El problema de España sigue estando en la Banca

Desde que el nuevo Gobierno asumió su mandato, con el respaldo de una mayoría absoluta, las medidas de restricción económicas no han dejado de parar. Sabemos que en general hay en las administraciones públicas bastante espacio para recortar, pero de ahí a recortar los servicios sociales va un gran trecho. Sin embargo, los temas más candentes no se están abordando aún. Uno de ellos es la cantidad de activos tóxicos que tiene la Banca Española.

Hoy, en una entrevista publicada por el diario británico Financial Times Luis de Guindos se muestra reacio a crear un banco malo que agrupe los activos tóxicos de las entidades financieras. En su lugar, prefiere que los bancos incrementen sus provisiones, en un máximo de 50.000 millones de euros, para acercar el valor contable de sus activos inmobiliarios dudosos al importe real.

La cifra mencionada por el titular de Economía es superior a la horquilla entre 20.000 y 40.000 millones de euros que había señalado en el mes de octubre.

De Guindos ha afirmado que es “esencial” que los bancos sanen sus balances sin que esto suponga una carga para el Tesoro y ha defendido que debería producirse una nueva ronda de fusiones entre las cajas de ahorros.

El titular de Economía y Competitividad afirmó el martes que la reforma del sistema financiero no será aprobada en el consejo de ministros de éste jueves pero que será adoptada en las próximas semanas.

Según el Banco de España las entidades han aprovisionado desde el comienzo de la reestructuración 105.000 millones de euros. La banca española acumula 176.000 millones de euros en activos inmobiliarios problemáticos según datos del supervisor.

De Guindos ha avanzado además que en marzo habrá una nueva ley para controlar el déficit de las comunidades autónomas y que será la encargada de establecer “estrictos instrumentos de control” sobre las autonomías. “Tendremos controles a priori, de modo que antes de aprobar los presupuestos, los gobiernos regionales necesitarán la ‘luz verde’ del Ejecutivo central”, ha declarado.

El economista confía que las medidas y las reformas anunciadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy sirvan para elevar la confianza de los mercados en España, ya que “no podemos darnos el lujo de ir al mercado” y decir que España no va a aplicar una campaña ortodoxa en políticas fiscales.

“Esto es algo que sería muy perjudicial para la percepción de la economía española y muy perjudicial para la moneda única”, subraya De Guindos.

En lo que respecta al paro, el ministro de Economía y Competitividad considera que en España, la caída del PIB durante la crisis era normal, pero ningún otro país, ni siquiera los rescatados, sufrió un deterioro del mercado laboral” de tal magnitud.

Así, a pesar de destacar que el elevado paro en España tiene “mucho que ver con la construcción”, donde el ajuste ya se ha producido, apunta también a “la capacidad de las empresas para adaptarse a las condiciones”.

Fuente: Diario Cinco Días

Entorno Económico: Banxos Zombies

 

Bancos ZombiesSiguiendo con este hilo que se empieza a eternizar, nos encontramos con la situación en la que los bancos centrales pierden efectividad debido a que la caída del crédito supone la caída del multiplicador de forma que la cantidad de dinero en la economía, comienza a caer a pesar de que se inyecte dinero de forma masiva. De hecho las inyecciones masivas, lo único que logran es frenar ligeramente la caída monetaria.

Pero otro de los indicativos de que los bancos centrales pierden el control sobre el resultado final de la cantidad de dinero está en la aparición de un concepto acuñado en la experiencia de Japón, que es el famoso término de bancos zombis, nombre muy gráfico que nos indica una existencia de bancos que no pueden prestar dinero y que son mantenidos artificialmente por el resto de la economía.

Esta es una de las analogías más afortunadas que explican el mundo financiero y realmente la explicación técnica a la situación generada tampoco es demasiado complicada. Cuando un sistema financiero no financia, lo que nos encontramos es ante la misma situación que cuando las carnicerías no venden carne.

Por supuesto, si los compradores no pueden comprar carne, está claro que los clientes se están sacrificando, pero sin embargo, también nos encontramos con que las carnicerías pasan a ser algo que decora pero que pierde toda su utilidad.

La gran diferencia entre una carnicería que no vende y un banco que no presta, está en que mientras la carnicería tendrá que cerrar y el carnicero, socios y acreedores de esta, tendrán que apañarse, mientras que a los bancos, parece ser que existe alguna ley que nos obliga a salvarlos a toda costa, incluso aunque no tengamos un plan ni tan siquiera medianamente elaborado.

