Nuevo máximo histórico en las pensiones Españolas

El gasto en pensiones ha incrementado un 4.81% este octubre alcanzando los 9.256 millones de euros creando así un nuevo máximo histórico.

La pensión media de jubilación ha ascendido a 1.104,73 euros mensuales, un aumento del 3,4% respecto el año pasado. A su vez, la pensión media del sistema (jubilación, incapacidad, viudedad, orfandad, etc.) ha alcanzado los 958,56 euros mensuales, aumentando un 3,68%

La pensión media en los hombres ha sido de 1.175,8 euros muy por encima de las mujeres 754,8 euros. Al igual que las prestaciones por jubilación, masculina 1.276,7 euros superando la femenina 825,5 euros

Analizando por comunidades autónomas, la pensión media de jubilación es en el País Vasco con 1.363,5 euros, seguida de Asturias y Madrid. Cataluña, en el séptimo lugar, con una remuneración d 1.123,3 euros.

Sin embargo, la pensión media de jubilación mas baja se ha registrado en Extremadura con 912,2 euros, seguida de Galicia y Murcia.

Nos encontramos en un nuevo máximo histórico en las pensiones. Estará España en un momento de bonanza y crecimiento positivo?

Elaboración propia a través de www.expansion.com

 

Así son los Presupuestos para 2018

El Gobierno dispara un 50% el crédito a la Seguridad Social para no agotar la ‘hucha’ de las pensiones

El Gobierno de Mariano Rajoy no quiere ser el responsable de agotar de manera íntegra el Fondo de Reserva de las pensiones. Y por ello, ha decidido que el Tesoro Público le otorgue un nuevo crédito de 15.000 millones de euros a la Seguridad Social con el que abonar las prestaciones sin tener que recurrir a la hucha de las pensiones.

Esta es la razón por la que a pesar de que el déficit del sistema será este año inferior, el crédito solicitado será un 50% superior al del ejercicio anterior. En concreto, en 2017 la Seguridad Social recibió un préstamo de 10.192 millones de euros y en ese ejercicio la desviación presupuestaria, según las previsiones del Ejecutivo, fue del 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB); este año, en cambio, el déficit previsto es del 1,1% pero el crédito, tal y como adelantó ayer la secretaria general del Tesoro, Emma Navarro, será un 50% superior al del año pasado.

La propia Navarro señaló que el aumento del crédito se debe a que el Fondo de Reserva apenas cuenta ya con liquidez. El año pasado se retiraron algo más de 7.000 millones y la hucha ya sólo cuenta con 8.095 millones. Con esta cifra se podría abonar la totalidad de una paga extraordinaria, que es cuando se producen los momentos de tensión en la Seguridad Social. En diciembre, por ejemplo, el sistema requirió 7.800 millones de euros.

Pero en esta misma observación también se constata que los 15.000 millones del crédito cubrirían casi de manera íntegra las necesidades que se producen en verano y Navidad. De hecho, si se tiene en cuenta que la mejora de la Seguridad Social ha reducido levemente las necesidades adicionales en cada paga extra, se puede llegar a concluir que no será necesaria ninguna aportación del Fondo de Reserva.

Si finalmente el Gobierno decide tocar o no la hucha de las pensiones se sabrá cuando se presenten los Presupuestos Generales del Estado de 2018 ya que aquí, tal y como recordó Navarro durante la presentación de la estrategia de emisión del Tesoro Público, será donde se establezca el montante final y exacto. El ayer ofrecido, apuntó la responsable del organismo, es una previsión «prudente».

Pero en todo caso, el hecho de que el Tesoro articule préstamos para que la Seguridad Social pueda abonar las pensiones va a ser una práctica habitual en los próximos años. El Gobierno reconoce que, incluso con el fuerte crecimiento en la afiliación, el sistema seguirá siendo deficitario hasta, al menos, 2020. Y es que el aunque el número de afiliados crece con fuerza también lo hace el de pensionistas, y 2017 se cerró con sólo 2,23 afiliados por pensionistas, lo que supone el peor dato desde 1999.

