El Gobierno recorta un 45% las partidas para la lucha contra el cambio climático

LAVANGUARDIA_G_23689087319-kEJC-U4215026947442iG-992x558@LaVanguardia-WebEl presupuesto del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para 2017 desciende a 9.480.556 millones de euros, lo que supone una reducción con respecto al presupuesto de 2016 del 3,1%. Sufren recortes prácticamente todos los programas. No obstante, destaca el recorte del 45% en el programa de lucha contra la contaminación y el cambio climático, que pasa de 50,85 millones de euros a 27,64 millones.

Greenpeace criticó el “hachazo” presupuestario a la lucha contra el cambio climático, que retrocede hasta situarse en niveles de 2007, y advierte de que con esta cuantía la “anunciada”, la Ley de Cambio Climático nacerá sin capacidad ejecutiva. Esta oenegé critica que el Gobierno antepone el buen trato a las eléctricas, como se aprecia en la reducción del déficit de tarifa que se carga a los consumidores. Diversos portavoces critican que los ingresos que obtiene el Gobierno en la subasta de los derechos de emisión que pagan las grandes eléctricas (sujetas al sistema de comercio de emisiones) no van a las políticas para mitigar el cambio climático, como sería lo lógico.

Reducciones

En los presupuestos del Ministerio destaca como significativo la reducción en el presupuesto del programa de medio ambiente natural del 13,67%, especialmente porque casi toda la reducción se concentra en los Parques Nacionales, que reduce su presupuesto en 9 millones de euros. El programa de ordenación de recursos hídricos y el de su gestión disminuye un 59,80% y un 12,38% respectivamente, lo que equivale a un recorte de casi 230 millones de euros. Asimismo, el programa de calidad del agua acumula un recorte de 26 millones, un 11,5% menos, pese a los expedientes contra España por la mala depuración de las aguas residuales y las multas que pueden conllevar. El programa de actuación en costas se reduce en un 7,37%, lo que equivale a 6,763.000 menos de inversión. Las organizaciones ecologistas lamentan el “nuevo retroceso” presupuestario que tendrá la gestión del medio ambiente en 2017, con lo que se evidencia que este asunto “no es una prioridad del Gobierno”.

Pese a las políticas creadas para la reducción del cambio climático (acuerdo de París) se esta viendo una reducción en el presupuesto de este.
Esto significa que el gobierno no toma enserio las políticas establecidas ya que hay una reducción de un 45%. 
Nos afecta a corto y largo plazo esta noticia, esto hace que España cada vez esté más contaminada y no se esté mirando a futuro. Por eso mismo, se deben de crear políticas que se respeten y se lleven a cabo. No sirve de nada crear reglas gubernamentales si luego no se cumplen. Mientras tanto el presupuesto del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente desciende.
Fuente: LaVanguardia

Trump quiere desatar un nuevo boom energético en EEUU reduciendo las regulaciones ambientales

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Trump aspira a llevar a EEUU a la soñada independencia energética.

El presidente Norte Americano firmará un decreto el próximo martes para facilitar a las empresas y compañías la producción de energía en el país.

Trump sueña con unos Estados Unidos independientes, energéticamente hablando, del resto del mundo. Es decir que EEUU sea capaz de producir, dentro de sus fronteras, todo el petróleo que consume además de todos los otros tipos de energías necesarias para el buen funcionamiento de la gran potencia mundial.

EPA: Cambio de estrategia marcada por la rapidez y la agresividad.

Bajo el Gobierno de Trump, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) del país intentará revertir, rápida y agresivamente las regulaciones medioambientales aprobadas durante el mandato del expresidente Barack Obama.

El objetivo de Trump es firmar el decreto para que así se reduzcan los obstáculos regulatorios innecesarios que limitan el uso responsable de los recursos energéticos domésticos, así lo ha confirmado un miembro de las Casa Blanca.

La iniciativa del actual presidente Donald Trump ayudaría a revertir la estrategia contra los combustibles fósiles que lideró Barack Obama.