El sistema financiero, sin embargo es distinto, ya que es depositario de los ahorros de la sociedad y por supuesto es el que paga las pensiones en todos aquellos lugares donde nos encontramos con un sistema de capitalización privada o con los fondos soberanos invertidos en mercados financieros.

Es esta doble vertiente del sistema financiero la que realmente nos está ocasionando tantos problemas y es en esta situación la que provoca que los bancos centrales pierdan el poder sobre la cantidad de dinero en la economía.

Las entidades financieras pueden prestar dinero dedicándose a financiar a las empresas que intenten desarrollar una actividad y a las economías domésticas, (familias), o bien pueden invertir en determinados activos financieros de forma que mediante las técnicas de trading, pueden conseguir rendimientos sin asumir su función de financiación.

Mediante la primera de las opciones, se crea dinero en la economía y se logra que circule, mientras que mediante la segunda de las opciones, simplemente se especula con las distintas posiciones en los mercados para tratar de captar los recursos derivados de especulaciones en distintos mercados.

Si nos centramos en la primera de las opciones, que no es otra que financiar a la sociedad; debemos concluir que es la que da el nombre, el sentido y es la que es usada como instrumento de política monetaria. Una conclusión que debemos tener clara es una conclusión muy evidente del sistema de creación de dinero; recordemos que la cantidad de dinero en la economía es igual al multiplicador monetario multiplicado por la base monetaria.

El hecho de que el multiplicador monetario se reduzca, implica necesariamente la reducción de la cantidad de dinero en circulación y desde luego la brecha entre la base monetaria y la oferta monetaria.

La primera conclusión es clara; los beneficios derivados del préstamo tienen que caer sin remisión, debido a que en resumen, los beneficios son los márgenes de los préstamos por el importe de préstamos concedidos.  Por tanto la banca comercial, en una situación de caída de la actividad de financiación, sufre por el lado de los préstamos concedidos, (en la situación de que la carnicería no vende carne). Por supuesto, esto puede ser compensado de alguna forma incrementando los márgenes, (ganando más a cada euro), pero dicha situación solo puede ser mantenida mientras se sostengan a las entidades, y no es sostenible, ya que la subida de los tipos que aplican a las operaciones, implica que se profundizará en la caída del multiplicador, de forma que se entra en un círculo vicioso, en el que el multiplicador cada vez es menor.

Para entender lo que significa esto, debemos tener en cuenta que un multiplicador 1 significaría que la base monetaria es exactamente igual a la oferta monetaria, y sería una situación en la que el sistema financiero no existiría en su faceta de creación de dinero. Es decir, significaría que ningún banco presta dinero. O lo que es lo mismo, significaría que el sistema financiero dejaría de existir.

¿Qué esquemas se han de aplicar para parar este proceso?. Pues es simple, se trata de parar este proceso que implica que tanto las entidades como la economía en su conjunto se va irremisiblemente al desastre. Y en este sentido es en el que surge en su día la ley Glass-Steagall, que establecía la separación de la banca de negocios y la banca comercial. Los fundamentos de una ley que duró tanto tiempo son más que evidentes, por mucho que ahora nos olvidemos. El primer motivo o consecuencia de esta separación es que la banca no puede salvar sus cuentas eligiendo entre dos alternativas que son la de actuar como un sistema financiero y a la vez como inversor.

Esta distinción obliga a posicionarse a cada entidad, de forma que incrementa la presión por las soluciones. Uno de los problemas que tenemos para la reactivación del crédito es que las entidades no necesitan reactivarlo para generar sus beneficios, al sustituir esta actividad por la de trading. Sin embargo, el efecto secundario de esta táctica es la desaparición del sistema financiero como tal y los bancos zombis, en el sentido de que no van a tratar de tomar ninguna decisión que contribuya a la normalización del sistema financiero. La obligación de la separación de las entidades, implica que aquellas entidades que se encuentren en el sistema financiero, tienen que desconectarse del sistema financiero para acoplarse a la economía real.

Otro de las razones que justifican esta ley, es la asimetría entre los intereses y medidas, si analizamos el ámbito al que se dirigen. Esto es sencillísimo, si pensamos en las dos partes de las entidades; Pensemos en las peticiones que nos encontramos y comprobamos que son completamente incompatibles. Si una entidad vive de los préstamos a los clientes o a las empresas, tendrá claro que si se acuerda una bajada de sueldos, una liberalización de mercado de trabajo, (que conducirá a una bajada de sueldos), o bien una caída de las pensiones, (o simplemente que esto se proponga), una subida de impuestos a las personas, la laxitud en defensa de los consumidores, o una bajada de precios generalizada en la economía, supone un mayor problema para el pago de préstamos, y por supuesto una reducción generalizada de la capacidad de endeudamiento, lo cual les lleva a no pocos problemas.

