Barcelona y Madrid lideran la cifra de emigrantes por la crisis

Los españoles emigran al extranjero en busca de nuevas oportunidades
Los españoles emigran al extranjero en busca de nuevas oportunidades

Históricamente, recibir inmigrantes es más excepcional en España que enviar emigrantes al extranjero. Pero el boom económico, la burbuja inmobiliaria, las facilidades de movilidad y las enormes diferencias socioeconómicas respecto a otras áreas mundiales han hecho de España un gran receptor de migración en los últimos 15 años. La crisis ha invertido la tendencia. Muchos extranjeros que han pasado los últimos años en España vuelven a sus países de origen o se van a otros en busca de oportunidades. Pero la tendencia que más crece coincidiendo con la reagudización de la crisis es la de nacidos en España que se van a otros países para poder trabajar o mejorar su situación y suponen un grupo cada vez mayor dentro de los emigrantes que salen de España, principalmente hacia Europa (Francia, Reino Unido y Alemania). Sin embargo, los españoles que emigran todavía  suponen sólo un 11% del total.

Por todo ello, España ha perdido población en 2012 por primera vez en 17 años.

Las provincias de Barcelona y Madrid, las dos grandes zonas metropolitanas de España, son las que más contribuyen, tanto en términos absolutos como relativos, al retorno de inmigrantes a sus países de origen y a la emigración de españoles.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2010 salieron de España 403.013 emigrantes, de los que sólo cerca de un 10% eran de origen español. En 2011, esta tendencia se intensificó y salieron hasta 507.740 emigrantes, un crecimiento del 25%. En aquel año, los nacidos en España que emigraron ya suponían más del 12% del total. Así, el crecimiento de los emigrantes de origen español en 2011 fue cercano al 60%.

Todavía no hay datos cerrados de 2012 pero el propio INE estima la emigración para el último año en 555.755 personas, lo que supone un crecimiento de este fenómeno del 10%, es decir una moderación del mismo.

Por provincias, Barcelona y Madrid concentraron en el bienio 2010-2011 el 43% de la emigración y el 39% de los emigrantes nacidos en España, cuando sólo suponen el 25% de la población española. En este bienio, de Barcelona, salieron más de 200.000 personas, casi un 4% de la población de la provincia catalana. De Madrid, emigraron 180.000, casi un 3%. Sin embargo, la estructura de estos flujos varía sensiblemente entre ambos territorios. Una de las diferencias más destacadas se refiere al origen español o no del emigrante. De Barcelona salieron entre 2010 y 2011, 14.625 personas nacidas en España, apenas el 7% de la emigración total, mientras que de Madrid esta cifra alcanzó las 25.039, un 14%.

La nacionalidad de los emigrantes que han salido de España en estos años es reveladora. Aproximadamente una cuarta parte son ciudadanos europeos no españoles, otro tanto es de nacionalidad latinoamericana, mientras que el resto se reparte básicamente, por este orden, entre africanos, asiáticos y norteamericanos.

Si nos fijamos en las dos provincias con mayor éxodo, Barcelona y Madrid, vemos diferencias acusadas en cuanto a la nacionalidad de los emigrantes. En Madrid los emigrantes de nacionalidad latinoamericana suponen el 47% mientras que en Barcelona son sólo el 33%. Africanos y asiáticos suman más del 40% de los emigrantes procedentes de la provincia catalana, mientras que en Madrid no alcanzan el 20%. La emigración hacia Europa representa el 20% en Madrid y el 15%, en Barcelona.

En cuanto al país de destino, Europa está en cabeza en recepción de emigrantes procedentes de España con poco más de un tercio de los mismos, seguido de los países latinoamericanos, que también superan ligeramente un tercio del total. África recibe un poco más del 15% y Asia, alrededor del 9%. Los países que lideran la recepción de emigrantes procedentes de España son, por este orden, Rumanía, Ecuador, Bolivia, Francia, Colombia, Brasil, Argentina, Reino Unido y Alemania.

Si analizamos las salidas de rumanos y latinoamericanos, las cifras coinciden bastante con las de llegadas a destino, con lo que hay que suponer que en estos casos la emigración significa la vuelta a casa.

En cambio, en los casos de Francia, Reino Unido y Alemania, la diferencia entre nacionales de estos países salidos de España y llegadas a destino procedentes de España, es favorable a la segunda; de lo que se deduce que la mayor parte de los nacidos en España que emigran lo hacen a estos países.

Si cerramos el marco a las dos principales provincias emisoras de población vemos que ambas exportan emigrantes al conjunto de Europa de forma parecida, alrededor del 30%. Las diferencias aparecen sobre todo en el flujo migratorio hacia los países latinoamericanos. Cerca de la mitad de las personas que emigran desde la provincia de Madrid lo hacen a estos países, mientras que esta proporción decae en Barcelona al 33%. Destaca en el caso catalán, el flujo hacia Asia, que supera ligeramente el 20%, liderado por Pakistán y China. Este flujo se reduce drásticamente en Madrid hasta el 6%.

