Antidoto para la crisis: crear inflación

Cada vez me sorprendo más y más con estos grandes gurús que tenemos dirigiendo la economía internacional. Hemos estado meses escuchando al señor Trichet, erre que erre, que subía  los tipos de interés para controlar la inflación. En la actualidad estamos en una situación prácticamente de deflación y los intereses por los suelos para ver si se reactiva la economía.

Y ahora me sale un “crack” de la economía llamado Kenneth Rogoff (profesor de Harvard), que nos dice que una de las únicas soluciones para salir de la crisis es creando inflación. En esto de la crisis la gente va tirando dardos a diestro y siniestro para ver si aciertan. Pues bien, el citado Rogoff nos dice porqué crear inflación sería un buen antítodo para la crisis y cómo crearla en esta líneas:

Si creamos inflación. Además de atenuar los problemas de la deuda, un episodio moderado de inflación reduciría el valor real (ajustado a la inflación) de las propiedades residenciales, lo que facilitaría la estabilización de ese mercado. En ausencia de una inflación significativa, los precios nominales de las casas tendrían que caer un 15% adicional en EE UU y más en España, el Reino Unido y muchos otros países. Si la inflación aumenta, los precios nominales de las casas no necesitan caer tanto.

Por supuesto, dada la recesión en curso, tal vez no sea tan fácil para los bancos centrales fomentar ni siquiera un poco de inflación en estos momentos. En efecto, parece que lo único que pueden hacer es evitar una deflación sostenida o la caída de los precios.

Afortunadamente, crear inflación no requiere gran ciencia. Todo lo que los bancos centrales necesitan hacer es seguir imprimiendo billetes para comprar deuda pública. El riesgo principal es que la inflación podría descontrolarse y ser del 20% o 30% en lugar del 5% o 6%. En efecto, el temor a ese descontrol paralizó el Banco de Japón durante una década. Pero ese problema se puede salvar fácilmente. Con una buena política de comunicación se pueden contener las expectativas de inflación y se puede reducir tan rápido como sea necesario.

Se tendrán que utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para solucionar esta crisis financiera, que es de las que ocurren una vez en un siglo. Al mirarlo en el contexto de una posible depresión global, el temor a la inflación equivale a preocuparse por un posible contagio de sarampión cuando se corre el riesgo de contraer la peste.

Artículo extraído del “El País” del 14/12/2008.

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