En cambio, las mismas medidas proporcionan un efecto totalmente contrario en los mercados financieros, ya que todas ellas, acompañadas de políticas de oferta, implican un incremento en el valor de los activos financieros, (que es lo que interesa en este caso).

La separación de las dos actividades de la banca, genera la aparición de dos lobby con intereses contrapuestos, ya que por un lado unas entidades actúan como financiadoras y las otras como inversoras.

La unión, (o derogación de esta ley), lo que implica es que lejos de tener a dos grupos con intereses contrapuestos que luchan por un equilibrio, (necesario para la economía), lo que se consigue es exactamente lo contrario y una de las actividades va perdiendo poco a poco importancia, porque las entidades eligen cual de las actividades han de sacrificar. Desde la propuesta de decisiones, a la presión para las normas, a las peticiones de medidas a tomar para solucionar la situación, se ven afectadas por esta situación; además del detalle de que se consigue mucha más munición para la especulación de forma que se favorecen implícitamente a la banca de inversión, frente a las actividades financieras.

Por supuesto, el problema es que en este caso convive un deterioro de la economía, (derivado tanto de las medidas propuestas, como de las condiciones de financiación), con una mejora de los mercados financieros, de forma que llega un momento en que los mercados financieros están en una situación irreal, que se llama burbuja y de la que sólo se puede salir mediante burbujas sucesivas que se tienen que encadenar.

Por supuesto, con todos los apoyos se puede mantener durante un tiempo, un sistema financiero que no financia, y que a su vez mantiene unos beneficios, que no proceden de la creación de actividad económica, sino que se detraen de esta. Sin embargo, lo que no parece entender nadie es que las burbujas nunca se pueden mantener y solo hay una duda; ¿Cuándo estallan?.

Fuente: Rankia

 

La reunión del G-20 más de lo mismo o no?

Obama

Según diversos órganos de prensa  el G-20 entierra hoy el orden económico mundial nacido tras la Segunda Guerra Mundial.

Por un lado Europa pierde poder en beneficio de las grandes economías emergentes, encabezadas por China.

Por otro los reguladores del sistema financiero tendrán más poderes para supervisar tanto la remuneración de los operadores del mercado financiero como para exigir a los bancos colchones de capital más grandes con los que hacer frente a eventuales crisis.

Se establece un compromiso político que altera en gran medida la arquitectura financiera internacional creada después de la Segunda Guerra Mundial—cuando nació el Fondo Monetario Internacional—, durante la crisis del petróleo de los 70 —época en la que se creó el G-7— y en los noventa, cuando tuvo lugar la expansión del capitalismo financiero que se ha visto azotado por la crisis de las hipotecas basura.

Se institucionaliza el G-20, que ha sido oficialmente reconocido por sus miembros como “el foro fundamental para la cooperación económica internacional”. Eso implica una dramática pérdida de poder del G-8, en el que cuatro de sus miembros son de Europa Occidental: Francia, Alemania, Gran Bretaña e Italia. Incluso en el G-20 ampliado de Pittsburgh, en el que hay en realidad 23 países más la UE, Europa, excluida Rusia, sólo tiene siete asientos.

Todas estas medidas, han sido propuestas por los principales líderes políticos que han tenido que conducir sus países en esta crisis. Ahora, sin embargo, queda la cuestión de cómo se van a poner en práctica todos estos acuerdos políticos.

Llegar a un equilibrio entre el necesario control sobre el sistema financiero internacional, para evitar que la especulación vuelva hacer detonar el sistema es difícil.

Por otro lado evitar que el reforzamiento del control pueda ir en detrimento del libre mercado y sobre todo el comercio internacional se hace prioritario.

Aunque en la reunión del G-20 se ha avanzado en planteamientos, y por lo que parece lo peor de la crisis ha pasado, ahora queda lo más difícil: pasar de la palabra a los hechos. Este es el reto.

La crisis golpea a mexico en 1994

Por Eva Gundermann y Marian Bula 

Danza folclórica - galería de imagenes Marluz

Danza folclórica - galería de imagenes Marluz

Qué ha pasado?

