Catalunya suma 1.200 startups y el sector ya emplea a 11.700 personas

El comercio electrónico es el principal modelo de negocio, en el que se incluyen el 29% de las firmas.

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Catalunya cuenta con 1.200 startups –empresas emergentes-, que generan 11.700 puestos de trabajo y facturan una media de 1,2 millones, según la actualización del directorio Barcelona Catalonia Startup Hub que ha hecho la Generalitat.

El Barcelona Catalonia Startup Hub es una plataforma digital creada el año pasado por la agencia de la Generalitat para la competitividad de las empresas, ACCIÓ, que recoge e identifica las startups catalana con el objetivo de impulsar la captación de inversiones.

En un comunicado, el departament de Empresa i Coneixement ha asegurado que el 23% de los trabajadores de las startups catalanas son extranjeros mientras que un 14% de los fundadores proceden de otros países.

Además, el 40% de estas empresas emergentes tienen entre 3 y 6 años de vida, un 40% tiene menos de 3 años, y el 20% restante, entre 6 y 10 años.

El software de internet y móvil, las aplicaciones digitales relacionadas con los viajes y el ocio, las tecnologías de la salud y la biotecnología son la base de la mayoría de la actividad que desarrollan estas empresas.

Comercio electrónico a la cabeza.

Respecto a modelos de negocio, el comercio electrónico es el principal, con un 29%, seguido del desarrollo y manufactura (21%), la licencia de software, la consultoría, y la suscripción (20%).

El directorio recoge empresas de un máximo de diez años de vida con modelos de negocio escalables y aplicables a entornos globales y orientados a un crecimiento rápido.

Fuente: Elaboración propia a partir de La Vanguardia

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Air Berlin, un jugoso pastel a repartir

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Tres importantes compañías aéreas europeas han presentado en los últimos meses concursos de acreedores: la italiana Alitalia, la británica Monarch y la alemana Air Berlin. Han sido las últimas bajas en un mercado saturado de aerolíneas dispuestas a arriesgar sus alas volando más alto, a más destinos, más veces y más barato.

Air Berlin, la segunda aerolínea alemana, se declaró en quiebra el pasado 15 de agosto, tras dejar de recibir apoyo financiero de Etihad Airways, su accionista mayoritario. La compañía árabe simplemente se cansó de mantener en estado vegetativo una empresa que llevaba años respirando a costa de su 29%.

Que el corazón de Air Berlin se derretía era un secreto a voces entre los expertos y analistas del sector. En 2016, y por enésimo ejercicio consecutivo, la aerolínea tuvo unas pérdidas récord de 782 millones de euros.

CONCLUSIÓN 

Des de mi punto de vista, Air Berlin no dio importancia a la creciente competencia que crecía en el transporte aéreo, y no supo cuadrar sus costes y definir bien sus rutas. Podemos decir que Air Berlin falló en su estudio de negocio y tal vez, debería haber centrado sus vuelos en regiones más concretas y no intentar ser una compañía que conectase los cinco continentes, que actualmente con las compañías low cost ha sido todo un fracaso por parte de la compañía alemana.

Ahora mismo, la compañía Lufthansa pretende comprar más de la mitad de los aviones de Air Berlin, que sigue en concurso de acreedores.

Elaboración propia a partir de El Mundo

Volkswagen afirma que el 90% de los vehículos del ‘Dieselgate’ ya están reparados

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En septiembre de 2015, tras una demanda de las autoridades estadounidenses, Volkswagen se vio obligada a reconocer que había manipulado con un software informático los resultados de los test de emisiones contaminantes en sus automóviles diésel vendidos entre 2009 y 2015.

Cerca de 11 millones de vehículos en todo el mundo se vieron afectados por el caso conocido como el “dieselgate” y la primera compañía automovilística alemana tuvo que invertir miles de millones de euros para afrontar las consecuencias del escándalo.

No obstante, después de todas las reparaciones de sus vehículos, se estima que las pérdidas sufridas por Volkswagen en relación con el problema de la emisión superan ya los 25.000 millones de euros.

