La crisis golpea a mexico en 1994

Por Eva Gundermann y Marian Bula 

Danza folclórica - galería de imagenes Marluz
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Qué ha pasado?

Antes del año 1994

  • 1990 unión paritaria entre peso y dólar
  • 1988 – 1994 saneamiento de la economía mexicana por el nuevo presidente, Carlos Salinas: reducción empresas estatales de 1.100 a 220, reducción de la inflación de 159% al 7%, eliminación del déficit presupuestario, aumento de exportaciones a EEUU en un 35%

 1994: efectos en México

  • 1994 déficit de 27.000 millones de pesos en la balanza de pago mexicana, causó la devaluación del peso mexicano por parte del gobierno mexicano
  • incertidumbre política: asesinatos del candidato presidencial y del secretario del PRI, revuelta campesina en el Sur de México à imagen inestable de México y los inversores perdieron la confianza à menos influjos de capital (ejemplo: reservas en divisas extranjeras disminuyeron en una 40% de 30.000 millones de dólares a 12.000 millones de dólares después de la inauguración de Zedillo)
  • desvinculación del peso al dólar americano (antes paridad)

 mexico

Gráfico de Mariana Bula y Eva Gundermann: Balanza de pagos de México, en millones de dólares americanos, del año 1990 al tercer y cuarto trimestre del 1994

 1994: efectos a nivel global

  • ataques especulativos contra otras divisas latinoamericanas, creando todo ello el “efecto tequila”
  • Argentina sufrió una fuerte recesión
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3 respuestas a “La crisis golpea a mexico en 1994

  1. Queridas Eva y Mariam, sería recomendable editar este post. El blog es abierto y hay que tratar de que los post tengan un hilo argumental. Quizás sea haciendo un paralelo entre aquella crisis o la actual. Quizás sea resumiendo los rasgos característicos de las principales crisis locales anteriores, algo así como historia de las crisis, no sé, pero que no sea solo poner un resumen que para los que estamos en esto lo vemos pero para otra persona que lea al blog le resulte extraño el tema. No perdáis la confianza que lo hacéis muy bien.

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    • Hola, profesor!!
       
      Gracias por sus sugerencias. Nos pondremos a trabajar en ello aportando un poco más de informacion actual o comparativas con otra crisis.
       
      Un saludo
       
      Marian
      — El jue, 7/5/09,

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  2. Por Marian Bula y Eva Gundermann

    Haciendo mension de la crisis que golpea a Mexico en 1994 según un aticulo de Guillermo Ortíz compara la debacle economica actual con la crisis mexicana de la decada pasada; el gobernador del Banco de México considera que su prioridad es procurar la estabilidad de precios.

    México recibio flujos enormes de capital extranjero durante los años previos a la crisis de 1994-95. Esto favorecio en parte a las perpstivas favorables que presentaban la economia mexicana despues de varios años de estabilizacion macroeconomica y de la implementacion de importantes reformas estructurales.
    El proceso de liberalización financiera que se habia iniciado en 1988 y en un entorno internacional muy propicio, ya que en los paises industriales prevalecia una sistuacion de tasas de interes bajas, dieron un impulso adicional a la entrda de capitales. Asi de 1991 a 1993 eseas entradas de capital a Mexico alcanzaron un promedio anual de casi 8% del PIB.

    Esto impacto sobre la economia mexicana de la sigueinte forma:
    –> El tamaño del sistema financiero aumento considerablemente.
    –> 1988 a 1994 la relacion M4, el agregado monetario más amplio, y el PIB se incremento en 20 puntos. porcentuales.
    –> Se producieron muchas entradas de capital y fortalecieron las finazas publicas. De esta manera, se produjo un muy rapido crecimiento del credito bancario al sector privado. de 1988 a 1994, el credito bancario al sector privado medido como proporcion del PIB se cuadruplico.
    –> Al mismo tiempo, la expansion de la demanda impulsada por una amplia disponibilidad de financiamiento condujo a un fuerte aumneto del deficit en cuenta corriente de la balanza de pagos. En consecuenca, para 194 ese deficit rèpresentaba ya el 7% con respecto al PIB.

    Desafortunadamente, el proceso descrito estuvo acompañado del surgimiento de varios frentes de vulneravilidad. El creciente deficit en la cuenta corriente fue uno de ellos.
    El rapido crecimiento del credito al sector privado en ausencia de mecanismos adecuados de supervision y regulacion bancaria, dio lugar a otro frente de vulneraviliad. como resultado de la nacionalizacion bancaria de 1982, los bancos habian perdido a su personal con mayor experiencia y capacitacion. De esta manera, la amplia disponibilidad de recursos, una competencia intensa entre los bancos recien privatizados por ampliar su participacion de mercado y la falta de experiencia y de controles prudenciales y de riesgos suficientesimpidieron que el credito se otorgara de manera más adecuada. Cual es la consecuencia de esta mal labor?? La responsable de la crisis actual, porque las entidades finacieras no tienen forma de recuperer el dinero con la misma rapidez que lo concedieron.
    En ese entorno de vulnerabilidad, el comienzo de un ciclo alcista de las tasas de interés internacionales a partir de febrero de 1994, junto con una situación de incertidumbre política creciente, detonaron la crisis. Los inversionistas cambiaron abruptamente su percepción acerca de las perspectivas de la economía mexicana, lo que dio lugar a salidas masivas de capital. Así, la reversión repentina de los flujos de capital y una depreciación pronunciada del peso frente al dólar ocasionó una crisis profunda en el sector financiero mexicano.

