Bruselas amenaza con duras multas a España por retrasos en las directivas

En los retrasos en la trasposición de directivas europeas a la legislación nacionalBruselas suele hacer gala de gran comprensión para los problemas que tiene cada país en cumplir con los plazos, pero tampoco tiene paciencia de santo. Todo tiene un límite, y cuando se rebasa llegan las sanciones. Es precisamente el riesgo que corre España, sobre la que pende la amenaza de multas de 150.000 euros diarios por los dos incumplimientos más flagrantes: la trasposición de la ley de Créditos Inmobiliarios lleva un retraso de casi 3 años y la de la Cuenta Bancaria Básica, 27 meses.

En ambos casos, la Comisión Europea denunció el caso al Tribunal de Justicia de la UE solicitando la imposición de multas, y por lo que respecta a la ley inmobiliaria, la sentencia está próxima. Hay vista fijada para inicios de 2019. En este caso, Bruselas pide que se impongan 105.000 euros de multa diarios desde el día de publicación del fallo hasta que se adopte la ley.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/economia/20181223/453706018155/bruselas-amenaza-con-duras-multas-a-espana-por-retrasos-en-las-directivas.html

Editada por: Eugenia López-Fonta

Empeoran las previsiones de PIB y déficit de España

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La Comisión Europea rebaja la estimación de crecimiento de la economía española y no acaba de creerse las previsiones de ingresos públicos que ha hecho el Gobierno

El informe de previsiones muestra que hay un desvío del déficit público de 3.800 millones de euros respecto a lo prometido por el Gobierno el pasado mes y de 10.000 millones respecto al objetivo marcado por la UE. Por otro lado, también la diferencia entre ingresos y gastos permanentes del país será 5.000 millones de euros inferior a lo previsto por el Ministerio de Hacienda.

El PIB español muestra un crecimiento del 2,6% en 2018 y del 2,2% en 2019, dos décimas menos respecto al 2,8% y al 2,4% que se pronosticó en el mes de julio. Se confirma la desaceleración de la economía cuando se estima el PIB para el año 2020, para ese año se prevé un crecimiento sólo del 2%. Aun así, la economía española sigue manteniendo un diferencial positivo respecto a la de la zona euro.

La economía española ha empezado a mostrar signos de una suave desaceleración en lo que llevamos de año. Este suceso está dirigido principalmente por la ralentización del consumo privado, que se debe al incremento del precio del petróleo y al decrecimiento de la demanda acumulada.

Bruselas cree que hay incertidumbre en relación al rendimiento de algunas de las nuevas medidas fiscales y del incremento previsto del salario mínimo. Pero donde más claro queda que Bruselas no se cree los números del Gobierno es a la hora de calcular el déficit público constante del país. La ministra de economía prometió al comisario un esfuerzo estructural del 0,4% del PIB para el año que viene de 5.000 millones de euros pero la cifra se queda lejos de lo reclamado por Bruselas que es de un 0,65%, 8.200 millones.

Elaborado por Clara Pujadas basado en: expansion.com

Bruselas impone a España más recortes que a Grecia, Portugal e Irlanda

-La Comisión obliga a ajustar el 5,5% en dos años, el doble que a Dublín y Lisboa

“Va a costar solucionar la crisis”, decía ayer el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en Venezuela. Va a costar nada menos que una década, según los optimistas. España lo tiene especialmente crudo: el recorte de déficit que impone Bruselas, del 8,5% al 3% del PIB en apenas dos años, es muy superior al de los países rescatados por la Unión y por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Grecia, Irlanda y Portugal se han visto forzadas a activar ajustes draconianos, fijados desde Bruselas y Washington, a cambio de ayudas multimillonarias (vía créditos a intereses relativamente bajos).

España no está sujeta a ese diktat, y sin embargo esos 5,5 puntos de PIB en dos años suponen un recorte más duro que el de las tres economías intervenidas. Viene un tijeretazo de unos 55.000 millones hasta el cierre de 2013 que afectará a todas las Administraciones desde esta misma semana, empezando por los Presupuestos del Estado del próximo viernes. La cifra es tan abultada que obligará a tocar todas las partidas, ingresos y gastos, para cuadrar el círculo. Pero los círculos no suelen cuadrar: los recortes harán la recesión más dura y elevarán las impactantes cifras de desempleo, según advierten los analistas y admiten en sus previsiones tanto Bruselas como Madrid.