Comentario: Teniendo conciencia de la grave situación medioambiental del planeta Tierra, Trump no debería facilitar la contaminación de este con la intención de beneficiar únicamente a los Estados Unidos de América, pero visto su comportamiento y forma de actuar no es nada de extrañar que semejante persona vaya a firmar tal decreto. En su línea.

Fuente: Elaboración propia a partir de El Economista

 

 

 

 

“Podemos cambiar el mundo con nuestras propias manos”

Introdución

La noticia que a continuación expongo es una posible resolución para la crisis económica que actualmente hay en el mundo.

 

 

Pam Warhurst, creadora de Incredible Edible

62 años. Vivo en Todmorden, en el norte de Inglaterra. Divorciada, una hija. Soy economista. Presido el comité gestor del patrimonio forestal de Gran Bretaña. Quiero una sociedad respetuosa con la naturaleza. Creo en ser buena persona, en compartir y en dejar un futuro mejor.

Genial

Propongo a esta mujer jovial para el Nobel del ingenio y la fe en el ser humano. Con la ayuda de unos cuantos voluntarios ha llenado su pueblo de árboles frutales e improvisados huertos por todos los rincones, ¡y todos pueden servirse gratis! Genial. Todmorden se ha convertido en el epicentro de un movimiento (Incredible Edible) que se está propagando por el Reino Unido a la velocidad de las esporas, bendecido en persona por el príncipe Carlos y que se está replicando por el mundo. “Nuestro lema es así de simple: si comes, estás dentro”. Pam participa en el proyecto oh!BCN, que está construyendo un huerto urbano en el 22@ abierto a todos (www.incredible-edible-barcelona.com).

Entrevista:

Ha llenado las aceras de Todmorden de tomates y árboles frutales.
Sí, y otras 33 ciudades de Inglaterra.

Sorprendente.
La idea es así de simple: se plantan a discreción verduras, hierbas y árboles frutales en 70 espacios públicos. Se mantienen gracias a la labor de 280 voluntarios que dedican dos mañanas al mes a la faena. Y todo el pueblo puede servirse gratis y a placer cuando llega la hora de la cosecha.

¡Guau!
Para mí la comida era una excusa para que la gente cambiara su manera de actuar, que colaboraran unos con otros, que se hablaran en un pueblo de 16.000 habitantes. Queríamos cultivar comida, enseñar a los niños a hacerlo y crear nuevos puestos de trabajo.

¿Cómo empezó todo?
Reuní a 60 personas y les pregunté si querían una ciudad más agradable y vivible para sus hijos, con productos más sanos que se cultivaran localmente. La reacción fue entusiasta.

No me extraña.
Buscamos zonas en desuso y las convertimos en pequeños huertos. Pusimos contenedores con tierra con plantas aromáticas y algo de fruta en la estación y el parking con carteles que decían: “Sírvase usted mismo”.

Genial.
Pedimos permiso a la policía para plantar frente a la comisaría maíz dulce y cebollas japonesas y se sonrieron socarronamente, pero al cabo de poco todos llegaban a casa con sus mazorcas y decidieron cuidar del huerto. Al verlo, los bomberos nos pidieron que plantáramos frente a su edificio.


Fuimos al hospital y les propusimos sustituir las plantas ornamentales de su jardín por plantas medicinales. Plantamos en los descampados abandonados y en el cementerio que está junto al colegio. Son los niños los que cuidan de ese huerto, así que de paso cambiamos la percepción de ese lugar.

¿Nadie le dijo: “Quite esto de aquí”?
“Si no nos cuesta un duro, adelante” era la respuesta general. Las iglesias nos pidieron ayuda para plantar en las colinas coles, acelgas, pepinos, pimientos y lechugas. En las aceras plantamos árboles frutales; en las escuelas, huertos. Así conseguimos nuestro primer objetivo: sensibilizar sobre el producto local y mejorar el entorno.

Ha invertido tiempo y dinero.
Sí, pero cuando vimos que el proyecto funcionaba fuimos a pedir dinero al Gobierno procedente de la lotería, para crear un centro de acuaponía (plantas y peces se retroalimentan), hidroponía y permacultura, donde hemos podido dar trabajo a seis jóvenes y enseñar a los niños cómo fabricar comida.

