HP DESPEDIRÁ ENTRE 7.000 Y 9.000 EMPLEADOS COMO PARTE DE SU RE ESTRUCTURACIÓN.

“El que será el nuevo Presidente y CEO de HP desde este 1 de noviembreEnrique Lores, ha señalado que en la empresa están «tomando acciones decisivas y audaces» a medida que se embarcan en su siguiente etapa. También que ven «oportunidades significativas para crear valor para los accionistas«, y que lo conseguirán avanzando en «liderazgo, haciendo cambios en la industria y transformando el modo de trabajar de manera agresiva«. Con esta nueva reestructuración, HP «se convertirá en una empresa todavía más centrada en el cliente y capaz digitalmente, que liderará con innovación y ejecutará con una finalidad«.”

Una empresa debe ver hacia el futuro, y hacer lo que le parezca más apropiado para dar un mejor rendimiento, buscar siempre el auto mejoramiento y la competencia perfecta.

Sin embargo, no es algo que beneficie a la sociedad a corto plazo, ya que los despidos masivos influyen de manera negativa en la economía de un país.

al tomar esta decisión, aunque dan un paso hacia el futuro, hacen daño a la economía y a las personas. La compañía plantea enfocarse mucho más en el cliente, en el consumidor. Pero no en las personas.

Lo más probable es que muchos de los trabajadores despedidos no puedan conseguir un empleo en un tiempo mínimo, o por lo menos no uno donde reciba un mejor sueldo, o incluso el mismo.

Al perder sus empleos, las personas o posibles clientes potenciales de ciertas marcas dejarán de consumir ciertos bienes o servicios y estos pasarán a ser sustitutivos. Probablemente la demanda decaiga, obligando a las empresas a rebajar sus precios para poder vender, o al contrario aumentarlos, haciendo que la solicitud por el producto baje aún más.

Esto afecta directamente a las empresas de transporte privado y público, empresas de ocio como restaurantes, discotecas, bares, cines, etc. Ya que en una situación de crisis las personas deben replantearse sus prioridades.

Considero que la tecnología avanza exponencialmente, y se presentarán como este, muchos más casos. Aunque la empresa deba hacer buscar su bienestar también debe haber un enfoque multistakeholder, donde los integrantes de este sistema salgan beneficiados. Creo que esta cantidad de despidos masivos hará directamente mucho daño a los despedidos y a sus familias e indirectamente, a la economía del país.

Elaborado por María Fernanda Daza Guerra, a partir de “se convertirá en una empresa todavía más centrada en el cliente y capaz digitalmente, que liderará con innovación y ejecutará con una finalidad” señaló Enrique Lores, nuevo Presidente y CEO de HP. Por VALEDOLMILLOS, Celia. HP despedirá entre 7.000 y 9.000 empleados como parte de su re estructuración. Redactora de tecnología. MCPRO. 4 de octubre de 2019. Tomado de  https://www.muycomputerpro.com/2019/10/04/hp-despedira-empleados-reestructuracion

La fábrica cuyos empleos ‘salvó’ Trump despedirá al 90% de sus empleados y los sustituirá por robots

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Empezaron siendo más de 1.000. Después, se redujeron a 800. Y en diciembre serán unos 150. Esos son los puestos de trabajo que Donald Trump ha salvado en la fábrica de la empresa Carrier en la ciudad de Indianápolis, que empleó como herramienta de relaciones públicas en noviembre y diciembre.

El 22 de diciembre, la planta tendrá aproximadamente el 10,7% de los trabajadores con que contaba en noviembre, cuando el presidente de EEUU decidió intervenir para salvar sus empleos.

Ha sido como el cuento de la lechera, pero con puestos de trabajo. Cada vez se han salvado menos. Y el golpe de gracia lo dio Carrier el martes, al anunciar que 632 de esos trabajadores van a ser despedidos entre el 20 de julio y el 22 de diciembre. Aunque en torno a 70 de esos despidos van a ser de contratados temporales, la plantilla total de Carrier en Indianápolis quedará en 2018 en unos 150. O sea, que en vez de 2.000 despidos, la empresa va a llevar a cabo 1.850.

Carrier pertenece al gigante industrial United Technologies (UTC), que fabrica desde los ascensores Otis hasta los motores Pratt & Whitney que llevan el 25% de los aviones de pasajeros del mundo y la mayor parte de los cazabombarderos más famosos de EEUU.

Todo empezó en febrero del año pasado, cuando UTC anunció el traslado de dos plantas y un centro de distribución de Indiana a la ciudad de Monterrey, en el Norte de México, en un proceso que empezaría a mediados de 2017 y concluiría en 2019. En total, Carrier iba a liquidar 2.000 empleos.

La decisión tuvo repercusión a nivel nacional en EEUU debido a un vídeo, que a día de ayer había sido visto cerca de cuatro millones de veces en YouTube, en el que la dirección de la empresa explicaba a los 1.400 empleados de la fábrica de calderas que era «una decisión extremadamente difícil» y que no debían «tomarla de manera personal». Donald Trump, entonces en campaña, usó el caso de Carrier para criticar que el libre comercio es malo para Estados Unidos, y defender la salida del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte que tiene este país con México y Canadá desde 1994.

«No vamos a dejar que Carrier se marche», dijo Trump en un mitin en Indiana en abril. Y el 29 de noviembre, ya como presidente electo, Trump tuiteó: «Gran día para Indiana y para los grandes trabajadores de ese maravilloso estado. Vamos a mantener a las empresas y los puestos de trabajo en EEUU. Gracias, Carrier». Era, además, una decisión política. Los empleos teóricamente salvados estaban en Indiana, el estado cuyo gobernador, Mike Pence, se iba a convertir en vicepresidente con Trump. Pence, Trump y la propia Carrier se apresuraron a decir que se habían salvado «más de 1.000 empleos».

No era verdad. Aunque Carrier no cerraba su fábrica de calderas, iba a echar a 670 empleados, o sea, el 48%. La empresa, además, lograba una cantidad pequeña, pero significativa, de ayudas del estado de Indiana – siete millones de dólares, o 6,2 millones de euros -, y se comprometía a invertir 16 millones de dólares (14 millones de euros) en la fábrica. Ese dinero iba a ir a automatizarla, según el consejero delegado de UTC, Greg Hayes. O sea, robots reemplazarían a los trabajadores. Los demás planes de cierre de instalaciones, que implicaban 600 despidos más, se mantenían.

El presidente del sindicato de la fábrica de Indianápolis (lo más parecido al comité de empresa en España), Chuck Jones, no vaciló en decir en diciembre que, literalmente, Trump «mintió como un cabrón». La sutileza sindical desató una furibunda respuesta del presidente en Twitter, donde acusó a Jones de hacer un trabajo tan nefasto, por lo que no era de extrañar que las empresas se fueran.

La puntilla llegó el martes. Al final, de los 2.000 despidos, va a haber 1.850. Y de los «más de 1.000» empleos que se iban a salvar, quedarán unos 150. O sea, el 10% de la plantilla inicial de la planta.

Comentario: La fábrica en la que Donald Trump ”utilizó” para sus fines, ha tenido una caída en sus trabajadores. Una vez logrado su ”fin” ya no ha habido más interés y han tenido recortes de empleados en la empresa hasta llegar al punto en que han recortado al 90% de la plantilla, llegando a ser tan solo 150 trabajadores en poco tiempo. Llevando a cabo un total de 1850 empleados, una cifra realmente alta.