CONCLUSIÓN

Parece que la empresa alemana Volkswagen ya ve La Luz al final del túnel, después de los problemas por manipular su software de emisiones contaminantes y que de momento le han provocado unas pérdidas económicas de 25.000 millones de euros. Es muy importante en una empresa controlar y revisar el funcionamiento de todos los procesos, para así evitarse futuras pérdidas y problemas, que por ejemplo los clientes de Volkswagen se pensaran dos veces antes de volverse a comprar un producto de la compañía alemana.

Elaboración propia a partir de La Vanguardia

¿Llegó la hora de resucitar la economía keynesiana?

John Maynard Keynes escribió su Teoría General en 1936. Si lo hubieran congelado para despertarlo hoy, ¿qué diría sobre este convulso 2016?

Imaginemos este escenario: a finales de 1936, poco después de la publicación de la Teoría General, su clásico,  John Maynard Keynes es congelado criogénicamente para ser devuelto a la vida 80 años después.

El panorama en ese momento era desalentador. Empezaba la Guerra Civil en España, las purgas de Stalin estaban a toda marcha y Hitler había desobedecido el Tratado de Versalles remilitarizando la región de Renania. La recuperación de la Gran Depresión aún era frágil, era el año de la marcha de Jarrow en Reino Unido y Franklin D. Roosevelt ganaba por segunda vez las elecciones presidenciales en EEUU.

Cuando se despierta en 2016, Keynes quiere saber qué ha ocurrido en las últimas ocho décadas. Le dicen que el desempleo masivo de los años treinta se resolvió por fin pero solo porque las grandes potencias redoblaron la producción militar mientras se lanzaban a la guerra por segunda vez en 25 años.

La buena noticia, se entera Keynes, es que las lecciones de los años treinta fueron aprendidas. Los gobiernos se comprometieron a mantener la demanda en un nivel alto para lograr el pleno empleo. Además, reciclaron los impuestos acumulados durante los años de crecimiento sólido y los convirtieron en mayor inversión en infraestructuras públicas. También tomaron medidas para asegurarse de que la brecha entre ricos y pobres fuera cada vez menor.

El período entre la reelección de Roosevelt y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca se puede dividir en dos partes: los 40 años hasta 1976 y los 40 siguientes.

Keynes descubre que los gobiernos se han apartado de sus ideas. En lugar de registrar superávit presupuestarios cuando tienen viento a favor y déficits en las épocas de vacas flacas, funcionan con déficit todo el tiempo. Los gobiernos no saben distinguir entre inversión y gastos corrientes.

En el Reino Unido, diciembre de 1976 marca un punto de inflexión. A principios de ese mes se produjo un momento crítico cuando el Consejo de Ministros, dividido y sumido en el caos, acordó adoptar la austeridad a cambio de devolver un préstamo del Fondo Monetario Internacional, necesario para apoyar a una libra en caída libre.

Los miembros del Partido Laborista habían sido monetaristas a su pesar; los fieles de Thatcher que llegaron después eran fieles creyentes. Levantaron los controles al movimiento de capitales, abandonaron el pleno empleo como objetivo principal de las políticas económicas, redujeron el poder de los sindicatos, recortaron los impuestos para los que más tenían, y permitieron que se profundizara la desigualdad y que las finanzas crecieran a medida que bajaba la producción.

La embestida contra las organizaciones de trabajadores y los recortes en el gasto público achicaron la demanda efectiva, disimulada por la baja en las tasas de interés. El dinero barato causó un pequeño aumento de inversiones productivas aunque menor comparado con la especulación en la bolsa de valores y el mercado de propiedades. Finalmente, la burbuja explotó y, igual que en 1929, se desencadenó una terrible crisis económica.

Eso explica por qué los titulares de los periódicos que Keynes lee en el año 2016 se parecen tanto a los de 1936 con las altas tasas de desempleo y la falta de crecimiento. Eso explica también los resultados de los  referendos en el Reino Unido y en Italia, los de las elecciones presidenciales en EEUU y el creciente apoyo a los partidos de la extrema derecha en Francia y Alemania.