Antes del año 1994

  • 1990 unión paritaria entre peso y dólar
  • 1988 – 1994 saneamiento de la economía mexicana por el nuevo presidente, Carlos Salinas: reducción empresas estatales de 1.100 a 220, reducción de la inflación de 159% al 7%, eliminación del déficit presupuestario, aumento de exportaciones a EEUU en un 35%

 1994: efectos en México

  • 1994 déficit de 27.000 millones de pesos en la balanza de pago mexicana, causó la devaluación del peso mexicano por parte del gobierno mexicano
  • incertidumbre política: asesinatos del candidato presidencial y del secretario del PRI, revuelta campesina en el Sur de México à imagen inestable de México y los inversores perdieron la confianza à menos influjos de capital (ejemplo: reservas en divisas extranjeras disminuyeron en una 40% de 30.000 millones de dólares a 12.000 millones de dólares después de la inauguración de Zedillo)
  • desvinculación del peso al dólar americano (antes paridad)

 mexico

Gráfico de Mariana Bula y Eva Gundermann: Balanza de pagos de México, en millones de dólares americanos, del año 1990 al tercer y cuarto trimestre del 1994

 1994: efectos a nivel global

  • ataques especulativos contra otras divisas latinoamericanas, creando todo ello el “efecto tequila”
  • Argentina sufrió una fuerte recesión

Sub-Prime, Inyecciones de capital, Clima… temas de ascensor.

 

El sistema financiero en general, y los bancos en particular, parecen constituir el epicentro de la crisis global que azota el planeta. En los últimos meses, palabrotas como “sub-prime” o “inyección de capital” han entrado a formar parte de nuestro vocabulario habitual casi sin darnos cuenta y, quien más quien menos, ya es un experto en estos asuntos, que se han convertido sin querer en el tema estrella de las sobremesas y compiten con el clima para copar también las conversaciones de ascensor.

 

 

 

 

 

 

El objetivo de este post es explicar, de la forma más llana posible, qué ha pasado estos últimos meses, cómo han reaccionado las autoridades monetarias y qué puede pasar en el futuro.

 

Como punto de partida, os recomiendo los siguientes recursos:

 

·  Vídeo “EL DINERO ES DEUDA”, donde explica de forma muy gráfica el funcionamiento del sistema financiero actual

 

·  Vídeo “CRISIS OF CREDIT”, donde explica, también de forma muy gráfica, cómo se gestó la crisis “sub-prime”

 

·  La crisis NINJA, de Leopoldo Abadía (un crack)

 

 

Una vez se abrió la Caja de Pandora de la las sub-prime, se creó una importante crisis de CONFIANZA en el sistema: nadie se fiaba de nadie porque no se sabía quien estaba “infectado” y hasta qué nivel.

 

Para ilustrarlo, os adjunto un balance simplificado de un banco comercial típico:

 

 

ACTIVO

PASIVO

ENCAJE

  • Efectivo
  • Depósitos en el banco central

ACTIVOS RENTABLES

  • Cartera de valores: fondos públicos, obligaciones, acciones, etc.
  • CRÉDITOS

ACTIVOS REALES

  • Edificios
  • Equipos
  • Otros

 

RECURSOS AJENOS

  • Depósitos:
    • A la vista
    • De ahorro
    • A plazo.
  • Préstamos del banco central

RECURSOS PROPIOS

  • Capital
  • Reservas
  • RESULTADOS

 

 

En la medida que la cartera de créditos se vuelve incobrable, los bancos deben hacer las correspondientes provisiones, lo que hace aflorar enormes pérdidas. Como nadie sabía quien tenía esos activos tóxicos en su balance y hasta qué nivel, se paralizaron los grandes mercados de capitales, en España el MERCADO INTERBANCARIO, lugar en el que los Bancos se prestan dinero entre sí para solventar sus tensiones de liquidez a diferentes plazos.

 

Cuando los Bancos no tienen liquidez para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo, básicamente sucesivos vencimientos de deudas que deben refinanciar, corren el riesgo de entrar en BANCARROTA, como pasó con Lehmann Brothers y pudo pasar con otros grandes Bancos de Inversión de no haber sido por la actuación de las diferentes Autoridades Monetarias (la FED en EEUU y el Banco Central Europeo en la UE). De hecho, cabe destacar que el mercado de capitales mundial estuvo a punto de colapsarse la semana del 15 de septiembre de 2008 a raíz de la caída de Lehmann.

 

 

UNA CRISIS GLOBAL

 

El hecho de que la crisis se gestara en EEUU no es óbice a que adquiriera un cariz global.

 

Desde el estallido de la burbuja tecnológica en 2001 se dieron una serie de factores que formaron un cóctel cuanto menos peligroso: exceso de liquidez y apetito por el riesgo. Estos factores se pueden resumir en los siguientes:

 

·   Incremento de reservas de divisas por parte de los Bancos Centrales de países emergentes (China principalmente) y exportadores de materias primas (principalmente de petróleo) debido a sus enormes superávits comerciales.