    La crisis financiera en Estados Unidos

    Desde principios de los años 2000, la situación macroeconómica en Estados Unidos se caracterizó por un déficit elevado en la cuenta corriente. Como proporción del PIB, ese déficit llegó a 6% en 2006. Un entorno internacional de tasas de interés reducidas y abundante liquidez permitió que dichos déficit se financiaran fácilmente con entradas masivas de capital. Lo anterior, combinado entre otros factores, con un proceso de rápida innovación financiera, alimentó una bonanza del crédito.

    Las autoridades estadounidenses consideraban que el déficit en cuenta corriente no debería ser fuente de problemas, dado que el rápido crecimiento de la productividad en Estados Unidos y las elevadas utilidades de las empresas hacían de ese país un sitio muy atractivo para la inversión. Asimismo, se pensaba que la gran dimensión de los mercados de capital podría acomodar sin dificultades los llamados desequilibrios globales y que su corrección sería gradual.
    Como en el caso de México, el entorno macroeconómico estuvo acompañado de una serie de vulnerabilidades.

    Las instituciones financieras en Estados Unidos operaron sin el debido cuidado algunos aspectos vitales de sus operaciones crediticias. Sus sistemas de control de riesgos mostraron debilidades importantes y no existía transparencia suficiente respecto a su exposición a productos financieros de alto riesgo.

    También pudo haber existido una actitud de cierta complacencia por parte de las autoridades, por el hecho de que en años anteriores el sistema financiero se había ajustado sin mayores contratiempos a una serie de choques (entre ellos la crisis asiática, el estallido de la burbuja en el sector de alta tecnología y los ataques terroristas del 11 de septiembre).

    El detonador de la crisis fue el desplome en los Estados Unidos de los precios de los bienes raíces.
    Conforme se incrementaban los incumplimientos de pagos en el mercado de las hipotecas de baja calidad (subprime), afloraron grandes dudas respecto al valor de los activos respaldados por estas hipotecas.

    No obstante, las medidas adoptadas resultaron insuficientes y la crisis cobró una fuerza y magnitud inusitadas.

    Se pueden destacar varias similitudes entre la crisis de México de 1994-95 y la crisis actual en los Estados Unidos:

    –> Cuantiosas entradas de capital extranjero propiciadas por un ambiente de tasas de interés internacionales bajas y la búsqueda de un mayor rendimiento por parte de los inversionistas.

    –> Amplia disponibilidad de recursos que propició un crecimiento desmedido del crédito en un contexto de deficiencias en las prácticas bancarias.

    –> Serias deficiencias en los esquemas de supervisión y regulación bancaria.

    –> Problemas de opacidad en la información.

    –> Un entorno político complicado para implementar las medidas requeridas para apoyar al sistema financiero.

    –> Incentivos que favorecieron la toma de riesgos excesivos por parte de las instituciones financieras.

    En México, los resultados de los esfuerzos para contener a la crisis bancaria de principios de la década de los noventa son prueba del éxito de la estrategia seguida. Sin embargo, los costos fueron elevados, tanto en términos de la caída en el PIB en 1995 y sus consecuencias sobre el empleo y el ingreso de los trabajadores, como en cuanto al monto de recursos fiscales que se tuvieron que comprometer.

    De hecho, el crédito bancario al sector privado medido como proporción del PIB se ubica en la actualidad por debajo de los niveles registrados en 1994.3 Asimismo, la intermediación financiera medida mediante la participación del agregado M4 sobre el PIB, también cayó fuertemente.

    Aunque se aprecian muchas similitudes entre la crisis mexicana de mediados de los noventa y la actual en Estados Unidos, también se observan diferencias de consideración. Una de las más importantes reside en que mientras la crisis mexicana no tuvo un efecto de contagio significativo sobre el resto del mundo, la crisis en Estados Unidos está teniendo repercusiones severas sobre la economía mundial. Esto se debe a la magnitud de los desequilibrios fiscal y externo de ese país. La dimensión global de la crisis actual no tiene precedente.

    Cabe señalar al respecto a manera de ejemplo que las expectativas de crecimiento económico mundial para 2009 se han ajustado a la baja fuertemente, y que el Fondo Monetario Internacional proyecta que en ese año las economías avanzadas registrarán una contracción por primera vez en el periodo de la posguerra.

