ del consumo de los hogares españoles a partir de 2014. El Gobierno pronostica que el consumo caerá un 2,5% en 2013 pero se mantendrá estable (0) el próximo año. A partir de ahí mostrará un crecimiento muy limitado del 0,4% en 2015 y del 0,8% en 2016.

Sin embargo, la inversión de las empresas, la formación bruta de capital fijo, caerá este año y el próximo, repuntando un 2% en 2015.

El ministerio de Economía espera que Bruselas relaje el ritmo de recortes exigido a España. Según sus pronósticos, el ajuste del gasto de las administraciones públicas del 4,4% en 2013 se moderará al 3,1% en 2014 y 3,8% en 2015.

La mejoría que espera el Gobierno en 2014 se reflejaría asimismo en un aumento del 2,6% de las importaciones de bienes y servicios frente a un desplome del 3,7% este año.

Asimismo, el Gobierno espera un viento a favor de la economía internacional, a pesar de los problemas que atraviesan algunos motores como Alemania, Estados Unidos y Japón. En concreto, el cuadro macro enviado a Bruselas pronostica un crecimiento de las exportaciones del 4,1% en 2013, del 5,9% en 2014 y del 6,9% a 2015.

Dificultades con los ajustes

Reducir el déficit también será más difícil de lo previsto. El Gobierno espera reducirlo del 10,6% del PIB alcanzado en 2012, incluidas las ayudas a la banca, al 6,3% en 2013 y el 5,5% en 2014. Sin embargo, no será hasta 2016 cuando baje del límite del 3% fijado por el Pacto de Estabilidad europeo.

El Gobierno tendrá que lidiar además con una deuda pública creciente. Si en 2013 equivaldrá al 91,4% del PIB, esta repuntará al 96,2% el próximo año. Según sus pronósticos, en 2016 alcanzaría el 99,8% de la actividad económica.

 

Conclusiónes: Poco hay que decir que no se haya dicho antes. Esto va para largo nos guste admitirlo o no. Y en un futuro, los jovenes seremos los principales perjudicados.

Fuente: El Mundo, viernes 26 de Abril 2013. 

La economía china creció en 2012 al ritmo más lento en 13 años

economia-china-podria-suberar-estados-unidos-2019El producto interior bruto (PIB) de China creció un 7,8% el año pasado —hasta 51,93 billones de yuanes (6,24 billones de euros)—, el ritmo más lento de los últimos 13 años, según ha anunciado este viernes la Oficina Nacional de Estadísticas. El país asiático se ha visto castigado por la debilidad de los mercados exteriores, a causa de la crisis global. Sin embargo, los datos del último trimestre muestran que la segunda economía del mundo se está recuperando. El PIB ha subido en dicho periodo un 7,9%, frente al 7,4% del tercer trimestre, que fue el valor más bajo desde el primero de 2009.

Los datos de finales de 2012 han provocado optimismo entre los analistas e inversores, que creen que la locomotora china tomará impulso en 2013 tras dos años de relativa debilidad. El PIB subió un 9,3% en 2011, y un 10,4% en 2010.

El organismo estadístico ha asegurado en un comunicado que el comportamiento económico general del país “está siendo estabilizado”. “En la próxima fase deberíamos (…) centrarnos de forma prioritaria en cambiar el modo de crecimiento económico y mejorar la calidad y la eficiencia del crecimiento”. Su director, Ma Jiantang, ha añadido que la situación seguirá siendo complicada este año, pero que es probable que la economía estadounidense se comporte mejor de lo pronosticado.

La cifra del PIB para el conjunto de 2012 es la más baja desde 1999, cuando el alza fue del 7,6%. La ralentización se ha debido también a los pasos dados por el Gobierno para enfriar el mercado inmobiliario. Pekín se había fijado como objetivo para el año una subida del PIB del 7,5%, inferior al 8% de meta impuesta en años anteriores y que fue superada continuamente.

La recuperación emprendida en el trimestre pasado ha sido originada por la aceleración de la producción industrial en octubre y noviembre, el aumento de la inversión y un fuerte rebote de las exportaciones en diciembre (un 14,1% interanual, el valor más alto de los últimos siete meses).

Pekín ha optado en los últimos años por medidas de ajuste fino para impulsar la economía durante la crisis global —como el recorte dos veces de los tipos de interés a mediados de 2012 y tres bajadas del requisito de reservas que deben tener los bancos desde finales de 2011—, en lugar de poner en marcha otro plan de estímulo como el que lanzó en 2008 por valor de cuatro billones de yuanes (480.300 millones de euros al cambio actual), y que desencadenó un fuerte endeudamiento en las administraciones locales. A cambio, ha acelerado la inversión en infraestructuras, favorecido a los exportadores y creado incentivos para impulsar el consumo doméstico.

Al tiempo que ha advertido que las dificultades económicas globales pueden durar más de lo que se supone, los líderes chinos han prometido continuar la política de ajuste fino para mantener el crecimiento estable. Especialmente en este momento clave de transición política. Xi Jinping y Li Keqiang asumirán la presidencia del país y del Gobierno, respectivamente, en marzo, y han prometido llevar a cabo importantes reformas estructurales de la economía para conservar el crecimiento a largo plazo.

El Gobierno ha publicado este viernes también otros datos económicos. La producción industrial subió un 10% en el conjunto de 2012; la ventas minoristas —principal indicador del consumo— aumentaron un 14,3%, y las inversiones en activos fijos crecieron un 20,6%, hasta 36,5 billones de yuanes (4,38 billones de euros).

El departamento de aduanas anunció el jueves que el comercio total chino ascendió un 6,2% en 2012. Las importaciones subieron un 4,3%, hasta 1,82 billones de dólares, mientras las exportaciones lo hicieron un 7,9%, hasta 2,05 billones de dólares. El ritmo de aumento del comercio es inferior al 10% que se había fijado Pekín como objetivo para 2012, debido a la debilidad de la demanda global y la caída de los precios de las materias primas. La inflación el año pasado fue del 2,6%, frente a 5,4% en 2011.

 

FUENTE: EL PAIS