 

·  Expansión del crédito debido a las políticas monetarias expansivas de las economías desarrolladas, principalmente EEUU, con tipos al 1%. El hecho de que la deuda pública estuviera tan barata propiciaba, por un lado, un incentivo a endeudarse y, por otro, un incentivo a buscar inversiones alternativas para obtener mejor rentabilidad.

 

·  Desarrollo de innovaciones financieras de alto riesgo (titulización de deudas, etc.)

 

 

Estos factores alimentaron la burbuja inmobiliaria no sólo a nivel estadounidense, sino a nivel global mediante la colocación de productos financieros sofisticados (con alto riesgo implícito) por todo el mundo. Los Bancos Hipotecarios americanos vendían hipotecas, las empaquetaban y las vendían a ávidos inversores nacionales e internacionales con exceso de liquidez y apetito por el riesgo.

 

Estos, a su vez, podían incluso endeudarse poniendo como garantía estos activos para hacer nuevas inversiones, lo que hizo que, cuando explotó el invento, el agujero fuera no sólo enorme, sino, y esto es mucho peor,  incalculable, por cuanto nadie sabía hasta dónde había llegado la espiral del APALANCAMIENTO, lo que incrementó el pánico global y la desconfianza entre bancos.

 

 

MEDIDAS ADOTADAS

 

 La crisis financiera derivó en una recesión a nivel global, la primera de la historia, que los diferentes países están intentando controlar mediante estímulo fiscal (incremento del gasto público), ayudas directas a sectores clave, evidentes medidas proteccionistas (con efectos perniciosos, como podéis leer en mi post anterior ). Las autoridades monetarias también han aplicado rebajas contínuas en los tipos de intevención (interés al que prestan el dinero).

 

No obstante, el objetivo de este post es explicar las medidas adoptadas por las autoridades monetarias, y también por los diferentes gobiernos, para contener la crisis del sistema financiero.

 

 

Estas medidas, hasta ahora, han sido las siguientes:

 

 

·    MEDIDAS GUBERNAMENTALES:

 

·        Préstamos con garantía                Se trata de préstamos directos respaldados por activos tóxicos. Estos préstamos llevan asociados una serie de requerimientos que hacen que el gobierno tenga cierto control sobre las actuaciones de las entidades que se acogen al plan.

 

·        Compra de Activos Tóxicos         El Gobierno compra los activos tóxicos, eliminándolos del Balance de los Bancos, a cambio de una participación en dichos Bancos. La idea es vender esos activos cuando el mercado inmobiliario se recupere. En este caso el control del Estado sobre los Bancos se hace más evidente.

 

 

·   MEDIDAS DE LAS AUTORIDADES MONETARIAS

 

·        Inyección de liquidez                    Al “secarse” el mercado interbancario debido a la crisis de confianza, los diferentes Bancos Centrales se han visto obligados a realizar diversas inyecciones de liquidez a fin de que los Bancos pudieran financiar su actividad.

 

En este artículo de El País se explica de forma muy entendedora en qué consiste.

 

¿Quién paga estas inyecciones de capital? En este artículo de Invertia se explica muy bien y apunta a otra medida que pueden adoptar los Bancos Centrales para intentar superar la crisis: La Máquina de hacer billetes.

 

 

·        La máquina de hacer billetes         Una de las potestades de los Bancos Centrales es imprimir moneda. Seguramente habréis visto más de una vez por televisión imágenes de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre imprimiendo billetes. En teoría, estos billetes se imprimen al ritmo que crece la economía, no obstante, se puede imprimir dinero no respaldado por dicho crecimiento e inyectarlo en el sistema. Algo así como crear dinero de la nada.

 

Esta medida no va directamente encaminada a paliar los efectos de la crisis de liquidez sino a reactivar la economía. Los gobiernos no suelen reconocer de forma abierta que se utiliza, ya que puede provocar efectos secundarios muy peligrosos (principalmente elevadas tasas de inflación), pero dada la situación actual, ya hay países, como Inglaterra, que ya han autorizado a realizarlo, como podéis ver en este reciente artículo de El País.

 

 

Todas estas medidas habrían sido consideradas como absolutamente extraordinarias y radicales antes del estallido de la burbuja, de hecho lo son. El problema es que tanto chute de liquidez y tanta volatilidad en los mercados nos ha hecho desarrollar un nivel de tolerancia alto, y parece que todas estas medidas son lo más normal del mundo,  de igual forma que es normal que el tiempo vaya cambiando caprichosamente.  Por eso nos es tan cómodo hablar de ambas cosas en el ascensor.

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