Aun así, Keynes se sorprende al descubrir que la crisis no ocurrió ni en 2016 ni en 2015, sino ocho años antes. ¿Qué ha pasado durante todo ese tiempo?, se pregunta el economista británico.

Le explican que, en un primer momento, los bancos centrales rebajaron las tasas de interés a niveles nunca vistos. En el Reino Unido, los costes de endeudamiento se redujeron hasta 0,5%, un porcentaje aún más bajo que el mínimo de 2% con el que la libra salió del patrón oro en 1931. No fue todo. Los bancos centrales también compraron bonos del sector privado con el objetivo de aumentar el suministro de dinero y reducir así el tipo de interés del mercado (también llamados tipo de interés a largo plazo).

Las dos iniciativas merecen la aprobación de Keynes. En su trabajo aconsejaba políticas monetarias agresivas para que las tasas de interés más bajas estimulasen las inversiones del sector privado: en la mayoría de los casos, es lo que saca a las economías de la recesión.

¿Qué han hecho los gobiernos?

Pero, dice Keynes, la política monetaria tal vez no sea suficiente si la caída es grave. Hay ocasiones en que no importa lo bajas que estén las tasas de interés, las empresas privadas no invierten porque ven el futuro como demasiado incierto. La gente ahorra el dinero en lugar de gastarlo. Las políticas monetarias se vuelven como el soma, la droga del libro Un mundo feliz, de Aldous Huxley: calma los ánimos y oculta el hecho de que algo raro está sucediendo.

A Keynes le cuentan que se necesitaron dosis cada vez más grandes de soma para que la economía global siguiera funcionando, con bajas inversiones que derivaron en una pobre productividad y con tasas de crecimiento muy por debajo de las registradas en los años previos a la crisis. Keynes hace la pregunta obvia: si las políticas monetarias dejaron de ser efectivas, ¿qué han hecho los gobiernos para ayudar?

Es obvio poner el tema sobre el tapete. La Teoría General de Keynes puntualiza que el deseo de invertir del sector privado se ve afectado por “espíritus animales”. Cuando están bajos, los gobiernos deberían interceder con inversión pública, incluso a costa de crear un déficit presupuestario más elevado: gracias al mayor crecimiento que resultará de esta medida, la inversión se pagará a sí misma con creces.

Keynes se horroriza cuando le dicen que, salvo un breve estímulo colectivo en el año 2009, no se siguió este enfoque. Los gobiernos empezaron a preocuparse enseguida por el tamaño de los déficits  y recortaron la inversión pública.

Pero un bajo crecimiento significa que la reducción del déficit llevará más tiempo del esperado y las tasas de interés ultra bajas durante gran parte de la década han vuelto a derivar en burbujas en el precio de los activos. Los niveles de endeudamiento del sector privado están subiendo. Para Keynes, todo es predecible de una forma deprimente. Hora de volver a 1936.

Pero antes de que regrese a su tiempo, le piden a Keynes un consejo para los legisladores de 2016. El economista dibuja tres alternativas al estado actual de las cosas. Los planes de recortar los impuestos y gastar en infraestructura de Trump producirán a corto plazo un gran crecimiento, pero Keynes no está muy entusiasmado. Teme que la inversión en el tipo de infraestructura pública que EEUU necesita verdaderamente no sea mucha y que el estímulo esté mal enfocado.

La segunda opción sería abusar de las tasas de interés, en mínimos, y lanzarse a pedir préstamos para proyectos de inversión a largo plazo. Según Keynes, los gobiernos podrían hacerlo sin alarmar a los mercados mientras sigan sus enseñanzas y los préstamos sean solamente para invertir.

La tercera opción requiere más creatividad con la expansión cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés), dice Keynes. En lugar de usar el dinero sólo para el juego de la especulación, ¿por qué los gobiernos no lo aprovechan para financiar la infraestructura? Construir viviendas con la QE tiene sentido; inflar el valor de las viviendas, no.