Elaboración propia a partir de: EL MUNDO

Solo un 28% de los españoles de entre 18 y 65 años ahorra para la jubilación

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Lo recomendable es comenzar a ahorrar desde el primer salario para llegar a la edad de jubilación con la cantidad necesaria para mantener el poder adquisitivo llevado a lo largo de la vida laboral. Sin embargo, en cuanto antes se empiece a ahorrar, mejor.

Hoy en día, ya los bancos más importantes de España te ayudan a planificar la jubilación. En concreto, disponemos de un simulador de aportaciones que permite estimar la aportación a realizar para obtener la prestación deseada a la fecha de jubilación, así como estimar el nivel de ingresos de que se dispondrá en el momento de la jubilación, sumando la pensión de la Seguridad Social y de una renta vitalicia estimada procedente del ahorro acumulado en planes de pensiones.

Lo mejor es ponerse en manos de un asesor financiero que nos ayude a establecer cuál es nuestro perfil de riesgo y a elegir el producto que más nos conviene. Cuanto mayor tiempo quede para la jubilación, más riesgo podemos asumir y podemos optar por inversiones con mayor potencial de revalorización en el largo plazo.

La jubilación es algo que hemos de tomarnos muy en serio, es algo que hasta ahora habíamos vivido asumiendo que ya existía y que nos amparaba para nuestro futuro. Hay una cierta incertidumbre sobretodo en los jóvenes sobre qué va a pasar con nosotros. Por eso, es necesario ahorrar poco a poco durante el transcurso de nuestras vidas.

Noticia de elaboración propia extraída de La Vanguardia.

¿Trabajaremos cuando tengamos 70 años?

En 2050 España será el segundo país más envejecido del mundo después de Japón. Esto hará que crezca la ‘Generación U’, la de aquellos que no pueden retirarse. Prepárese para más de 50 años de vida laboral con la esperanza de que su empresa valore el talento senior.

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Cansado tras una dura semana de trabajo? Acostúmbrese, porque aún le quedan muchas… Cada vez más… Los más agoreros pronostican que tendremos que trabajar incluso más allá de los 70 años. Quizá exageren al presentar un mercado laboral plagado de septuagenarios, pero hay una realidad incuestionable: trabajaremos más años en un entorno laboral que muestra sistemas de jubilación más escasos y que obligarán a prolongar la vida profesional y a ahorrar. El aumento de la esperanza de vida exige incorporar un concepto más flexible de edad laboral en un mercado de trabajo que demanda experiencia, profesionales más pegados al terreno -que se han tenido que enfrentar a situaciones adversas-, y en el que se valora el juicio y el criterio propio del talento maduro, que sabe adaptarse al entorno y tiene capacidad de comprometerse con proyectos comunes.

A la sostenibilidad de las pensiones se une la demografía, pero también la ausencia de una generación de reemplazo. Nekane Rodríguez, directora general de Lee Hecht Harrison, habla de una “generación Nini que difícilmente encontrará empleo igual que otras, y que terminó su formación en los años de la gran crisis, en la que disminuyeron sus salarios… Se trata de una bola de nieve que crece”. Añade que “todo esto trae inevitablemente nuevos modelos. Jubilarse tarde, está bien, pero también hay otras soluciones para aquellos que tienen que trabajar más años, incluso hasta después de los 70, sea voluntariamente o por obligación. Hay que analizar qué se quiere como proyecto personal y como proyecto profesional. Se trata de una cuestión de enfoque. La cuestión es si se pretende seguir con un trabajo similar al que se tiene; si existe la posibilidad de compaginar una actividad flexible en la empresa, o combinarla con otras. No es continuar con un empleo ascendente y con la misma intensidad. Las carreras profesionales son diferentes a partir de los 60 años. Cambia la mentalidad del individuo, la de la empresa y hasta el soporte legal, y pueden darse combinaciones y fórmulas alternativas, nuevas modalidades contractuales, más flexibilidad y más proyectos dentro de las compañías que no tienen que ver con subir o progresar, como puede ser convertirse en mentor de los más jóvenes”.

