Modelo sueco para calcular la pensión en España

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  • La aplicación del sistema de cuentas nocionales rebajaría al menos un 15% las nuevas pensiones en España

A pesar de que las dos últimas reformas de las pensiones no se desplegarán en España hasta el 2027, la negociación colectiva y los partidos parlamentarios llevan meses buscando nuevas fórmulas que garanticen la sostenibilidad del sistema. De momento, no hay indicios de que el acuerdo entre Gobierno, patronal, sindicatos, y una mayoría política sea inminente. En los últimos años, al debatir sobre cómo apuntalar el sistema de pensiones, han aparecido expertos partidarios de, entre otras medidas, migrar hacia un sistema llamado de cuentas nocionales.

¿Cómo funcionan?
Es un sistema de reparto, como el que ya funciona en España, donde las cotizaciones de los afiliados a la Seguridad Social sirven para pagar las prestaciones de los actuales jubilados. La diferencia reside en que el cálculo de la pensión al jubilarse se realiza en función de todo lo aportado durante su trayectoria de cotización, y no de la base de cotización de los últimos 20 años (el periodo aumenta, hasta llegar en el 2022 a los 25 años). Por ello, se considera que cada cotizante tiene una cuenta virtual –ni se deposita en una cuenta bancaria ni se invierte en mercados financieros–, que recoge estas aportaciones individuales. Cuando llega la jubilación, a este fondo de cotizaciones y rendimientos teóricos acumulados se le aplica un factor de conversión, que tiene en cuenta la esperanza de vida de la cohorte.

¿Dónde se aplica este sistema?
Funciona desde finales de los noventa en cuatro países europeos: Letonia, Italia, Suecia y Polonia, como recoge un estudio presentado ayer por el Instituto Santalucía. Salvo en Letonia, el resto de países estableció un periodo de transición para adaptarlo.

¿Cómo serían las pensiones si se aplicaran en España?
Según explicaron dos de los autores del informe, Enrique Devesa y Robert Meneu, si se implantara las prestaciones de los nuevos pensionistas serían entre un 15% y un 35% inferiores a las del actual modelo. Todos estos cálculos, puntualizan, están realizados sobre datos del 2014. La horquilla oscila en función de cómo se fije el rendimiento de la cotización vinculado al PIB. A pesar de reconocer que esta brecha será menor a medida que se desplieguen las medidas de las reformas ya aprobadas –y en especial, la aplicación del factor de sostenibilidad a partir del 2019, que reducirá las pensiones iniciales “un 0,4% cada año”–, los investigadores de la Universidad de Valencia no ofrecieron estimaciones concretas sobre el impacto.

¿Qué ventajas tienen las cuentas nocionales? 
Devesa y Meneu están entre los expertos que consideran el actual sistema “demasiado generoso”, teniendo en cuenta que arrastra “no sólo un déficit coyuntural, sino también estructural del 1,1% del PIB”. Los partidarios de estas cuentas individuales defienden que incrementan la capacidad contributiva del modelo porque las aportaciones son de toda la vida laboral. Además, son más transparentes.

¿Y los inconvenientes?
El estudio señala que su implantación no garantiza su sostenibilidad financiera y admite que puede menoscabar la solidaridad (quienes tienen problemas para cotizar, percibirán prestaciones muy bajas). Aunque apoyan que se compense con complementos no contributivos financiados con impuestos, como los que ya existen u otros nuevos. Por ejemplo, plantean cambiar la pensión de viudedad –una prestación “del siglo XIX”, opinan– para dedicar más recursos a los pensionistas. Los autores recuerdan además que el consenso no es sencillo, cuando se aborda un cambio en el cálculo de las pensiones: Suecia tardó una década en lograr los apoyos necesarios. En cambio, señalan que, tras el acuerdo, “después es automático” y no requiere continuos ajustes.

¿Sería recomendable implantarlo de golpe?
Los autores sostienen que sería necesario un periodo transitorio similar al sueco, que duró dos décadas y donde se dividió a los trabajadores en tres grupos de edad.

¿Las reformas del 2011 y el 2013 son un paso hacia estas cuentas individuales?
Argumentan que no. A pesar de los cambios, España sigue “sin tener en cuenta las cotizaciones y sólo considera las bases de cotización”.

Elaboración propia a partir de La Vanguardia

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