La libra sube frente al euro y la Bolsa cae tras el inicio del Brexit

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La libra se apreciaba este miércoles frente al euro, la divisa europea, y caía frente al dólar después de que el Gobierno británico activara el Brexit, lo que también empujó a la baja a la Bolsa de Londres.

A la espera de conocer las prioridades negociadoras, la libra esterlina se mantenía sólida frente al euro y subía un 0,41 %, hasta 1,156 euros, a las 12.50 GMT, después de haberse apreciado un 0,67 % ante la moneda comunitaria justo después de la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa. La libra bajaba no obstante frente al dólar estadounidense, un 0,20 %, hasta 1,242 dólares.

La Bolsa de Valores de Londres perdía también terreno, y bajaba un 0,11 %, 8,11 puntos hasta 7.335,31 enteros. Según los analistas, los mercados agradecen por una parte el inicio del proceso negociador y, por otra, están pendientes de los detalles y el tono, conciliador o agresivo, que tome la negociación con Bruselas.

La evolución de la libra dependerá de lo “desafiante” que sea la posición del Reino Unido, ha declarado el analista de mercados de ETX Capital Neil Wilson, que advierte de que existe además la amenaza de un segundo referéndum de independencia en Escocia.

CONCLUSIÓN

Se ha iniciado el proceso de negociación entre el Reino Unido y la Comisión Europea fruto del Brexit. La incertidumbre que reina en Europa debido a la desafiliación británica ha supuesto una caída bursátil considerable pese a que la libra esterlina se mantenga fuerte ante el Euro. No obstante, ha bajado frente al dólar.

Ahora sólo toca esperar y ver como evoluciona la situación y como van a reaccionar los mercados (sobretodo el Europeo) ante esta tesitura. Esperemos que se llegue pronto a un acuerdo fructífero para ambas partes para que empresas y consumidores puedan tener garantías de calidad.

Fuente: La Vanguardia, Elaboración propia.

El dólar es nuestra divisa, pero es vuestro problema

Tal y como comenta el artículo del pasado día 10 de noviembre el dólar esta provocando problemas a nivel mundial ya que el mundo sufre la llamada dólardependencia.

Antes de explicar porque hemos llegado a este extremo me gustaría hacer una breve historia de porque se adoptó el dólar en 1971 como moneda oficial para hacer comercio internacional entre los diferentes comercios.

En 1944 se firma el convenio de Bretton-Woods con el objetivo de encontrar una estabilidad a la hora de hacer acuerdos internacionales y a su vez evitar una especulación monetaria.
En dicho acuerdo, se fijaba el valor de una onza de oro a 35$ y al inrevés, es decir que por cada 35$  . Además, se prohibió a los Bancos Centrales de cada país la arbitraria devaluación de su moneda para conseguir competitividad de precios y aumentar las exportaciones. Debido a la recuperación después de la II Guerra Mundial, con la necesidad de bienes y servicios hicieron que se diera un flujo enorme de capitales a nivel internacional que desestabilizó los tipos de cambio pactados en Bretton-Woods.

Finalmente el convenio fue abandonado en 1971, y el dólar pasó a ser la moneda de cambio oficial a través de la eliminación del compromiso de pagar con oro el valor del dólar. En Europa, se dio vida al dólar como patrón comercial internacional, pese a que en la actualidad ya no lo usen. Por otro lado, América Latina tuvo gran éxito hasta que el punto que transformó al  dólar  de papel como principal moneda de divisa.
Por tanto, si año tras año, por cada transacción se lleva un pequeño interés, imaginemos que han hecho en más de 35 años.
Los datos presentados por el Banco Internacional de Pago, el dólar está presente en el 85 % de las transacciones mundiales de divisas e incluso el Fondo Monetario Internacional que certifica que el 60% aproximadamente de las reservas mundiales en moneda extranjera son dólares.
El problema del dólardependencia es que las decisiones tomadas por EE.UU. afecta a todos y por tanto, su último movimiento, la impresión de 600.000 millones de dólares,  aumentando la desconfianza, y sobretodo generando una inflación, es decir, una subida de precios en países como está sucediendo a los países latinoamericanos, y por consiguiente una depreciación de la moneda.