En esos dos años, Portugal e Irlanda deberán recortar menos de tres puntos de PIB; Grecia, menos de cinco puntos, según los últimos informes de seguimiento de la Comisión, que examina con lupa a las tres capitales de la Europa llamada periférica. Bruselas ha estrechado también la vigilancia sobre la economía española, pero ni mucho menos a los niveles de los países rescatados. Y sin embargo, en la práctica y con los números en la mano, las exigencias para Madrid suponen un castigo mayor (aunque también el déficit, que cerró 2011 en el 8,5%, es mayor). A cambio, España y sobre todo su banca se ha beneficiado de la barra libre de liquidez del BCE, en una especie de intervención blanda que deja margen para elegir las políticas de recorte: el Gobierno puede escoger en qué partidas de gasto puede concentrar la poda; qué impuestos quiere subir, algo que no sucede en Atenas, Lisboa y Dublín. Pero ese es un margen relativo.

No existe en la historia económica contemporánea un ajuste semejante
No hay en la historia económica contemporánea un ajuste semejante; en los últimos años, lo más parecido se ha producido en Grecia, Portugal e Irlanda. Con consecuencias devastadoras: Grecia está hundida en una depresión; Portugal va camino del segundo rescate, e Irlanda, que parecía estar en una situación algo mejor, puede tener problemas para devolver sus préstamos al BCE. España está ante un endiablado cruce de caminos: el abultado déficit obliga a poner en marcha los recortes, y a su vez eso agravará el precario estado de salud de la economía.

“España incumplió los objetivos por una combinación de factores, que van desde el desplome de la recaudación de impuestos por la crisis a la negligencia en el control de las comunidades. Pero 5,5 puntos en dos años es demasiado, una especie de condena”, critica Guntram Wolf, vicedirector del think tank Bruegel en Bruselas. ¿Es posible ese ajuste tan drástico? “Hace unos años, algunas economías emergentes estaban en la misma situación y tuvieron que llamar al FMI. Supongo que España quiere (y debe) evitar al Fondo, por lo que no tiene más remedio que empezar a usar la tijera”, añade Daniel Gros, director de otro influyente think tank bruselense, el CEPS.

Ese es el sentir de los expertos: los recortes son de una dureza extrema; España, a pesar de que se da por hecho que los Presupuestos van a ser durísimos, no va a cumplir y va a caer en una larga recesión. “Lo lógico sería ampliar los plazos”, apunta Wolf, “o las dudas volverán sobre todo el club del euro”. Eso no parece nada fácil, según las fuentes consultadas en las instituciones europeas. “Madrid está bajo vigilancia y no puede permitirse el lujo de incumplir de nuevo sus promesas. A su vez, solo podrá alcanzar sus metas de déficit si empieza a crecer y si a su vez la economía europea mejora. Rajoy ya ha gastado sus cartuchos: no debería esperar nada más por ahora”, añade una fuente comunitaria.

Los expertos creen que si no se amplía el plazo, España no podrá cumplir con los objetivos
El desencuentro reciente entre la Comisión y Madrid y el cierre de filas con el mantra de la austeridad de los países más ortodoxos (Alemania y Austria, entre otros) dificultan la suavización en las metas de déficit. “La torpeza del Gobierno al plantear un pulso sobre el déficit apelando a la soberanía nacional ha dejado a España prácticamente en solitario: ningún país quiere ponerse de su lado para evitar ataques en los mercados”, señala otra fuente.

A España le queda una baza: es la cuarta economía europea; demasiado grande para caer, demasiado grande para ser rescatada. ¿Demasiado? “Un ajuste de 55.000 millones en dos años es estúpido e injusto, pero no hay que olvidar que todo el mundo en Europa lleva meses tratando de forzar a los demás a hacer cosas estúpidas: por eso la crisis ha llegado tan lejos”, cierra el economista Charles Wyplosz, del Graduate Institute.