Las Fallas Valencianas, un gasto rentable?

Las Fallas es una fiesta tradicional muy conocida de la Comunitat Valenciana, algo que atrae mucho turismo tanto nacional como internacional, pero al mismo tiempo supone un gasto de bastantes millones para la comunidad autónoma. Este año se ha construido alrededor de 770 monumentos y si a eso se le suma todo el gasto en pirotecnia alcanzamos una cifra gasto de 7,1 millones. Todo y que sigue siendo menos que lo que se gastaba antes de la crisis, sigue siendo una buena cantidad de dinero.

Este año, las comisiones falleras se han gastado 7.108.120 euros, un 1,94% más que en 2017, cuando las fiestas se estrenaron como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. De ellos, 5,3 millones son de los monumentos grandes (1,07% más que en 2017) y 1,7 de las infantiles (4,74% más), según datos de la Junta Central Fallera.

Siguiendo la lista de gastos, se une la seguridad tan necesaria para controlar un evento de tal magnitud, ya que quieren evitar que se produzca cualquier altercado o algún caso de terrorismo como sucedió en Cataluña. A parte, las de los 300 urinarios móviles, las 238 solicitudes para montar carpas, 168 para fuegos artificiales, 180 para áreas de actividades y 75 para poner 495 puestos de comida y artesanía, así como los diez festejos taurinos que traerán a València a figuras como Padilla, El Fandi, José María Manzanares y Enrique Ponce.

El lado positivo, tal como lo he mencionado al iniciar este artículo, supone mucho turismo, ingresos. Los más beneficiados son los hoteles o los hostales, los vendedores y los pequeños comerciantes ya que tienen oportunidad de poner su parada en la calle.

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Elaborado por: David Arús a partir de Expansión 

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Los estibadores dan una tregua al Puerto de Valencia

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El colectivo de la estiba ha dado una tregua a los operadores de las terminales portuarias, principales perjudicados por la caída en el ritmo de trabajo, justo antes de sentarse con Anesco, la patronal que aglutina a las principales firmas del sector. La estabilidad de esta tregua resulta, sin embargo, incierta, ya que esta organización de ámbito estatal tiene previsto someter hoy a votación su disolución como interlocutor para la negociación colectiva. Este movimiento podría obligar a negociar convenios colectivos en cada puerto, un escenario que rechazan de forma rotunda los sindicatos.

En cualquier caso, representantes de los trabajadores y navieros mantuvieron ayer un encuentro que alimenta el optimismo. Ambas partes acercaron posiciones y, de hecho, se alcanzó un principio de acuerdo que, sin embargo, está condicionado a la continuidad de Anesco. Los estibadores acordaron, de este modo, aplazar los paros parciales hasta el próximo 2 de junio mientras que la patronal se comprometió a garantizar la totalidad del empleo. Si finalmente se rechaza la propuesta para disolver la organización, ambas partes volverán a reunirse la próxima semana para tratar de pulir esta suerte de principio de acuerdo, según confirmaron fuentes de la estiba.

Para iniciar el diálogo con los sindicatos, Anesco exigió el pasado jueves que se pusiera fin a las medidas de presión en los muelles. La demora en la carga y descarga, que se circunscribe a la aplicación a rajatabla de los protocolos de seguridad, provocó pérdidas superiores a los dos millones de euros en las empresas terminalistas y provocó retrasos en 10.000 contenedores.

Desde el viernes por la noche en el Puerto de Valencia la carga y descarga de mercancía se esta efectuando con normalidad, ya que estos abandonaros las marchas lentas que estuvieron presentes en los muelles casi toda la semana pasada. Las fuentes de la comunidad portuaria, afortunadamente se ha ido recuperando hasta los niveles habituales.

Elaboración propia con El Mundo

Los transportistas calculan pérdidas de un millón de euros diarios por la huelga en València

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Las asociaciones gubernamentales alertan de la “dramática situación” con pérdidas superiores a 1.200.000 euros diarios. Esta situación incitan a los transportistas valencianos a una huelga el próximo 6 de marzo. “Los 4.000 vehículos que habitualmente desarrollan su trabajo en el Puerto de Valencia van a verse gravemente dañados por esta lamentable situación”, aseguran las instituciones en un comunicado.

La huelga ha sido realizada por los estibadores, en jornadas y horas alternas durante tres semanas consecutivas para que el transporte y la mercadería a nivel regional no se vea colapsada, ya que este suceso significarían pérdidas millonarias. Se calcula que al rededor de los 1.200.000 euros por cada día de la huelga; eso significa más de 20.000.000 euros durante todo el transcurso de la huelga.

Adviertan de las graves consecuencias que puede tener esta huelga. Por una parte están los puestos de trabajo de cientos de transportistas españoles que se verán en riesgo con la colaboración de la huelga. Esta situación perjudica tanto a ellos como a consumidores, como a las mismas empresas transportistas y, una vez de nuevo, la marca España.

Como reflexión personal, aportar y reivindicar nuestro derecho e huelga en cualquier ámbito, sector o servicio. Los trabajos tenemos y, es más, debemos quejarnos y reivindicar nuestros derechos laborales por el bien propio y colectivo.

Fuente editada de La Vanguardia