Finlandia quiere ser el ‘Silicon Valley’ europeo de la salud

El país nórdico ha puesto en marcha un plan de medicina preventiva, un ‘Gran Hermano’ sanitario que combina historiales médicos e información genética, y que cuenta con el apoyo mayoritario de la población.

A nadie se le escapa que los sistemas sanitarios occidentales necesitan un cambio urgente si quieren seguir siendo sostenibles, ante el rápido envejecimiento de la población. Pero no se trata solo de dinero. No todos los pacientes responden del mismo modo a un mismo tratamiento, o lo que es lo mismo, los tratamientos no son siempre efectivos. Pueden influir en ello cientos de causas: hábitos de vida, edad, sexo, antecedentes genéticos, una determinada genómica, una combinación de todas las opciones anteriores… El big data se ha demostrado una herramienta eficaz para identificar patrones y elevar las probabilidades de éxito de los tratamientos.

Al mismo tiempo, la inteligencia artificial puede ayudar a identificar la predisposición de ciertas personas a desarrollar determinadas enfermedades, lo que en muchos casos permitiría prevenir su desarrollo o efectuar un diagnóstico temprano. En definitiva, frente al modelo masivo y reactivo actual, la medicina del futuro será personalizada, preventiva y económicamente más eficiente.

El Gobierno de Finlandia se ha propuesto convertir este pequeño país de 5,5 millones de habitantes en un referente internacional de esta nueva medicina.

Uno de los proyectos más destacados se llama FinnGen, que quiere obtener el ADN de todos los finlandeses, y combinarlo con registros de los hospitales, de enfermedades, de nacimiento y muertes, de prescripciones médicas, etcétera. En el sistema sanitario finlandés, todos los ciudadanos están inscritos bajo un solo plan nacional, lo que facilita realizar un esquema virtual de toda la estructura de la población, agruparla y analizarla.

Para 2023, el proyecto FinnGen se nutrirá de muestras de unos 500.000 ciudadanos (el 10% de la población). Se trata de una iniciativa de colaboración público-privada, en la que participa el sistema sanitario público junto con las empresas Abbvie, AstraZeneca, Biogen, Celgene, Genetech, MSD y Pfizer.

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Realizado por Andrés Monfort a partir de http://www.expansion.com/

Nuevo impuesto en Reino Unido sobre la soda

La semana pasada el Reino Unido empezó a aplicar un impuesto en el azúcar de las bebidas gaseosas, consideradas nocivas para la salud y el medioambiente, aumentando por lo tanto el precio de estos productos. Con el objetivo de reducir el consumo de estas bebidas azucaradas con poco valor nutricional. Además de la tasa de obesidad infantil, la diabetes u otros problemas de salud. La imposición de este impuesto es una manera de controlar y cambiar el comportamiento del consumidor.

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Según el ministro de la Salud Pública británico Steve Brine confesó que “nuestros adolescentes consumen casi el equivalente a una bañera en bebidas gaseosas azucaradas de media al año, lo que aumenta la preocupación por la tendencia a la obesidad en este país”. Además de que este impuesto se considera una política revolucionaria que ayudará a la reducción del consumo del azúcar, e impulsará la financiación de programas deportivos.

“Fabricantes de gaseosas como Coca-Cola, Britvic y Lucozade Ribena Suntory han modificado la fórmula de sus productos, aunque Coca-Cola Classic, la bebida que más se vende en Reino Unido, quedó sujeta al impuesto.”

Con el impuesto en vigor, se espera que el impuesto recaude alrededor de 336 millones de euros en el primer año. “Muchos otros países, como Hungría, Finlandia, Francia, Bélgica, Portugal, México, Chile, Tailandia, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, ya han seguido este camino. Y ciertas ciudades de Estados Unidos, India, Filipinas, Indonesia, Israel y Sudáfrica están dispuestas a hacer lo mismo.”

No obstante, hay quienes opinan que a largo plazo la aplicación de este impuesto sobre las bebidas gaseosas podría tener como consecuencia involuntaria, la aumentación del consumo de bebidas alcohólicas. Además de la modificación en los patrones de compra, y podría perjudicar a las pequeñas empresas.

Fuente: Elaboración propia a partir de El Economista y Reuters

Demasiadas medicinas

Lanzan una campaña para denunciar la medicalización “innecesaria” ya que varias organizaciones denuncian la creación de enfermedades “inexistentes” para promover el uso y venta de más medicamentos. Lo achacan a pacientes, sanitarios y a la industria farmacéutica y tecnológica. Generar enfermedades para vender medicamentos innecesarios, jugando con la salud de las personas asegurando que con la idea de comercializar más fármacos “se están inventando patologías” en ciudadanos que están sanos.  Todo para ganar dinero. DOCU_GRUPO En España abusamos en general de los medicamentos; estamos demasiado medicalizados. Así lo considera buena parte de la propia profesión médica y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Esta entidad ha puesto en marcha la campaña ‘Que no medicalicen tu vida’, con el objetivo de denunciar la prescripción “innecesaria” de los fármacos y la creación de enfermedades “inexistentes” para promover el uso de los medicamentos. La campaña ha sido presentada por la portavoz de OCU, Iliana Izverniceanu; la responsable del departamento de Alimentación y Salud de OCU, Ana Sánchez; el médico general de CESCA, asociación científica sin ánimo de lucro de investigación en Atención Primaria, Juan Gervás; el miembro del Movimiento ‘Nogracias’ en España y a nivel internacional, Carlos Ponte; y el médico de Atención Primaria, Rafael Bravo.Todos ellos han criticado la “excesiva” medicalización de la sociedad actual, un problema que han achacado tanto a los pacientes, como a los profesionales sanitarios y a la industria farmacéutica, alimentaria y tecnológica.  Y es que, a su juicio, se está intentando medicalizar a personas “sanas” poniendo como “excusa” la existencia de enfermedades que “no existen”.”Los momentos de estrés o de tristeza se están convirtiendo en patologías con el objetivo de vender más medicamentos o pruebas diagnósticas que no tienen base científica de que van a aportar un beneficio al paciente. Con la idea de comercializar más fármacos se están inventando patologías en ciudadanos sanos. “Casi nadie” se pregunta si realmente es necesario tomarlo, si se conocen los riesgos que puede tener su consumo, las alternativas terapéuticas que existen, si pasa algo si no se usa o cuál es el coste real de dicho fármaco. Con la medicalización se hace gasto, se daña y se engaña”Con la medicalización se hace gasto, se daña y se engaña”, ha asegurado Gervás, quien ha comentado la necesidad de “desinvertir” en determinadas pruebas diagnósticas, como por ejemplo las mamografías, al creer que se hacen “muchas” que no son necesarias y que no se realizan de una forma “equitativa”.Estas declaraciones han sido corroboradas por Ponte, quien ha avisado de que las sociedades con economías “florecientes” tienen una mayor sensación de enfermedad.   Cada uno de nosotros nos sentimos portadores de una o dos enfermedades y esto se debe a que estar enfermo es un negocio y, por eso, nos quieren tener enfermos” Momentos de estrés y tristeza se convierten en patologías para vender más medicamentos y no se toman el tiempo de investigar, si realmente es necesario medicarse por problemas que tarde o temprano todos padeceremos y que existen diferentes manera de salir adelante. Una de esas es el Yoga.

 

Fuente: 20 minutos