El plan de pago a los proveedores disparará el interés por invertir en España

La morosidad comercial se ha convertido en una de las mayores lacras de la economía española. La tardanza de las administraciones a la hora de abonar de sus facturas ahoga a las empresas, que a su vez perjudican a sus proveedores con plazos de pago muy por encima de la ley.

Además, la falta de crédito termina de estrangular las expectativas económicas de la mayoría de las pymes. Pero no hay mal que por bien no venga: “Como la morosidad en España es tan mala, se ha abierto una oportunidad para exportar, porque en la mayoría de los socios de la Unión Europea se paga mejor. Las empresas españolas deberían mirar más hacia Alemania y Suecia, por ejemplo”, asegura, en una entrevista con Expansion.com, Michael Donahue, director de Comercio y Alianzas Internacionales de Intrum Justitia, consultora líder en gestión del crédito en Europa.

De hecho, esta oportunidad de negocio se traduce en cifras palpables: las empresas españolas cobran sus ventas fuera de España en un plazo inferior en un 56% al que lo hacen cuando venden sus productos en España, según sus cálculos.

Donahue también vaticina que el plan de pago a los proveedores que ha lanzado el Gobierno para liquidar las deudas de ayuntamientos y autonomías con sus contratistas “es muy bueno, porque ayudará a que muchas más compañías inviertan en España. Disparará el interés. Se está mandando una señal correcta a los exportadores”.

Las compañías que son capaces de exportar hoy por hoy tienen más fácil vender fuera, y ganan liquidez”, agrega Donahue, quien añade que “el credit crunch que vive España es otro de los aspectos clave que deben animar a las empresas a salir al exterior. Necesitan encontrar ingresos”.

Pero, ¿por qué hasta ahora las firmas españolas no han salido tan en masa al exterior e incluso han encontrado problemas de morosidad similares? “Porque se tiende a pensar que las cosas se hacen igual fuera que aquí”, apunta Donahue. “Las compañías españolas que se adapten a las prácticas locales del país al que exporten son aquellas que tienen más posibilidades de cobrar antes”.

En España ha faltado “una política de crédito sólida”. Además, es necesario “establecer un entendimiento claro de los mercados a los que se va a exportar”, aconseja. “Hay que tener un plan de acción y un plan b”. Pero si este falla y las empresas vuelven a sufrir impagos, la solución es “ser muy rápidos en las actuaciones de recobro y comenzar por la vía amigable. A partir de los 90 días de plazo es muy difícil conseguir que nos paguen, y es mejor cobrar algo que nada. Sólo después de dicho plazo se aconseja ir a los tribunales”.

Uno de los consejos que más repite Donahue es: “Si no te están pagando a tiempo, no esperes, actúa. Porque en realidad no has vendido nada hasta que no te han pagado”.

Fuente: Expansion.com

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El secreto mejor guardado de la banca: decenas de miles de hipotecas ya se saldan con dación en pago

Todas las entidades aseguran que, desde hace meses, aplican la dación en pago en determinados casos, pero se niegan a dar número. Tienen miedo a que el anuncio desate las peticiones de más clientes.

“Desde antes de que el Gobierno pusiera en marcha el Código de Buenas Prácticas ya hacíamos daciones en pago en muchos casos, en los que ni te conviene estar años persiguiendo a un cliente que no te puede pagar”.  Son las palabras de un ejecutivo de un banco cotizado español que asegura que estos casos se cuentan por decenas de miles en el conjunto del sistema.

Sin embargo, cuándo se les pregunta a las entidades cuántas daciones en pago han realizado la respuesta es un tajante “no comment”. Hay pocas excepciones, entre ellas la de CatalunyaCaixa que, hace unos días, revelaba que ha aplicado esta fórmula para 6.500 familias desde 2008.

La razón está clara y así lo cuentan desde un banco: “no queremos fomentar un efecto llamada, para que más personas acudan reclamando la aplicación de esta fórmula”. Algo que los bancos quieren evitar ya que consideran que una aplicación masiva de la dación en pago pondría en riesgo todo el mercado hipotecario y, especialmente, las emisiones de deuda relacionadas con estos préstamos.

Con todo, la adhesión de la banca al Código de Buenas Prácticas impulsado por el Gobierno ha sido masiva. El primero en apuntarse fue Santander, que de alguna forma ha marcado la pauta al resto del sector, pese a que en el seno de la banca persisten opiniones en contra de la iniciativa del Ejecutivo.

Evitar los embargos

En cambio, bancos y cajas sí están dispuestos a contar largo y tendido las medidas que toman para evitar los embargos: refinanciaciones, aplicación de periodos de carencia del capital, alargamiento de los plazos, etcétera.

Lo que está claro, es que evitar los embargos va en su propio interés, ya que de poco les vale engordar aún más sus abultadas carteras de pisos que, además, desde la aplicación del Real Decreto sobre Saneamiento del Sistema Financiero, tienen que provisionar con hasta el 40% de su valor.

