La llamada de Australia al libre comercio

Australia llama a defender el libre comercio y a rechazar el proteccionismo

Scott Morrison, el primer ministro de Australia, pretende promover el libre comercio y así rechaza el proteccionismo económico. También alerta tanto a Estados Unidos como a China de los riesgos que conlleva el ajuste de cuentas de su actual guerra comercial.

Morrison denunció en su intervención el foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) el creciente proteccionismo comercial que existe en el mundo global. El primer ministro apeló a que existe una gran volatilidad en los mercados financieros y explicó de nuevo que existen muchos beneficios en el comercio.

El dirigente australiano en Port Moreseby cree que la cuestión que es necesaria ahora es la de defender estos valores económicos que sostiene y mostrar al resto como funcionan demostrándolo. Por otro lado, también dijo que estos valores económicos de proteccionismo también han sido fundamentales a la hora de promover políticas para conseguir los objetivos de conseguido elevar el nivel de vida y también sacar a mucha gente de la pobreza.

Morrison comprende que existan cuestiones legítimas sobre estos acuerdos comerciales que no propician la libertad de comercio pero por otro lado asegura que la solución a estas prácticas comerciales injustas es mucho más fácil encontrarla en una mesa de negociación que levantando barrearas tarifarias para reducir el nivel de impuestos. 

Por último, el primer ministro finaliza su intervención explicando que el proteccionismo económico y el ajuste de cuentas con amenazas comerciales no favorecen a nadie y no son interesantes puesto a que socavan la autoridad de las normas de comercio global y regional que podrían beneficiar a todos si se produjese de forma adecuada y respetuosa.

Elaborado por Clara Pujadas basado en eleconomista.es

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El turismo pierde 3.000 millones por el desplome de los viajes de los españoles

El sector entró otra vez en recesión en 2012 a pesar del boom de llegadas de turistas extranjeros. El hundimiento de la demanda nacional hizo que el PIB turístico cayera un 1,6% el año pasado y lo lastrará otro 1% en 2013. El turismo se dejará así casi 3.000 millones de euros en solo dos años.

El único motor que le quedaba a la economía española también se para. El turismo rompe la tendencia de crecimiento continuo de los últimos años y vuelve a entrar en recesión. Después de tres años de incrementos por encima de los registrados por el conjunto de la economía española, el PIB turísticovuelve a caer en 2012, con un descenso del 1,6%, según las estimaciones hechas públicas ayer por el lobby turístico Exceltur. Y la senda negativa se mantendrá al menos otro año más, con otro descenso del 1% en 2013.

La factura para España de que vuelvan los ‘números rojos’ al turismo es excepcionalmente alta. Según la Cuenta Satélite del Turismo que elabora el INE, la aportación al PIB español de las actividades turísticas estaba valorada en casi 115.000 millones de euros al cierre de 2011. El descenso del PIB turístico sufrido en 2012 representa una merma de algo más de 1.830 millones de euros. Si se confirma la nueva caída del 1% esperada para 2013, el valor del turismo para nuestra economía perdería en torno a otros 1.150 millones.

Mientras que muchos celebran con voluntarismo el boom de las llegadas de turistas de extranjeros, el desplome de la demanda de los españoles lastra las cuentas del sector y vuelve a hacer que el turismo reste al PIB español, en lugar de sumar como en los últimos ejercicios. En total, la aportación del turismo a la economía española caerá en casi 3.000 millones en solo dos años y recuperarlos puede ser un proceso demasiado lento que, en todo caso, parece que no comenzará hasta 2014.

Un sector a la pata coja
2012 ha sido un año excepcionalmente bueno en llegadas de turistas de extranjeros. El Gobierno adelantó esta semana que vinieron 57,9 millones de visitantes internacionales, un 8,2% más, lo que convierte el pasado en el tercer mejor año de la historia del sector por número de llegadas. Vienen más y además, gastan más. Los datos del Banco de España, de momento solo disponibles hasta octubre, anticipan que 2012 marcará un máximo histórico en ingresos por turismo, y, según la previsión de Exceltur, probablemente se superarán los 43.300 millones de euros.