Y han inventado el turismo vegetal.
Gracias a estos huertos urbanos, personas de toda Inglaterra vienen a visitar nuestra pequeña y pobre ciudad, de manera que hemos conseguido ayudar al comercio local. Hemos creado la ruta verde de Todmorden: los visitantes siguen un mapa que les indica los espacios de cultivo y los jardines particulares cultivados, en los que cada uno ha añadido su creatividad.

¿A qué se refiere?
Algunos ciudadanos que hoy cultivan plantas aromáticas en su jardín, siempre con el letrero “Sírvete tú mismo”, hacen también de apicultores y venden la miel; otros, mermeladas; otros cultivan plantas de té, y una familia ha construido un hotel para insectos polinizadores.

¿?
Una curiosa estructura de bambú. El caso es que el comercio local se ha disparado. Se ha abierto una pequeña lechería de leche de vacas de la zona, una quesería, una carnicería, una pollería…

Los supermercados se ganan la vida vendiendo fruta y verdura barata del otro lado del mundo.
Cierto, pero al aumentar la sensibilidad frente a la comida local, comida que no viaja (kilómetro cero), los supermercados han abierto ese espacio.

Entonces, ¿lo bueno es rentable?
Sí. Una universidad ha hecho un estudio en Todmorden y el resultado ha sido que el 46% de los negocios locales ha crecido gracias a esta idea. Pero el objetivo final no es que cada uno produzca su propia comida.

¿Por qué no?
Una pequeña ciudad no puede ser totalmente autosuficiente, pero si la región se une… Hay que dejar de sentirse víctima y empezar a cambiar el futuro con nuestras manos. Es posible crear una ciudad con una economía fuerte a la vez que agradable y respetuosa con el entorno.

¿El sírvete tú mismo no es peligroso?
La primera en sustituir las rosas de su jardín por verduras y en colgar el letrero fue una amiga. Una familia que pasaba por delante a diario llenó su cesta, y al día siguiente le llevaron una sopa preparada con su verdura. Así se crea la comunidad.

¿No hay vándalos en su tierra?
A raíz del plantel de maíz frente a la comisaría, los ciudadanos empezaron a relacionarse con la policía y esta observó como bajaba el nivel de vandalismo. No vivo en una ciudad modelo, temíamos que al cabo de dos días las estructuras para los tomates estuvieran destrozadas, pero no ha sido así. Los ciudadanos cuidan de que nadie estropee los planteles. Incredible Edible es un movimiento desde abajo.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20121019/54352694708/la-contra-pam-warhurst.html#ixzz29mHGI4WY
 

Conclusión

En mi opinion, apostar por la sostenibilidad en los momentos de dureza económica es totalmente un acierto. Pam, la creadora de este movimiento, fue emprendedora al apostar por una postura totalmente ecológica y buscando el apoyo de la sociedad.

Como pros, debo decir que si se implantara en todos los municipios del mundo, a parte de ser un mundo mucho más sostenible y acorde con la naturaleza, las personas aprenderían a vivir en sociedad, cuidando unos valores y alimentandose de su propia comida. Tal como dice Pam, los negocios locales aumentarían sus ganancias y crecerían mientras que los supermercados o las importaciones bajarían, así como también nuestros gastos en importación de productos alimentários. También creo que sería positivo para la alimentación, ya que si se cultivan muchas más verduras y se dejan de consumir productos pre-fabricados, la salud de los ciudadanos también aumentaría.

También he de decir, que en contra a la propuesta, no creo que en todos los municipios esta iniciativa se pueda aplicar, simplemente por el hecho de que en una sociedad que está acostumbrada a comprarlo todo (movimiento consumista) y que no tienen tiempo para conrear su propia alimentación, no podría comprometerse a cultivar productos para toda la sociedad.

En conclusión, personalmente estoy totalmente de acuerdo con que este movimiento sería un gran avance para la sociedad, siempre y cuando, todos los ciudadanos se comprometieran a cuidar los huertos urbanos y a colaborar produciendo ellos también productos.