El gobierno de Venezuela ordenó la suspensión de la venta en el país de la bebida Coca-Cola Zero por considerar que es peligrosa para la salud.

El ministerio de Salud aseguró que la bebida gaseosa sin calorías que produce la compañía Coca-Cola contiene “un componente que puede resultar perjudicial para los humanos”. La empresa negó que eso fuera cierto.
Jesús Mantilla, ministro de Salud, informó que el gobierno activó un “procedimiento de inspección” a la trasnacional Coca-Cola Femsa, dominada por capital mexicanos.
“El producto debe salir de circulación para preservar la salud de los venezolanos”, declaró el funcionario.
Ofensiva gubernamental
En abril pasado, el gobierno del presidente Hugo Chávez se enfrentó a la compañía por un terreno en el oeste de Caracas que la productora de gaseosas utilizaba para estacionar los camiones distribuidores de sus bebidas.
Chávez le dio un plazo a la Coca-Cola para que desalojara el predio, ubicado en el barrio popular de Gramoven, donde el gobierno deseaba construir viviendas “para el pueblo”.
En esa ocasión, la corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Yolanda Valery, señaló que el ultimátum a Coca-Cola era un episodio más de la ofensiva gubernamental en el sector agroindustrial, dentro de la profundización del “socialismo del siglo XXI” propugnado por el presidente Hugo Chávez.
Nuestra corresponsal recordó que portavoces oficiales han venido señalando que la producción de alimentos tiene carácter estratégico. Algunos incluso han manifestado que el sector no puede regirse por las leyes de la oferta y la demanda.
conomía, Manuel Murillo, fue tajante al declarar: “Nuestro país no puede gastar más combustible que el planificado en la generación eléctrica”. Se refería a que en los primeros cuatro meses del año se quemaron 40.000 toneladas extras.
La prensa oficial lleva un mes llamando a la población a reducir el consumo y el periódico Granma acuñó la consigna de “¡Ahorro o Muerte!”.
El Gobierno sigue manejando posibilidades ante la inevitable reconversión del sector financiero, sobre todo en lo que se refiere a las cajas de ahorros. Aunque todavía no se conoce cuál será la ruta para la reestructuración del sector, siguen apareciendo probables medidas que podría adoptar.