Sin embargo, al sector turístico no le salen las cuentas y sus registros se regresan a las tasas en negativo. Y es que el cliente español ha desaparecido. La demanda de los turistas nacionales es tradicionalmente responsable directa de la mitad del negocio de las empresas del sector. El desplome de las reservas de los españoles ha sido tal que para las compañías ha sido imposible compensarlo con la buena marcha de las llegadas y el gasto de los turistas extranjeros. Mientras el negocio vinculado al consumo de los extranjeros crecía un 0,4% el año pasado, el generado por los clientes españoles caía fuertemente un 3,1%. La actividad turística tiene dos patas y una no funciona. Y a la pata coja es difícil (¿imposible?) seguir creciendo.

Las empresas venden menos y ganan menos
“El turismo ha vivido un año de luces en lo macroeconómico y de sombras en la microeconomía. Los datos de llegadas de turistas extranjeros y de ingresos de divisas van muy bien, pero la caída de la demanda interna hace que las cuentas de las empresas vayan mal”, resume José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur. De hecho, el 77% de las empresas turísticas aseguran que sus ventas cayeron durante 2012 y para un 68% también lo hicieron los beneficios. Los problemas empresariales han tenido un efecto evidente en términos de empleo: durante 2012 el número de afiliados a la Seguridad Social en actividades relacionadas con el turismo cayó en 23.279 personas.

El desfase entre la demanda extranjera y la de los autóctonos era ya causa suficiente por sí mismo para hacer de 2012 un año mediocre el sector. La decisión del Gobierno de elevar el IVA desde el 1 de septiembre (del 8 al 10% en el caso de la hostelería y viajes) y la subida de tasas aéreas (del 50% en el caso de Barajas y El Prat) desde julio representaron un revés definitivo para convertir el ejercicio en abiertamente malo. El rejón que han supuesto el IVA y las nuevas tasas ha hecho que el último trimestre del año haya sido muchísimo peor de lo que se esperaba, con una caída del PIB turístico del 2,6% entre octubre y diciembre.

Un 2013 también en negativo
El turismo ha sido en los últimos años el único motor que ha funcionado, mal que bien, en la economía española. Desde 2008 la gran industria turística ha ido acumulando incrementos anuales y ha crecido a mejor ritmo que el conjunto de la renqueante economía nacional. E incluso en 2011 el acelerón del turismo le hizo crecer casi cuatro veces más que el PIB, con un avance del 2,6% frente al 0,7% de toda la economía. Pero tras tres ejercicios de expansión, el turismo vuelve a hundirse este año en el fango de la recesión.

Las perspectivas para 2013 siguen sin ser positivas. Las previsiones para este año de Exceltur auguran que el sector seguirá en negativo, con una caída del 1% del PIB turístico. “El sector tiene la esperanza de haber tocado fondo en 2012 y que 2013 sea un año de transición”, apunta Zoreda, quien, no obstante, admite tener pocas certezas de que 2014 sea por fin el ejercicio de la recuperación.

Las expectativas de los empresarios del sector para este año siguen siendo pesimistas. El 80,4% de las compañías auguran que su facturación seguirá a la baja durante 2013. En cambio, una mayoría de empresarios considera que la contención de costes dará sus frutos y se traducirá en una mejora de los resultados (el 55,3% prevé una mejora de sus cuentas).

Conclusión Personal: Mi opinión respecto a este tema es que no estamos cuidando una de las fuentes de ingreso más importantes que tiene la economía española, que es el turismo, creo que habría que animar a la gente a que viajara aunque fuera de forma nacional, hacer una publicidad más agresiva respecto a esta tema y vendernos lo mejor que podamos. Por que si de algún sitio podemos sacar provecho es de la industria de el turismo.

Fuente: Expansión