La Semana Santa disparó el mercado laboral: récord de afiliaciones y caída histórica del paro en abril

  • El número de parados en España cayó en 129.281 personas y se registraron 212.216 afiliaciones más que en el mes de marzo.
  • La Semana Santa cayó en abril, lo que eleva las cifras; aunque nunca, desde que se mide la serie histórica, se habían registrado datos tan positivos.
  • La hostelería aporta más de la mitad del empleo creado: 96.069 ocupados de los 179.663 que se sumaron en abril el Régimen General.
  • España cuenta ahora 3.573.036 parados y con 18.122.222 cotizantes, cifras que no se registraban en ambos casos desde julio de

 

Fuente: Elaboración propia

Los médicos dejarán de ir a los congresos si tienen que declararlo a Hacienda

 

“Si los gastos para acudir a un congreso aparecen ahora como un ingreso en el IRPF ningún médico podrá hacer frente a este desembolso y estos eventos terminarán por desaparecer”, insistió el portavoz de la entidad que agrupa a 42 sociedades médicas en nuestro país.

Y es que los profesionales sanitarios están estos días asustados tras un reciente informe de la Agencia Tributaria en que se afirma que los médicos deben tributar como un pago en especie los gastos derivados de las invitaciones a congresos médicos por parte de los laboratorios farmacéuticos.

Hasta ahora, estas transferencias, que sufragan sobre todo los gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención en estos foros, estaban exentas de tributación en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por tratarse de una formación necesaria para el desempeño de su profesión.

En la misma línea de asombro se expresaron el miércoles desde la Sociedad Española de Cardiología, que emitió un comunicado al respecto. “La reciente resolución de la Agencia Tributaria (…) va a conllevar que los facultativos reduzcan su asistencia a actividades formativas, como los cursos y congresos médicos, organizados por las sociedades científicas, poniendo en peligro su formación y, lo que es más importante, provocando un riesgo para sus pacientes”, indica el comunicado. Esta sociedad insta al Ministerio de Hacienda a la “rectificación de estadoctora-duda-dreamstime.jpg

medida injusta y nociva para los profesionales y para los pacientes”.

Desde Facme, Fernando Carballo confía en una resolución positiva de este aspecto a través de Sanidad. “Confiamos en poder regular este asunto y para ello creemos en la mediación del Ministerio de Sanidad”, apuntó.

Fuente: http://www.eleconomista.es/sanidad/noticias/8382562/05/17/Los-medicos-dejaran-de-ir-a-congresos-si-les-cuesta-dinero.html

Comentario: Los médicos españoles lo tienen claro. Si a partir de ahora Hacienda empieza a considerar como un pago en especie la asistencia a congresos médicos, los profesionales dejarán de ir a estos eventos.

 

 

El crecimiento se ralentiza en los países de la OCDE

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Alemania y Japón son los claros ganadores de esta lista. El país más rico de la UE dio un salto del 0,6%, frente al 0,4% que había dado en el trimestre anterior. Y la economía nipona subió un 0,5%, dos décimas más que entre octubre y diciembre del año pasado.

En el otro lado de la balanza están Estados Unidos e Italia, ambos con un alza del 0,2%, lo que supone un retroceso de tres décimas para EE UU y un estancamiento para Italia. El crecimiento también se estancó en Francia y Reino Unido, donde el PIB aumentó un 0,3% al principio del año frente a unas subidas en el último trimestre de 2016 del 0,5% y del 0,7% respectivamente.

El crecimiento en el conjunto de la Unión Europea fue del 0,5%, una décima menos que en el trimestre anterior; un porcentaje similar al de la eurozona, que se mantuvo estable.

En comparación con los datos del primer trimestre de 2016, el PIB de la OCDE creció un 2%, la misma mejora registrada en el último trimestre de 2016. En datos interanuales, la UE mejoró una décima su crecimiento, hasta el 2%, mientras que la zona euro la empeoró una décima, hasta el 1,7%.

comentario: El crecimiento en las economías más ricas del mundo se ralentiza. Pese a una coyuntura general positiva, los 35 países que forman la OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos experimentaron en el primer trimestre del año una subida del PIB sustancialmente inferior a la del trimestre anterior. Estos países crecieron entre enero y marzo un 0,4%, mientras que de octubre a diciembre de 2016 lo habían hecho un 0,7%.

Fuente:El país

Josep Pla