    La quiebra de Lehman Brothers, ocurrida a mediados de ese mes, representó un punto de inflexión, al propiciar el episodio más álgido de pérdida generalizada de confianza en lo que va de la crisis.
    El contagio de la crisis financiera de las economías avanzadas a las emergentes ha operado a través de dos canales, uno real y otro financiero.

    Por el lado real de la economía, el debilitamiento de la actividad económica mundial se ha reflejado en una menor expansión de las exportaciones y en caídas de las remesas familiares. Además, los términos de intercambio de las economías exportadoras de productos primarios se han deteriorado y se ha debilitado la confianza de los inversionistas y consumidores.

    En el caso de México, cabe señalar, por ejemplo, que la tasa de crecimiento anual de las exportaciones de manufacturas disminuyó de 10% en octubre de 2007 a 3% en el mismo mes de este año.

    Así, el deterioro de la actividad económica mundial y, específicamente, de la estadounidense, propició una disminución considerable en el crecimiento del PIB en el tercer trimestre del año. Además, las proyecciones relativas a la expansión de la actividad económica en el resto de 2008 y en 2009 se han ajustado a la baja de manera importante. Ello explica, en buena medida, la depreciación inicial del tipo de cambio.

    Por el lado financiero, la transmisión ha operado principalmente a través de vías indirectas. El incremento sustancial en la percepción de riesgo global ha propiciado la liquidación de posiciones cuantiosas por parte de inversionistas extranjeros en los mercados accionarios y de deuda. Esas conductas han inducido depreciaciones bruscas de los tipos de cambio, desplomes de los mercados accionarios y un incremento de los diferenciales de riesgo en las emisiones de bonos. Las dificultades se han agravado por la demanda de divisas por parte de algunas empresas que habían participado en operaciones con productos derivados. Estos factores dieron lugar a una depreciación adicional considerable del peso mexicano y de otras divisas de economías emergentes. En consecuencia, la volatilidad del tipo de cambio nominal se incrementó durante octubre a niveles no vistos desde hacía más de una década.

    Acciones implementadas en México
    Los problemas que enfrenta en la actualidad la economía mexicana son muy diferentes de aquellos que la afectaron a mediados de los noventa.

    Las dificultades recientes tienen su origen en el exterior, no en México; el marco macroeconómico se caracteriza por un déficit reducido de la cuenta corriente de la balanza de pagos, un tipo de cambio flexible, bajos niveles de endeudamiento público y privado, elevadas reservas internacionales y confianza en las políticas monetaria y fiscal. Por su parte, el sistema financiero se encuentra en una posición sólida y sujeto a esquemas adecuados de regulación y supervisión. No existen cuestionamientos sobre la transparencia y solidez de las estadísticas proporcionadas por el sector público.

    Las autoridades mexicanas también han tomado acciones orientadas a asegurar niveles adecuados de liquidez, como una medida preventiva para promover un buen funcionamiento de los mercados financieros y de los sistemas de pagos. En particular, como se mencionó con anterioridad, el Banco de México abrió una ventanilla adicional de liquidez para los bancos comerciales. Este mecanismo les permite tener financiamiento hasta por el monto que requieran en forma automática, siempre y cuando cada operación se encuentre respaldada por activos elegibles.

    Asimismo, el 29 de octubre se anunció el acuerdo de la Reserva Federal, el Banco Central de Brasil, el Banco de México y la Autoridad Monetaria de Singapur, para establecer líneas de intercambio recíproco de monedas (swaps) a fin de asegurar condiciones adecuadas de liquidez en dólares. Este mecanismo le permite a México tener acceso a 30,000 millones de dólares de la Reserva Federal en caso de que lo requieran las condiciones de liquidez.

    Conclusiones
    Desde una perspectiva general, la crisis que ha aflorado en los mercados financieros internacionales refleja la necesidad de llevar a cabo un proceso de desapalancamiento a nivel global, que permita reducir el endeudamiento en la economía mundial a un nivel sostenible. La contrapartida de este proceso, además del episodio de turbulencia que estamos viviendo en la actualidad, será una disminución considerable de la tasa de expansión del gasto y, por tanto, del crecimiento económico global.
    Afortunadamente, México cuenta con fundamentos económicos sólidos para superar estos retos.

    Una vez que se estabilicen las condiciones económicas mundiales, las autoridades mexicanas deberán concentrar sus esfuerzos en aumentar la tasa de crecimiento potencial de la economía y en mejorar los niveles de bienestar de la población. Es preciso que veamos más allá de la presente coyuntura.

    En cuanto al Banco de México, es claro que la principal contribución que puede hacer al crecimiento económico es mantener bien ancladas las expectativas de inflación y apegarse a su mandato constitucional de procurar la estabilidad de precios. Lo conseguira Mexico??

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