No obstante, pese a que EE.UU. creen que la medida de inyectar dinero pretende reforzar la recuperación económica y luchar contra la caída de precios, los economistas creen que esta medida afecta de manera negativa ya afecta a las exportaciones e importaciones de Europa y Japón entre otras.

Por ellos, en la reunión del G-20 debido al malestar general se temía que los mercados emergentes dieran la cara y se opusiesen a EE.UU. Además, se sumaría al esperado llamamiento a que sea el mercado, y no la mano visible de las respectivas autoridades, el que determine el tipo de cambio de las divisas. No obstante, la realidad es otra, ya que no hay ninguna moneda que pueda sustituir al dólar. De hecho el euro y el yuan (moneda china) no están dispuestas a ser la moneda sustitutiva.  Otra solución sería volver al estilo cambiario de Bretton Woods, resulta bastante ya que muchos expertos creen que no hay un intereses comunes y por tanto no hay un incentivo que ayude al cambio.

Estos problemas se han debatido en la cumbre celebrada en Seul por el G-20, donde no se ha logrado fijar límites para frenar la guerra de las monedas.

Por tanto, aunque parezca irónico, el mundo sabe que debe rebajar su dólardependencia, pese a que el FMI y el Banco Mundial obliguen al pago de la deuda externa en dólares o pese a la OPEP (organizaciones de países exportadores de petróleo) quien controla la gran oferta de petróleo que da a los usuarios de a pie como nosotros, es decir el control de la energía primaria. Por ello, aunque quieran hacerlo es complicado y no encuentran el modo de hacerlo.

¿Es el momento del Euro?

Francisco Hernández Marcos, publica en su blog este interesante análisis que reproduzco para someterlo a vuestra consideración. Dice el post:
Ahora que un euro está a punto de valer más que una libra esterlina -tras una caída de alrededor del 25% en los últimos meses- convendría a los britáticos reconocer las bondades de tener un sistema monetario ajeno a la política interna y a los intereses de los gobernantes de cada momento.

Es muy discutible lo que voy a decir (todas las opiniones relacionadas con política monetaria lo son -) ), pero creo que el Banco Central Europeo está actuando con muchísima más cabeza y sentido común que la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra. No es que en al BCE sean más listos que en la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra, es simplemente que son independientes (estructuralmente, al depender de muchos estados) y no ceden ante las presiones del gobierno de turno que tiene mucho interés en disfrazar la crisis con políticas populistas de corte monetario: generación de moneda, bajada de tipos,….. que luego originan un empobrecimiento general de la población vía depreciación de moneda (os suena?). ¿Cuantas veces Sarkozy, Zapatero, Berlusconi y tantos otros líderes políticos de la zona Euro han presionado a Jean Claude Trichet para que bajase los tipos? Y JCT nunca cedió, el BCE sólo baja los tipos cuando los estados hacen sus deberes y contienen la inflación.

En 2002, recién llegado a Londres, pasé una verguenza -ajena- enorme al entrar en un cine y ver un anuncio anti-euro protagonizado por el mediático defensor de las causas perdidads Bob Geldof. En el famoso anuncio se comparaba el Euro con excrementos humanos, por ejemplo. Lo que más me dolió -sin embargo- fue que se asociase al euro con Hitler. Se venía a insinuar que el Euro era el nuevo Hitler, la nueva manera que Alemania tenía de querer dominar Europa.

En fin, espero que los británicos valoren de nuevo su conveniencia en pertenecer a la zona Euro, sin mezclar temas ajenos ni conflictos del pasado. El Reino Unido sería un valiosísimo miembro de la zona Euro, y creo que todos los miembros actuales le esperan con las puertas abiertas.