Mentores

Pablo Urquijo, director general de Experis, coincide en que “hay algunas posiciones que puede ocupar un sénior, incluso un septuagenario: coach, mentor, formador, guía de gente con menos experiencia… Ahora se introducen en las compañías jóvenes que hacen de mentores de la Generación X o de los Boomer sin conocimiento tecnológico, pero puede ser que gente sin experiencia tenga como mentores a profesionales sénior con más experiencia”.

Urquijo añade que “surgirán formas de relación diferentes entre la empresa y el empleado: freelance, consultores externos, por proyectos. Y que no sea un contrato fijo permanente. Alguien con 70 años que tenga mucha experiencia en un área específica puede ser contratado por días o por meses para ser, por ejemplo, mentor”.

Carlos de la Torre, of counsel de Baker McKenzie, considera que el gran reto está en dirigir personas en plantillas muy maduras: “La clave en una sociedad envejecida es cómo gestionar todo esto en positivo, eliminando falsos mitos, como que los sénior no se adaptan, que no son flexibles, o que no son productivos… La planificación es clave. Hay que prever y no improvisar, incorporando planes de diversidad”. Se refiere asimismo al “conflicto del colapso” y al problema del reemplazo, y se plantea cómo gestionar salidas en un entorno normativo que limita la capacidad de las empresas: “Se pueden producir salidas de profesionales sénior, pero también dar entrada a esos senior en otras compañías con formatos diferentes, otorgando más peso al salario variable. Es necesario hacer una promoción de la gestión de la edad en la empresa -con programas de aging y de transición de la jubilación- y un autodiagnóstico y planes de acción que incluyan cambios de puesto, la promoción de la figura de los mentores, la contratación de mayores de 55, o los planes de carrera para sénior.

Valentín Bote, director de Randstad Research, cree que “vivimos una relación laboral interpretada de forma binaria (jornada laboral con horario fijo), pero hay alternativas a tiempo parcial que no se deben penalizar, modalidades de trabajo semipresencial, o teletrabajo. Y habrá que atender al profesional que trabaje con varios clientes, con más de una empresa. No es un asalariado, sino que vende sus servicios profesionales a varias compañías. Hay opciones más allá del contrato a tiempo completo

La presión del reciclaje

Bote explica además que “todo cambia mucho y se valora lo que se sabe, pero también lo que somos capaces de aprender. Esto es muy apreciado en los procesos de selección. Existe una necesidad continua y acelerada de reciclaje profesional en la generación sénior para que desarrolle su carrera profesional, y hay una presión personal para recualificarse constantemente. Además, vivimos un mensaje contradictorio en España: se da importancia al hecho de prolongar la vida profesional, pero se produce una cierta inmovilidad laboral de los de más edad, que experimentan dificultades para incorporarse al mercado de trabajo”.

En este sentido, un informe de la Fundación Adecco concluye que es a partir de los 55 años cuando las oportunidades profesionales caen estrepitosamente. Según Francisco Mesonero, director general de la fundación, “quedarse sin empleo a las puertas de la jubilación es un problema de dimensiones mayúsculas. Muchos desempleados mayores de 55 pierden su trabajo con una pequeña indemnización que no les cubre hasta la edad de jubilación, lo que les exige buscar un empleo que, en muchas ocasiones, nunca llega. En estos casos, el paro puede convertirse en una situación crónica y se incrementa notablemente el riesgo de exclusión social”. Un 61% de estos sénior no ha sido llamado para una entrevista de trabajo en el último año, a pesar de que el 56% aplica a varias ofertas de empleo semanales. El 90% achaca esta falta de oportunidades laborales a su edad.

Nekane Rodríguez considera que las organizaciones serán muy diversas, y en ellas trabajarán y convivirán profesionales de hasta cuatro generaciones diferentes, con cualidades y formas de actividad muy distintas: “En esa diversidad de las compañías será necesario gestionar lo que cada uno puede aportar. Se necesita el entendimiento mutuo y comprender que la diversidad ayuda en la creatividad, en complementarnos y en compensarnos. La pregunta es si vamos a vetar el crecimiento de los jóvenes, cómo progresan o promocionan”.

Elaboración propia a partir de  Expansión