 

Comentarios: Desde mi punto de vista esta noticia es negativa, ya que nos informa de que muchas familias extranjeras que residían en España desde hace años y familias españolas se ven obligadas unos a volver a sus países de orígenes o a buscarse la vida en otros países, ya que aquí no hay trabajo. Estamos cubriendo récords históricos del paro, lo que, a mi parecer, asusta bastante, ya que cómo continúe así más años, no sé cómo va a quedar España, si todos los bien preparados se marchan al extranjero a por busca del trabajo.

La Vanguardia

La tasa de paro de los extranjeros que viven en España supera por 12 puntos la de los españoles.

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Madrid (Efe).- La tasa de paro de los extranjeros que viven en España ya alcanza el 36,53 por ciento, porcentaje que supera en más de doce puntos al de las personas de nacionalidad española, que se sitúa en el 24,23 por ciento.

Esta diferencia se debe, fundamentalmente, a que gran parte de la población activa extranjera trabajaba en la construcción, es decir, en el sector más afectado por la crisis económica, según ha explicado a Efe la subdirectora general de Estadísticas del Mercado Laboral del Instituto INE, Florentina Álvarez.

“Hay más paro entre extranjeros que entre españoles” debido a que los primeros “han trabajado mucho en sectores muy afectados por la crisis como la construcción” y, en menor medida, en hostelería, servicio doméstico y agricultura, ha indicado. En el caso de los españoles, la mano de obra se encuentra más repartida en todos los sectores económicos.

Álvarez también ha destacado que la población de entre 16 y 64 años (es decir la que está en edad de trabajar) se ha reducido más entre los extranjeros, con una caída de 169.200 en un año, que entre los españoles, con 5.900 menos, dato que también tiene su origen en la situación económica que ha obligado a muchas personas a regresar a sus países de origen ante la falta de oportunidades en España.

Dentro de este tramo de edad, entre 16 y 64 años, se encuentra en 77,1 por ciento de los extranjeros que residen en España, frente al 52,1 por ciento de los españoles. Actualmente la edad media de los españoles es de 42,5 años, frente a los 34,6 años de los extranjeros residentes en España.

En España el número de parados ya roza los seis millones de personas (5.965.400), según datos del INE, y la tasa de paro se sitúa en el 26,02 por ciento de la población activa, la más alta de la historia. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el último año el desempleo aumentó en 291.700 personas en España, el 13,12 por ciento, al mismo tiempo que la ocupación cayó en 850.500, un 4,78 por ciento.

No obstante, los datos vuelven a ser muy dispares si se diferencia entre ciudadanos españoles o extranjeros. Así, entre los extranjeros el desempleo bajó en 4.000 personas en un año, aunque en el último trimestre aumentó en 39.400 hasta sumar 1.221.800 parados, con una tasa de paro del 36,53 por ciento.

En el caso de los españoles, el paro aumentó en 695.700 personas en 2012, en el último trimestre lo hizo en 147.800, y el total de parados es de 4.743.500 personas, el 24,23 por ciento. Según el último Padrón, en España residen 47.265.321 personas, de las que 5.736.258, el 12,14 por ciento, son extranjeros, un porcentaje que ha permanecido estable en los últimos cuatro años.

Del total de extranjeros, 4,5 millones tienen más de 16 años y 3,3 millones son activos (disponibles y en condiciones de trabajar) y, de ellos, 2,1 millones están ocupados. La falta de oportunidades laborales que España ha hecho que la población extranjera que vive en España se haya reducido, en 2012, en 15.229 personas, lo que supone el primer descenso de este colectivo en quince años.

De los 5,7 millones de extranjeros que viven en España, 3,3 millones, el 57,4 por ciento, proceden de países de fuera de la Unión Europea (UE) y 2,4 millones, el 42,6 por ciento, de la UE. Tampoco la situación social de extranjeros y españoles es la misma, tal y como revela un estudio de EAE Business School sobre las condiciones de vida de los hogares inmigrantes.
Según este análisis, el 70,6 por ciento de los extranjeros que viven en España tiene dificultades para llegar a fin de mes.

De las más de diecisiete millones de familias censadas en España casi dos millones, el 11 por ciento, son inmigrantes. El gasto medio por hogar en España fue de 29.482 euros en 2011, (un 7,73 % menos que en 2008), un descenso que en el caso de los hogares españoles ha sido del 6,8 % y en el de los extranjeros del 15,03 %. El gasto medio de una familia extranjera fue un 23 por ciento inferior al de una española.

El pasado diciembre el informe “Impactos de la crisis sobre la población inmigrante” elaborado, a partir de fuentes oficiales, por la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) ya ponía de manifiesto que la crisis ha golpeado con más dureza a la población inmigrante que a la española aumentando las diferencias sociales entre ambas, al contar con menos prestaciones, una tasa de paro que duplica la de los autóctonos y un mayor número de hogares pobres.

Otra consecuencia de la coyuntura económica es que la tasa de pobreza de los hogares inmigrantes es del 31 por ciento, cifra que supera en doce puntos la de la población española menor de 65 años, que se sitúa en el 19 por ciento.

Fuente:http://www.lavanguardia.com/economia/20130126/54362416153/tasa-paro-extranjeros-espana-36-5.html