#EntornoEconómico: “El 80% de las empresas desconocen las deducciones fiscales que pueden aplicar por I+D”

Primero nos hemos de preguntar qué es el I + D + I. El I+D+I o lo que es lo mismo investigación, desarrollo e innovación , es un nuevo concepto que se adapta a los estudios relacionados con los avances tecnológicos y de investigación para el avance de la sociedad.

Cuando hablamos de investigación e innovación nos referimos al mundo de la ciencia y la tecnología, pero el desarrollo es un termino que proviene del mundo económico. Por lo tanto no solo propone mejorar la investigación e la innovación y solo invertir en ello, sino también en el desarrollo.
El nivel de potencia en I+D+I en un país se suele medir por el ratio entre el inversión realizada en I+D+I el PIB, separando claramente la inversión publica y privada en este área.

Casi el total de los países intentan, en la medida de lo posible, incrementar su actividad en I+D+I a través de subvenciones, préstamos bonificados, deducciones, etc, ya que estas inversiones se ven directamente reflejadas en el nivel competitivo del tejido empresarial y productivo de dicho país. Todas estas mejoras se ven repercutidas socialmente en forma de mejora en la calidad de vida, salud, etc.

Hay países que invierten una gran parte de su dinero en esta medida, como lo son Suecia, Finlandia o Dinamarca, pero España se encuentra muy separada de estos países, ya que solo destina el 1,24% de su PIB en el 2015. Lo que ha hecho España es crear deducciones fiscales para que estas empresas las puedan aplicar, pero la mayoría de ellas las desconocen o no saben que proceso seguir para llevarlas a cabo.

“El 80% de las empresas desconocen las deducciones fiscales que pueden aplicar por I+D”, asegura Raúl Vila, la consultora COIN+D, especializada en asesoramiento en este ámbito. Las bonificaciones que ofrece el Ministerio de Economía y Competitividad son instrumentos son de carácter horizontal, ya que su aplicación es libre y general, sin que exista concurrencia competitiva ni un presupuesto límite predefinido.

También son complejas a la hora de aplicar porque la legislación cambia cada año.

“Hay que generar documentación muy costosa que requiere de conocimientos fiscales, y muchas empresas tienen miedo de aplicar estas deducciones por posibles requerimientos posteriores”, continúa.

 

Existen 3 formas de aplicar estas deducciones:

¿Cómo se materializan las deducciones? La generación de la deducción fiscal es proporcional a las actividades de I+D+I desarrolladas, y se aplica en la liquidación anual del impuesto de sociedades, hasta cierto límite de cuota. No obstante, la deducción generada pero no aplicada puede aplicarse en ejercicios posteriores, e incluso existe un supuesto de adelanto monetario de la deducción pendiente de aplicar.

Esto quiere decir que existen tres vías de aplicación: deducir el importe bonificable del pago del Impuesto de Sociedades, guardarlo como crédito fiscal o monetizar el importe para reinvertirlo en proyectos innovadores.

El sistema español de deducciones fiscales por I+D+i es de los más potentes en el marco de la OCDE, y según datos del Ministerio pueden alcanzar hasta un 42 % de los gastos directos.

Comentario elaborado por Maria Sabaté, a partir de la fuente La Vanguardia

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