Los embargos y relativos desahucios, además, tienen un coste muy elevado en término de reputación corporativa, en un momento en que la opinión pública está muy sensible con la banca, que en muchos sectores se considera uno de los principales responsables de la crisis.

Fuente: Diario Expansion.com

Los banqueros se muestran más optimistas respecto a la crisis del euro

Los principales banqueros del mundo están cada vez más convencidos de que la crisis de deuda de la zona euro se puede resolver. Además, se muestran optimistas de cara a un posible acuerdo que evite que Grecia entre en suspensión de pagos.

Los asistentes a la cita de Davos, entre los que se incluyen los consejeros delegados de JPMorgan Chase, Barclays, Citigroup y UBS, han reconocido en la reunión la existencia de avances significativos. La mayoría de ellos considera que la reciente inyección de dinero barato a tres años por parte del Banco Central Europeo (BCE) supondrá un punto de inflexión después de casi tres años de caos en los mercados.

“2011 fue un año de gran temor (en torno al riesgo de la deuda soberana). Al entrar en 2012 nos sentimos un poco más cómodos porque se han llevado a cabo progresos”, ha asegurado el consejero delegado de Barclays, Bob Diamond. Según ha explicado el banquero a la agencia Reuters, el estado de ánimo general sigue siendo la cautela debido a los desafíos que sigue planteando el crecimiento de la zona euro.

Los principales banqueros han elogiado los progresos que se han hecho hasta ahora para impulsar en la zona euro un pacto de unión fiscal y han destacado la efectividad del BCE, cuya inyección de dinero barato ha resuelto los problemas de liquidez y de financiación de los bancos europeos.

“(La inyección a tres años) del BCE fue una decisión significativa que atajó uno de los principales riesgos que había sobre la mesa: el problema de liquidez de los bancos”, ha asegurado Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan. Según el ejecutivo de la entidad estadounidense, la crisis griega supone “cero” riesgos para la solvencia de los bancos, incluso en el supuesto de que activaran los seguros de impago (CDS), lo que probablemente causaría un efecto dominó en los mercados mundiales.

Las tortuosas negociaciones entre Grecia y sus acreedores privados han entrado en una nueva fase, con el foco de atención puesto en la contribución que tendrán que aportar el BCE y otros acreedores públicos del país heleno.

En la cita de Davos los banqueros se han mostrado optimistas ante la posibilidad de que la zona euro aísle cada vez más la crisis griega, que finalmente se resolverá mediante años de impago ordenado.

El consenso al que se ha llegado es que habrá un impago ordenado en Grecia. Sobre el resto de la zona euro no existe una gran preocupación, ha asegurado el consejero delegado de uno de los grandes bancos suizos. No obstante, pese mostrarse algo más optimistas respecto a Grecia, los banqueros también son más cautelosos en las perspectivas sobre la zona euro.

“Los estadounidenses son los que se muestran más negativos. No entienden cómo funciona realmente la zona euro”, destaca el consejero de una entidad europea de gran tamaño.

Fuente: Expansion.com

La Policía registra las oficinas de S&P en Milán

 La actuación contra la agencia de calificación ha sido ordenada porla Fiscalíade Trani, en el sur de país

Agentes dela Policíade la división de delitos fiscales ha registrado esta mañana las oficinas de la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor’s en la ciudad italiana de Milán en busca de documentación sobre sus decisiones sobre ratings. La intervención entra dentro de una investigación que está llevando a cabo desde hace mesesla Fiscalíade Trani, en el sur del país, según informa la agencia oficial Ansa.

Según Il Corriere della Sera, se acusa a las agencias de calificación de manipular el mercado con “juicios falsos, infundados o incluso imprudentes” sobre el sistema financiero y bancario italiano. En concreto, se estaría investigando a tres analistas de S&P, uno de Moody’s y a los responsables legales de ambas agencias en Italia.

En agosto, la Policíaya incautó documentación de esta sociedad, una de las tres que domina el negocio de la medición de riesgos, en su sede de Milán a raíz de una demanda interpuesta contra ella por dos asociaciones de consumidores. Estas organizaciones acusan a S&P y a sus colegas de Moody’s de actuar para alterar el precio de las acciones.

El responsable de la Fiscalíade Trani, Carlo Maria Capistro, ordenó aquella actuación para “verificar si las agencias respetan las normas al llevar a cabo su trabajo”, según explicó entonces a Reuters. Fuentes de S&P respondieron que las acusaciones era “infundadas” y que su mejor su propio “trabajo” y su “reputación”.

El Ministerio fiscal también reclamó al supervisor del mercado de valores italianos, Consob, los documentos relativos a su inscripción como entidad que emite juicios sobre los activos cotizados. En EE UU, estas agencias están registradas como periodistas económicos que publican opiniones.

La agencia rebajó la nota de solvencia de Italia el pasado viernes en dos escalones, de AA hasta BBB+, dentro de su acción contra nueve países del euro.

Fuente: El País